Poner los arreglos navideños hace más feliz a la gente: expertos

Un estudio publicado en el 'Journal of Environmental Psychology asegura que 'en un mundo lleno de estrés y ansiedad, a la gente le gusta asociar felicidad con objetos'
Abeto douglas decorado como árbol de navidad (Wikimedia Commons).

Un estudio publicado por el Journal of Environmental Psychology asegura que poner los adornos de Navidad hacen feliz a la gente.

Elementos decorativos estrictamente diseñados para celebrar la Navidad tendrán orígenes paganos, pero eso no ha evitado que mucha gente los asocie directamente con el Nacimiento de Jesucristo y la alegría de las fiestas decembrinas.

Según un estudio dirigido por los investigadores Carol M.Werner, SonjaPeterson-Lewis y Barbara B. Brown, la gente que coloca las luces, el árbol, los colgantes y el resto de los adornos de Navidad con más antelación que los demás, suele ser más feliz.

El psicoanalista Steve McKeown explica que este efecto se debe a que “en un mundo lleno de estrés y ansiedad, a la gente le gusta asociar felicidad con objetos como los adornos de Navidad que evocan a los días de su niñez”.

Adornos navideños tardan siglos en degradarse, denuncian ambientalistas (Getty Images, archivo)

Las decoraciones son un ancla o un camino directo a las emociones de alegría y emoción que sentíamos de niños, así que colocar el árbol y las luces de Navidad ayudan a extender esas sensaciones”.

Dice el estudio publicado en la revista científica Journal of Environmental Psychology, que colocar los adornos navideños con antelación (desde noviembre, incluso), también demostró ayudar a hacer más amigos, debido a que los vecinos o la gente que pase cerca de la casa que está siendo decorada, considerará que las personas que viven allí son más accesibles y amistosas.

McKeown asegura que una excelente forma de romper el hielo en un barrio nuevo es decorando el exterior de la casa con elementos alusivos a la Navidad.

Por otro lado, el portal británico Unilad cita a la psicoterapeuta Amy Morin, para decir que “la nostalgia ayuda a la gente a conectar con su pasado y a entender su identidad“.

“Para muchos,” dice Morin, “Poner adornos de Navidad es una forma de volver a conectar con nuestra infancia”.

Los expertos recomiendan poner el árbol y el resto de la parafernalia que rodea la fiesta del 24 de diciembre, justo el día después del Día de Muertos o a más tardar, a partir del penúltimo viernes de noviembre.