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¿Por qué es tan contagioso el Coronavirus/COVID-19?

La pandemia por el nuevo coronavirus sigue creciendo y es importante preguntarse por qué el virus que causa la COVID-19 es tan contagioso.
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La pandemia producida por el nuevo coronavirus está contagiando a cientos de miles de personas en todo el mundo. Ahora, esta nueva enfermedad viral ha llegado a México y ha afectado nuestro estilo de vida. Ante las medidas de prevención que toman las autoridades es importante entender por qué este virus ha infectado a tanta gente y por qué se están extremando precauciones.

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¿Qué es el nuevo coronavirus?

Los coronavirus son una extensa familia de virus que están presentes en muchos animales y en humanos. Estos virus pueden llegar a causar enfermedades. En los humanos, en particular, diferentes tipos de coronavirus causan desde resfriados comunes hasta infecciones respiratorias mucho más graves como el MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio) o el SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo).

Este coronavirus fue detectado en China, a finales del año pasado, cuando empezaron a multiplicarse casos de neumonía producida por una enfermedad de origen desconocido. Este coronavirus es, entonces, un virus nuevo que, hasta hace poco, no había sido transmitido a humanos. Justamente, es por la novedad del virus, no existe ningún tratamiento específico para combatirlo y no se ha descubierto una vacuna para prevenirlo.

El nuevo coronavirus fue llamado SARS-CoV-2 y es el responsable de producir una enfermedad respiratoria llamada COVID-19.

¿Por qué es tan grave?

Los efectos de la enfermedad producida por el nuevo coronavirus no son particularmente graves. De hecho, el 90% de las personas infectadas se curan solas, sin requerir un tratamiento específico, ni cuidados intensivos, ni hospitalización. Las personas que son más susceptibles al virus por condiciones médicas previas o por ser de la tercera edad pueden, sin embargo, desarrollar cuadros de enfermedad más graves. Y, como se ha visto en el 4.4% de los casos, estas complicaciones pueden ser fatales.

Si los síntomas de la COVID-19 no son tan graves, ¿entonces por qué es tan peligrosa esta enfermedad?

Mientras que la mortalidad del COVID-19 (es decir, el número de personas fallecidas en una población dada en un periodo determinado) es del 4.4%, muchas otras enfermedades como el SARS o el MERS tienen tasas de mortalidad mucho más altas (10% y entre el 20% y el 40%, respectivamente). Sin embargo, las tasas de morbilidad (es decir, número de personas infectadas o enfermas en una población dada en un periodo determinado) del nuevo coronavirus son considerables.

Esto quiere decir que, a pesar de que no es una enfermedad con consecuencias particularmente graves, la COVID-19 puede saturar los servicios de salud de cualquier país por la rapidez con la que se contagia. Y eso es lo más grave de la enfermedad: si no se toman medidas de prevención, las instituciones de salud pública pueden verse rebasadas.

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¿Por qué es tan contagioso el nuevo coronavirus?

El nuevo coronavirus se transmite de persona a persona a través de las minúsculas gotículas que salen de la nariz o de la boca cuando tosemos o estornudamos. Estas gotículas pueden ser aspiradas por otra persona cercana o caer en superficies. Sobre superficies lisa u objetos, el virus puede sobrevivir durante horas o, incluso días. Así, al tocar una superficie contaminada y llevarte la mano a la cara, puedes quedar infectado.

Lo que resulta particularmente inquietante en la transmisión de este virus es que, dado que el periodo de incubación varía entre 5 y 14 días, es posible que una persona contagiada no presente ningún síntoma y, aún así, pueda contagiar a otros. También, es posible estar contagiado y nunca desarrollar síntomas.

En eso radica la importancia del distanciamiento social: al quedarnos en casa, incluso si nos sentimos perfectamente bien, minimizamos los riesgos de contagiar y de ser contagiado. Las medidas de prevención no son arbitrarias y es nuestra responsabilidad acatarlas. Si se recomienda la distancia entre personas es para evitar aspirar las gotículas expulsadas por alguien infectado; si se recomienda lavarse las manos frecuentemente es para matar al virus; y si se recomienda no tocarse la cara es para evitar llevar a la boca, nariz u ojos lo que pudimos recoger en objetos y superficies.

Estas sencillas medidas de prevención son las más eficientes para evitar el contagio porque, por ahora, ésta es la forma de transmisión más común. No se ha comprobado que el COVID-19 pueda transmitirse por aire, por ejemplo; ni tampoco se ha comprobado que pueda transmitirse a través de heces humanas. Por eso, es esencial acatar la sana distancia, los protocolos respiratorios y todas las medidas recomendadas de higiene.

Recuerda que, al cuidarte tú, nos cuidas a todos.

Para más información, consulta la página de la Organización Mundial de la Salud y de la Secretaría de Salud. También puedes llamar, sin costo, al 800-0044-800 o, si vives en la CDMX, enviar un SMS con la palabra Covid19 al 51515.

 

(Wikimedia Commons / CC)