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SALUD

Alertan sobre robo de fuente radiactiva; ¿qué pasa si se entra en contacto con ella?, ¿es un peligro para la salud?

  • Protección Civil alertó sobre el robo de una fuente radiactiva en el Estado de México
  • La fuente radiactiva podría causar severos daños si alguien la manipulase de forma indebida

El pasado 15 de septiembre, la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (Conasenusa) y la Comisión Nacional de Protección Civil (CNPC) alertaron sobre el robo de una fuente radiactiva en el Estado de México. Te explicamos a continuación qué riesgos para la salud implicaría manipular esta fuente de radiación.

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La alerta emitida por Protección Civil incluye a los estados de Michoacán, Estado de México, Ciudad de México, Morelos, Puebla, Hidalgo, Tlaxcala, Guerrero, Guanajuato y Querétaro.

Las autoridades piden que, en caso de ser hallada, las personas permanezcan a 30 metros de esta fuente radiactiva, que bajo ninguna circunstancia esta sea manipulada y que se dé aviso inmediato a las autoridades.

 

¿Qué pasa si te acercas a una fuente radiactiva?

Esta clase de fuentes radiactivas se usan comúnmente en la industria. Las fuentes con cobalto-60, por ejemplo, son empleadas para esterilizar equipo médico.

Otras fuentes radiactivas se emplean en radioterapia para curar el cáncer. En este caso específico, se trata de una fuente de iridio-192.

Como se explica en el libro La energía nuclear salvará el mundo, de Alfredo García, este isótopo se usa en la industria en una técnica conocida como gammagrafía. Con estos átomos radiactivos se puede comprobar el estado de soldaduras o detectar posibles grietas en aviones.

Quienes trabajan directamente con estas fuentes radiactivas siguen un protocolo conocido como criterio ALARA (As Low As Reasonably Achievable, en inglés; “tan baja como sea razonablemente posible”, en español).

Fuente radiactiva recuperada en 2013 en Estado de México. (Fuente: Cuartoscuro)

Dicho criterio establece que se debe tener un contacto el menor tiempo posible, a la mayor distancia posible. Además, quienes manipulan estas fuentes radiactivas usan equipo de blindaje especial para aminorar los riesgos a la salud.

Sin embargo, una persona que manipule esta fuente radiactiva sin la protección adecuada puede enfrentar consecuencias letales. Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), la exposición al iridio-192 puede causar severas quemaduras en la piel y síndrome de irradiación aguda.

En casos extremos, la exposición a este elemento puede causar la muerte.

Los isótopos de iridio-192 tienen una semivida de 74 días. Pasado este plazo de dos meses y medio, estos isótopos se convertirán en átomos de platino y dejarían de ser peligrosos.

La radiactividad en la vida cotidiana

La radiactividad es un fenómeno común, muy presente en la vida cotidiana. Por ejemplo, todos nosotros ingerimos continuamente en nuestros alimentos isótopos de potasio-40.

No obstante, las cantidades de potasio radiactivo que comemos son mínimas y no representan un riesgo para la salud.

Los seres vivos también están expuestos continuamente a rayos cósmicos radiactivos que provienen de todas las direcciones del espacio. Estos rayos suelen ser atenuados por la atmósfera terrestre.

El plátano es una fuente de potasio-40. (Fuente: Pexels)

Por eso la cantidad de radiación recibida es mayor en un avión o en ciudades que se encuentran a mayor altitud. Sin embargo, estos niveles de radiación no ponen en peligro nuestra salud.

Aún mayor es la radiación a la que se exponen los astronautas en la Estación Espacial Internacional. Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), un astronauta recibe en 12 días el equivalente a toda la radiación que recibe la tripulación de un avión en un año.