Ver ahora

Humanos comen tanto pollo que ya están creando una nueva especie

Imagen ilustrativa de un plato de pollo frito (Pexels).

La humanidad está cerca de crear una nueva especie de aves muy diferente a la de hace un siglo.

Los pollos de hace cien años eran muy diferentes a los de ahora. A principios del siglo XX, los pollos eran mucho más pequeños y tenían menos carne que los que se venden en un supermercado del siglo XXI.

Esto se debe a cambios drásticos en los hábitos de consumo de los humanos de todo el planeta, ya que su predilección cada vez mayor por el pollo, ha hecho que los productores avícolas estén cerca de crear una especie nueva de pollos mucho más grandes y con más cantidad de carne que los que nuestros ancestros encontraron en estado silvestre hace miles de años.

Investigaciones arqueológicas sugieren que las gallinas se domesticaron hace 10 mil años en China y que desde entonces, el humano las ha transformado casi completamente para satisfacer sus necesidades alimenticias.

Un estudio publicado en la revista científica The Royal Society Publishing, reveló el impacto de la domesticación en las gallinas a lo largo de los siglos.

Según científicos liderados por la especialista Carys E. Bennett, los hábitos de consumo de los humanos han tenido un impacto profundo en el desarrollo de la subespecie domesticada de los Gallus gallus. Este ha sido tal, que ahora las gallinas son completamente inofensivas, incapaces de sobrevivir sin intervención humana y demasiado gordas como para volar.

“Este morfotipo nuevo,” detalla el estudio, “simboliza la reconfiguración humana sin precedentes de la biosfera terrestre”.

Los pollos de engorda, por ejemplo, han sufrido cambios drásticos en su morfología ósea, así como modificaciones patológicas, genéticas y geoquímicas, que los alejan cada vez más de sus ancestros.

En el estudio se indica que a partir de la segunda mitad del siglo XX comenzó una de las transformaciones más dramáticas de estas aves debido al incremento de su popularidad como alimento.

Los pollos no son solo más numerosos, sino que la humanidad los ha hecho más grandes y dependientes.

La veterinaria Anna Martí indicó que esta transformación se debe al fenómeno de “la selección artificial“, mismo que ha modificado las frutas, las verduras e incluso a todas las razas de perros, que provienen de los primeros lobos que se acercaron a los humanos primitivos en busca de comida.