¿Por qué los perritos no ladran igual en inglés que en español?

Los ladridos de los perros se escriben de manera diferente en cada lengua
¿Qué son las onomatopeyas? (Foto: Pixabay)

Los ladridos de los perros son iguales en todas partes del mundo, sin embargo en cada idioma se escriben distinto. ¿Por qué? La respuesta a continuación.

Te recomendamos: Diego, la tortuga gigante que ayudó a salvar a su especie gracias a su potencia sexual

¿Por qué el ladrido de un perro se interpreta distinto en cada país? Por ejemplo, para quienes hablamos español parece evidente que el perro hace “guau, guau” con sus ladridos, sin embargo en inglés el ladrido es “bark, bark”, en luxemburgués es “wau, wau”, en polaco “hau, hau”, en somalí “woh, woh”, mientras que en galés “bow wow” y en portugués es “au, au”.

Una situación similar se presenta con otros sonidos emitidos por animales. En el caso del trinar de las aves, en inglés lo escriben “tweet, tweet” y en portugués “piu, piu”.

La palabras que utilizamos para representar sonidos se llaman onomatopeyas, del griego ‘ónoma‘ (nombre) y ‘poiein‘ (hacer o crear).

En realidad, estas representaciones no son fieles, sino subjetivas, dependen del contexto cultural de cada lengua.

Y aún más importante es el hecho de que la lengua materna (el idioma que aprendemos al nacer) moldea los órganos con los que escuchamos y reproducimos los sonidos, lo que condiciona cómo oímos y cómo hablamos. De ahí que cuando aprendemos un nuevo idioma nos cuesta trabajo incorporar a nuestra habla sonidos nuevos.

De modo que, cuando escuchamos el sonido emitido por un animal, lo interpretamos a partir de la gama de opciones que nos brinda nuestra lengua madre.

Y es que el lenguaje evolucionó a partir de los sonidos de la naturaleza, un hecho que es evidente cuando observamos que los bebés asocian a las cosas y animales con los sonidos que emiten. Por ejemplo, a los carros les dicen “run, run” y a los perros “guau, guau”.

Otro hecho interesante es que, en el caso del español, existen muchas palabras derivadas de onomatopeyas, tales como ‘carcajada’, ‘murmullo’, ‘ronrronear’, ‘chaparrón’ y ‘chispa’.

Vía BBC Mundo