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¿Por qué a mucha gente el cilantro le sabe a jabón?

¿Sabes por qué ciertas personas no soportan el sabor del cilantro? Aquí te lo explicamos.
(Wikimedia Commons / CC)

Tal vez esto pueda parecer una sorpresa para ti, pero hay muchas personas que no soportan el sabor del cilantro. Para ellos, esta deliciosa hierba que se encuentra en tantos caldos, sopas, salsas y que consumimos regularmente picada en los taquitos, sabe a jabón y es repulsiva.

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¿Pero por qué?

Si no saben muy bien qué es el cilantro, piensen que era la hierba por la que siempre nos mandaban de niños y que siempre confundíamos con perejil. El cilantro, en efecto, es muy parecido al perejil. Lo único que los distingue, fuera del olor y el sabor (si huele a taco es cilantro), es la forma de las hojas: el cilantro tiene hojas redondas en la punta y el perejil hojas picudas en la punta.

En Estados Unidos, en particular, el cilantro se convirtió en blanco de odio en internet. El cilantro se volvió popular en Estados Unidos por recetas mexicanas. Así, los vecinos del norte lo descubrieron cuando empezaron a experimentar con alguna salsa o el guacamole que se ha vuelto tan popular en su idea de comida mexicana. Sin embargo, inmediatamente, muchos norteamericanos admitieron que odiaban su sabor.

La primera respuesta evidente era la distancia cultural.

Mientras que nosotros estamos acostumbrados al sabor y al olor del cilantro, al igual que muchos otros países asiáticos que lo utilizan fresco o con las semillas secas que salen de la misma planta, la gran mayoría de los estadounidenses nunca lo habían probado. Sin embargo, encontramos que hay chefs, como la famosísima Julia Child que, a pesar de conocer ampliamente el sabor del cilantro, también lo detestaba.

¿A qué se debe entonces tanto odio?

La respuesta no está en la cultura, sino en los genes. Resulta que 14% de la población caucásica tiene el gen OR6A2 que codifica al receptor responsable de percibir los químicos aldehídos. Este gen es un gen de recepción olfativa que, creen los científicos, relaciona los componentes aldehídos del cilantro con un sabor a tierra o a jabón que es repulsivo para muchos.

El estudio, de la Universidad de Cornell, explica:

“Nuestros resultados confirman que hay un componente genético en la percepción del sabor del cilantro y sugiere que el desagrado frente a este condimento se produce por variantes genéticas en los receptores olfativos. Proponemos que el gen OR6A2 puede ser el receptor olfativo que contribuye a la detección de un olor a jabón en el cilantro entre poblaciones europeas.”

Al parecer, estas cuestiones genéticas sí varían entre diferentes poblaciones. Menos del 4% de latinos y asiáticos siente ese mal gusto en el cilantro, mientras que es el 14% entre caucásicos. Es por eso que casi no conocemos a gente en México a la que le desagrade el cilantro.

De cualquier manera, el cilantro sigue siendo una parte fundamental de nuestra cocina y nada nos podrá hacer renunciar a su increíble sabor. Si en Estados Unidos prefieren hacer el guacamole sin cilantro, no será la primera vez que modifican, para mal, los ricos sabores de la cocina mexicana.