Origen del Partido Republicano y su evolución

Te contamos la historia del partido al que pertenece Donald Trump, quien competirá con Joe Biden por la presidencia de EE. UU.

A lo largo de más de 150 años, el Partido Republicano de Estados Unidos pasó de ser el partido de Abraham Lincoln al de Donald Trump. ¿Cómo fue que esta organización empezó por emancipar a los esclavos y exigir derechos para toda la ciudadanía a una retórica antimigrante y conservadora?

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También conocido como ‘GOP’ o “gran partido viejo” (Grand Old Party) por sus siglas en inglés, el Partido Repúblicano fue fundado en 1854 en medio de fuertes tensiones políticas e ideológicas en torno al tema apremiante de la esclavitud.

A mediados del siglo XIX, la esclavitud era legal en los estados sureños de Estados Unidos, lo que permitía a grandes terratenientes cultivar amplias extensiones de tierra con el trabajo gratuito y forzado de millones de hombres y mujeres de raza negra.

Sin embargo, las tensiones políticas entre los abolicionistas del norte y los poderosos esclavistas del sur dividían al país. De hecho, las rivalidades políticas y económicas entre el norte liberal de Estados Unidos y el sur esclavista y conservador llegaron a un nivel de confrontación que el estallido de una guerra civil se volvió inevitable.

Entre 1861 y 1865, la Guerra de Secesión causó la muerte de más de un millón de personas, y todo empezó con la fundación de un partido que se oponía a la institución de la esclavitud.

En 1854, el partido republicano nació como una fuerza para enfrentar al muy poderoso Partido Demócrata. Se convirtió, rápidamente, en el portavoz de los estados del norte opuestos a la esclavitud y a la anexión de más estados esclavistas.

En sus principios, el GOP dominó las elecciones estadounidenses eligiendo como su candidato a Abraham Lincoln, un senador con fuertes posturas antiesclavistas, como el primer presidente de origen republicano.

Lincoln, una vez en el poder, pasó en el Congreso la reforma constitucional que prohibió el esclavismo en todo el territorio americano.

Después de la Guerra Civil, el partido republicano siguió dominando la política estadounidense con un pensamiento liberal que buscaba fomentar el crecimiento económico.

A principios del siglo XX, sin embargo, algo cambió en las políticas del partido. Theodore Roosevelt decidió, en 1912, buscar una tercera elección como presidente de Estados Unidos. El GOP se negó a apoyar su candidatura y nominó a Howard Taft. R

Roosevelt decidió fundar su propio partido y oponerse a los republicanos en las elecciones. Esto hizo que el Partido Republicano se dividiera y que los demócratas pudieran recuperar la Casa Blanca.

La división del partido creada por Roosvelt llevó a que muchos progresistas se fueran del bando republicano hacia el Partido Demócrata. Esto consolidó el cambio de un partido que tenía una fuerte tradición liberal hacia una línea mucho más conservadora que, a lo largo de los años, se fue afianzando.

Durante los años treinta, los republicanos se opusieron a las reformas del New Deal del presidente demócrata Franklin D. Roosevelt. Estas reformas querían combatir la gran crisis económica de 1929 con apoyos a pequeños comerciantes y políticas de un estado benefactor.

Los republicanos sostuvieron que estas políticas rozaban con el socialismo y se opusieron fervientemente a su implementación. Sin embargo, la corriente liberal demócrata que rescató a Estados Unidos de la Gran Depresión de los años treinta siguió ganando fuerza.

Uno de los más conocidos ejemplos del liberalismo demócrata después de la Segunda Guerra Mundial fue, por supuesto, el joven presidente John F. Kennedy. Éste, a diferencia de sus rivales partidistas como Richard Nixon, abrazó la lucha por los derechos civiles y buscó seguir estableciendo un estado de bienestar económico.

En los años setenta y ochenta, los republicanos retomaron el control del gobierno, especialmente con uno de sus presidentes más icónicos e influyentes: Ronald Reagan. Por medio de políticas neoliberales, Reagan buscó bajar los impuestos y disminuir la presencia del Estado en cuestiones económicas. Al mismo tiempo, adaptó políticas conservadoras en el aspecto social enfocándose, particularmente, en la lucha contra las drogas.

Hasta los albores del siglo XX, los republicanos siguieron triunfando en las elecciones y tuvieron presidentes como George Bush padre e hijo.

Con la victoria de Barack Obama en 2008 y la reelección de 2012, los demócratas volvieron a afianzarse en el poder. Sin embargo, de manera absolutamente inesperada, Hillary Clinton, la candidata demócrata, perdió la elección de 2016 frente al candidato republicano Donald Trump.

Con una retórica particularmente agresiva, Trump revivió en los sectores conservadores del país un sentimiento de nacionalismo que se manifestó en contra de la migración ilegal.

Así, a pesar de que el 66% del voto hispánico y el 91% del voto negro fueron para Hillary Clinton, una enorme mayoría blanca votó por Donald Trump.

Desde la victoria de Trump, con una aplastante mayoría en el Congreso, los republicanos dominaron la escena política norteamericana por dos años.

A pesar de que varios líderes del partido se oponían a su candidatura por no reflejar los principios del partido, Trump ha marcado una época y modificado, hacia una tendencia más radical de derecha, nacionalista y conservadora, al viejo gran partido.

El Partido Republicano actual es muy diferente a como era originalmente. (Imagen: Noticieros Televisa)