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SALUD

No monogamia consensuada: Qué es y cuáles son sus beneficios, según las parejas que la practican

Lo expertos explican esta alternativa a la monogamia tradicional

Dentro de los diferentes tipos de relaciones de pareja que existen actualmente, se encuentra la no monogamia consensuada, que es cuando ambos integrantes tienen la libertad de explorar relaciones con otras personas.

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En el abanico de variaciones que abarca la no monogamia consensuada se encuentran las relaciones abiertas, el poliamor y el intercambio de parejas.

Los límites de la no monogamia consensuada serán los que los integrantes de la pareja acuerden.

Esta forma para relacionarse puede resultar atractiva para muchas personas. De acuerdo con el psicólogo Justin Lehmiller, autor del libro Tell Me What You Want (Dime lo que quieres), que analiza los datos sobre las fantasías sexuales de 4 mil estadounidenses, uno de los deseos más frecuentes es realizar un trío.

Poliginia y monogamia

En rigor, no existe un consenso en la Antropología sobre en qué momento el ser humano pasó de la poliginia a la monogamia. El Antiguo Testamento está lleno de muchas referencias a la poligamia pero no queda claro cuándo cambió la situación. A lo mucho, se cree que los cazadores-recolectores eran monógamos seriales: las parejas permanecían juntas solo por el tiempo necesario para destetar a un niño antes de buscar una nueva pareja.

De entre las hipótesis posibles, Amy Moors, profesora asistente de psicología en la Universidad Chapman, California, explica a la BBC que posiblemente hay factores sociales, económicos y culturales que llevaron a la predominancia de la monogamia.

“Desde que la gente empezó a tomar tierra y a llamarla suya, fue entonces cuando el matrimonio despegó porque era una forma clara de mantener el control de su propiedad y hacer que pasara a su familia”, explica Moors.

Fue precisamente la propiedad sobre la tierra la que dio prioridad a la monogamia y a la heterosexualidad.

Sin embargo actualmente existe una tendencia en algunos sectores de la población hacia el llamado “sexo social”, es decir, el interés en ir a fiestas sexuales o clubes de intercambio de parejas. Se trata de una intención ligeramente más acentuada en los hombres (17%) que en las mujeres (7%), según estudios al respecto; no obstante, las mujeres reportan mayor éxito que los hombres en participar en este tipo de encuentros.

¿Tiene sus ventajas la no monogamia consensuada?

Muise apunta una evidente ventaja comparativa de la no monogamia consensuada con respecto a la tradicional monogamia: “En una relación, a menudo hay una discrepancia entre los intereses de ambas partes”, mientras que “las personas con múltiples asociaciones podrían sentirse más satisfechas en general”.

¿Cuáles son las posibles ventajas de la monogamia no consensuada? (Foto: Pexels)

Sin embargo, para hacer afirmaciones contundentes sobre los posibles beneficios de la no monogamia consensuada todavía hacen falta estudios al respecto.

Por su parte, Samantha Joel, profesora asistente de psicología social en la Western University de Londres, Canadá, ya ha realizado algunas investigaciones al respecto y está en posibilidad de señalar que las personas que quieren abrir su relación y lo hacen tienden a tener una satisfacción significativamente mayor.

Joel sugiere que el aumento de la satisfacción entre las personas que optaron por la no monogamia consensuada podría deberse a un efecto de arrastre, es decir, hay la posibilidad de una pareja secundaria aumenta la satisfacción con la pareja principal, porque así se elimina la presión de que una persona tenga que proporcionar todo su disfrute.

¿Para quiénes es la monogamia no consensuada?

Chris Fraley, de la Universidad de Illinois, ha recopilado datos sobre el apego a través de una encuesta online que ya lleva dos décadas. Sus hallazgos sirven para perfilar algunos detalles sobre las personas que optan por distintas formas de no monogamia.

“Encontramos que las personas monógamas están equilibradas en términos de sus necesidades de cariño y erotismo. Pero las personas poli tienen altibajos. Pueden ser personas que necesitan ambas cosas a la vez y es difícil experimentar esas cosas con una sola pareja. Es poco probable que una pareja principal que te nutre también te excite de una forma erótica”, explica Farley.

Fuera de lo anterior, no existe una correlación entre la no monogamia consensuada y otros factores como edad, ingresos, ubicación, educación, raza, etnia, religión o afiliación política, puntualizó la experta a la BBC.

Vía BBC Mundo