Estatua de Medusa decapitando a Perseo desata controversia en Nueva York

La estatua de Medusa busca rendir homenaje al movimiento #MeToo, fue colocada afuera del tribunal donde Harvey Weinstein fue sentenciado
(Imagen: Getty)

Una estatua de Medusa decapitando a Perseo fue colocada en un parque de Manhattan, Nueva York y pensada como un homenaje al movimiento #MeToo. Sin embargo, la obra de Luciano Garbati ha despertado la polémica.

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El Mito de Medusa

Medusa, la temible gorgona con cabellera de serpiente que era capaz de convertir en piedra a cualquier ser viviente con tan solo mirarlo, fue decapitada por Perseo en un relato de la mitología grecorromana.

Esa es la historia que conocemos y que ha valido que Perseo sea representado en diversas obras artísticas sosteniendo la cabeza de Medusa, con actitud triunfante.

Lo que tal vez algunos no sepan es: ¿por qué Medusa terminó siendo un monstruo?

Según el relato de Ovidio en Metamorfosis, Poseidón, el dios del mar, violó a Medusa, una doncella, en el templo de Atenea. Al culpar a Medusa de la profanación del templo, Atenea la convirtió en una monstruosa gorgona capaz de transformar en piedra a quien la mirara.

Luego, con la cruel ayuda de Atenea y Poseidón, fue perseguida y decapitada por Perseo, quien muestra su cabeza como un trofeo en su escudo.

¿Por qué es polémica la estatua?

(Imagen: Twitter @rachelholliday)

Según un comunicado del propio Luciano Garbati, la estatua de Medusa fue creada en 2008 y es una respuesta a la obra del escultor renacentista Benvenuto Cellini, en la que Perseo sostiene en su mano la cabeza de Medusa.

Es decir, Garbati buscó cambiar la narrativa de Medusa con su estatua. Por lo tanto, su obra ha desatado oleadas de críticas y polémicas.

Diez años después de crear la estatua, Garbati publicó una imagen en las redes sociales y la imagen se volvió viral.

La estatua, vista como una representación de la ira femenina, estaba resguardada en el estudio de Garbati en Buenos Aires. En 2018 fue llevada a Nueva York para ser exhibida en el barrio de Bowery.

Luego, Garbati solicitó el programa Art in the Parks de Nueva York para que su trabajo se exhibiera frente al palacio de justicia.

En su solicitud, Garbati manifestó que la estatua de Cellini había “comunicado a las mujeres durante milenios que si son violadas, es su culpa”. Y su idea era representar lo contrario.

Cabeza de Perseo (Imagen: Getty)

No obstante, la idea de que fuera una representación del movimiento #MeToo no fue del todo bien recibida por algunas feministas.

Wagatwe Wanjuki, una activista feminista, escribió en Twitter: “#MeToo fue iniciado por una mujer negra, pero ¿una escultura de un personaje europeo por un tipo es el comentario que recibe la atención? Suspiro”.

Otros se burlaron de la estatua en sí, señalando, por ejemplo, que carecía de vello púbico.

Mientras que algunos afirman que si la obra hubiera reflejado con precisión el mito, Medusa habría estado blandiendo la cabeza de su violador, Poseidón, no Perseo.

“Si se supone que esto es tan empoderador para las mujeres, ¿por qué Medusa es tan delgada y sin pubis? Esto parece más la fantasía de un hombre que una declaración o un comentario sobre una agresión sexual”, escribió una usuaria de Twitter.

La estatua se exhibe actualmente frente a la corte donde fue juzgado Harvey Wenstein.

 

Con información de ARTnews