Todos los cuidados que debes seguir si tienes un yeso o una férula

Si el lesionado percibe frialdad en los dedos o cambio en su coloración, debe asistir al médico cuanto antes
¿Cuáles son los cuidados para un enyesado? (Foto: Pixabay)

Llevar un yeso o una férula para mantener algún miembro de tu cuerpo inmovilizado por lesión es algo muy frecuente y además sencillo, pero que hay que hacerlo bien y seguir al pie de la letra las indicaciones que proporcione el médico.

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“Los yesos son los métodos de inmovilización rígidos, y más correctamente deberíamos llamarles ‘yesos circulares’ o ‘cerrados’. Mientras, las férulas son métodos de inmovilización semirrígida, y sólo cubren la mitad de la zona a inmovilizar dejando el resto sin yeso, y se completan con un vendaje”, según explica el doctor José Miguel Guijarro Galiano, jefe del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital La Luz (Madrid).

Según detalla, la función de ambos métodos de inmovilización es aliviar el dolor, mantener en la posición que deseamos el miembro lesionado, limitar la movilidad, y proporcionar a la zona dañada un reposo suficiente como para que puedan cicatrizar los tejidos afectados.

“Teniendo en cuenta este concepto de diferente tipo de inmovilización, utilizamos las férulas como medio de contención en procesos menos graves como: Fractura estables; esguinces; contusiones de miembros; fracturas en las que pensamos que se puede producir un gran edema o una inflamación severa; tendinitis; o bien secciones tendinosas”, enumera.

Mientras, el traumatólogo precisa que los yesos cerrados se emplean en: fracturas inestables que pueden desplazarse con el paso del tiempo; fracturas que han requerido de una reducción o de una colocación de los fragmentos lesionados; esguinces graves; o bien de secciones tendinosas graves.

“En general, tratamos de mantener los yesos y las férulas lo mínimo posible, ya que cuando inmovilizamos una parte de nuestro cuerpo se produce una pérdida de la masa muscular y una rigidez articular. Pero tenemos que mantenerlas el suficiente tiempo como para que cicatricen los tejidos lesionados”, advierte el experto del Hospital La Luz.

Como norma general, el especialista de Quirónsalud señala que las férulas las se mantienen para las lesiones no óseas (esguinces, contusiones, tendinitis), y unas dos o tres semanas, dependiendo de la gravedad. “Cuando las lesiones son óseas, todo va a depender del hueso lesionado. Por ejemplo, en el caso de una muñeca rota, se precisarán de unas 4 a 6 semanas, dependiendo de los controles radiológicos. Pero una tibia puede requerir una inmovilización de 8 a 12 semanas”, puntualiza el traumatólogo.

Con todo ello, el doctor José Miguel Guijarro Galiano señala que el tiempo es muy variable y dependerá del tipo de lesión. “No depende sólo del hueso lesionado, si no también de la edad del paciente. Los niños tienen un poder de recuperación de las fracturas más rápido que los adultos. Por esto, se hacen controles radiológicos del hueso lesionado periódicamente, y según su evolución se retira o no el yeso o la férula”, remarca el especialista.

Consejos para sobrellevar la férula

Asimismo, el jefe de Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital La Luz recuerda al paciente que, cuando se le pone un yeso o férula, se produce una reacción exotérmica que produce calor y que puede ser desagradable. “Esta producción de calor desaparece en unos minutos”, advierte.

Durante las primeras 24 horas no debe forzar el yeso porque, aunque parezca que esta duro, en general no están rígidos al 100% y pueden romperse. “Un yeso es incómodo, pero no debe producir dolor. Si esto ocurre acuda a su traumatólogo para que lo revise”, recomienda el traumatólogo.

Desde el primer momento, indica a su vez que se deben mover los dedos de la mano o de los pies, realizando movimientos de exoextensión para mejorar la circulación sanguínea. “Es aconsejable mantener el miembro elevado para evitar su hinchazón. Si nota frialdad de los dedos, acorchamiento, o cambios de coloración, debe consultar con su traumatólogo o acudir a Urgencias”, remarca el sanitario.

Pasadas las 24 a 48 horas se recomienda realizar ejercicios isométricos dentro del yeso, es decir, contracciones musculares, para evitar dentro de lo posible la pérdida de masa muscular, destaca el doctor José Miguel Guijarro Galiano.

“Nunca debe retirar usted un yeso o una férula. Esto debe ser controlado por un especialista. Precisará revisiones continuadas hasta su curación. Cada paciente es diferente, dependiendo de la lesión y de la edad, el tiempo de curación de su lesión será variable. En todo momento sigan los consejos de su traumatólogo”, insiste el especialista de Quirónsalud.

Vía Europa Press