Inicio  /  Historias
FAMILIA

Hombre conoció a su futuro esposo por Tinder; él le obsequió su amor… y un riñón

Cerca de 800 trasplantes al año ocurren en Estados Unidos gracias a la donación de una pareja

Reid Alexander compartió para CNN la historia de cómo conoció a su pareja actual a través de Tinder. Si bien este detalle no tiene nada de extraordinario, Reid no esperaba que, en cuestión de un año, su pareja no solo se convirtiera en su esposo, también en su donante de un riñón.

Te recomendamos: Mujer hace match en Tinder; encuentra novio y riñón

Reid es un hombre gay que vive en Denver, Colorado. Fue a través de Tinder que conoció a Rafael Díaz hace un año. Los dos hicieron ‘match‘ en la aplicación de citas y después de un par encuentros en persona, era evidente que su relación iba para largo.

En la segunda cita, Rafael sabía que Reid no estaba bien del todo. Reid le confesó que padecía síndrome de Alport desde los 17 años de edad, “una enfermedad genética que provoca daños permanentes en los vasos sanguíneos de los riñones”. Por este motivo, sus riñones solo funcionaban al 20 por ciento, así que estaba en la lista de espera para un trasplante.

“Una mañana, Rafael vio las 15 pastillas que ingería a diario para mantener mi función renal. Se quedó atónito cuando se dio cuenta de lo grave que era. Entonces buscó sobre la enfermedad. Sus primeras palabras fueron: ‘Bueno, vale, esto es serio'”.

En su historia para CNN, Reid comparte algunas estadísticas para dimensionar las frustraciones de los pacientes que tienen que esperar hasta cinco años para ser el recipiente de un trasplante. Nada más en Estados Unidos, hay cerca de 107 mil personas en esa lista y solo se realizan 6 mil trasplantes al año.

Así que Rafael se lo dijo, él sería su donante. “En septiembre, un mes después de conocerlo, me preparaba para colocarme una fístula en el brazo, un procedimiento en el que se conecta una arteria con una vena mediante dos catéteres para preparar la diálisis”, recuerda Reid.

Al poco tiempo, Rafael estaba harto de acompañar a Reid a las sesiones de diálisis tres veces por semana y verlo sufrir. “Mis sesiones de diálisis empezaban cerca de las 5:30 de la mañana y cada una duraba unas cuatro horas, es decir, 12 horas a la semana“.

“Eso había sido la gota que derramó el vaso para Rafael. Él se plantó y comenzó el proceso para saber si era un donante compatible. Ni siquiera pensó mucho en la decisión. Dijo: ‘¡Hagámoslo! Lo necesitas'”.

Ante una nueva vida

En abril, Reid y Rafael se casaron. Tres días después de la boda, Rafael se hizo las pruebas y salió compatible. En efecto, cerca de 800 trasplantes al año ocurren entre parejas. Reid era muy afortunado. “Dos cirujanos y un nefrólogo del Indiana University Health estaban preparados para realizar la operación”, recuerda. “Cuando me lo dijo, pensé que estaba bromeando”.

“Este agosto, casi un año después de conocernos, Rafael fue operado durante tres horas en Indiana University Health para extirparle el riñón derecho. Poco después me sometieron a una operación de trasplante de tres horas”.

Varios amigos de la joven pareja los ayudaron a recaudar fondos para salir adelante, ya que no podían trabajar mientras los dos seguían en rehabilitación. Hoy asegura que es un hombre nuevo y finalmente puede compartir con Rafael los platillos que tanto le gustan.

“Un trasplante cambia la vida. Mi cuerpo se siente diferente y mucho mejor. Mis niveles de energía también son mayores. Ahora podremos ir de excursión y acampar en las montañas de Colorado, cosas para las que antes estaba demasiado cansado”.