El origen de Halloween que pocos te querrán contar

Halloween no era una fiesta de disfraces para pedir dulces: en el oscuro origen de esta celebración se rendía culto al dios de la muerte a través de la crueldad

Era un fiesta primitiva llamada Samhain o Samagín que con el paso del  tiempo se fue transformando. Existen diferentes versiones de como ocurría; sin embargo, todas coinciden en que en la fiesta los druidas practicaron sacrificios humanos con el objetivo de adivinar el futuro.

Consultaban a los dioses en las palpitantes entrañas de los hombres». Cornelio Tácito, historiador.

Hasta la fecha se desconoce el momento exacto en que se comenzó a practicar el Samagín. Se sabe que los hechiceros britanos eran los protagonistas y que la celebración giraba al rededor de los druidas, sacerdotes del pueblo celta que habitó el norte de Francia y las Islas Británicas

Henri Hubert, arqueólogo e historiador, en su obra Los celtas y la civilización céltica, mencionó la importancia que tenían los druidas para este pueblo, eran un punto central que daba equilibrio y plenitud a la sociedad. Esto se debía a que el papel que jugaban era el de contener a los temidos dioses.

Eran una clase de sacerdotes expresamente encargados de la conservación de las tradiciones» Henri Hubert

Para los Celtas el año se dividía en invierno y verano. La primera asociada con la muerte y la segunda con la vida. Celebraban el paso de una con la otra con dos fiestas en honor a los respectivos dioses a los que asociaban cada una de ellas. Belnus el dios del Sol para el verano, cuyo día era el 1 de mayo, y Samagín, dios de la muerte en el invierno, que se celebraba cada 31 de octubre.

La segunda fiesta en la que se conmemora a la muerte es de la que proviene lo que hoy conocemos como Halloween. El festival de Samagin duraba tres días y tres noches.