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SALUD

Por qué son tan importantes los ventiladores en la lucha contra el Covid-19

No hay suficientes ventiladores en el mundo para asistir a todos los casos graves de coronavirus

En plena pandemia de coronavirus, el mundo se encuentra en una carrera desesperada por abastecer a los hospitales de ventiladores y otros materiales sanitarios. Según las cifras, solo el 5 por ciento de personas infectadas de COVID-19 requieren ser hospitalizadas, pero cuando se trata de una enfermedad tan contagiosa como esta, los números están en contra de los recursos del personal médico.

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¿Qué son estos ventiladores que tanto exigen los profesionales de salud? ¿Cómo funcionan? ¿Y qué está haciendo el mundo para reducir la escasez de estos aparatos?

¿QUÉ ES UN RESPIRADOR MÉDICO?

Este ventilador no es como el que puede tener una familia en su casa para quitarse el calor de encima y refrescarse. Más bien se trata de una máquina que sirve de respirador artificial para personas que padecen una insuficiencia respiratoria.

En estos casos más graves, el covid-19 impide el funcionamiento adecuado de la ventilación pulmonar. “Se crea una especie de membrana y el oxígeno no puede traspasar esa membrana, lo que naturalmente produce insuficiencia respiratoria”, describe Ferran Morell a BBC Mundo, exjefe del servicio de neumología del Hospital Vall d´Hebron de Barcelona.

Por lo que el gas que respiran los pacientes a través de la ventilación mecánica suele estar enriquecido con oxígeno, mucho más que el aire que respiramos. De tal forma, el ventilador funciona como una bomba que puede vencer la resistencia de la membrana que le impide el paso.

Indica el doctor Morell:

“Es una condición que no tiene un tratamiento. Lo único es poner a los pacientes en ventilación mecánica y esperar que haya suerte y el organismo reaccione y venza al cuadro este”.

¿DÓNDE ESTÁN LOS VENTILADORES?

Ahora bien, el problema con la crisis sanitaria actual es que no hay suficientes de estas máquinas en los hospitales para tratar a los miles de pacientes que son internados con síntomas graves, así como a los pacientes que padecen otras enfermedades respiratorias.

Es por tal motivo que los médicos en Italia han tenido que tomar la angustiosa decisión de conectar a los pacientes con mayores probabilidades de vida a estos ventiladores, mientras que otros -sin mayor esperanza de vida- se quedan a la espera de una muerte segura.

La falta de ventiladores ha contribuido al aumento de fallecimientos en países como Italia y España, y nuevos epicentros como Nueva York ya están empezando a reportar la saturación de sus recursos sanitarios.

“Cinco por ciento, puede parecer poco, proporcionalmente”, indica Gustavo Zabert, neumólogo de la Clínica Pasteur de Neuquén, Argentina, sobre al porcentaje de enfermos de covid-19 que requieren respiradores artificiales.

“Pero la contagiosidad del virus genera masas enormes de individuos nuevos con insuficiencias respiratorias, lo que hace que los recursos en cualquier parte del mudo sean insuficientes”.

Según la Asociación Latinoamericana del Tórax (vía BBC Mundo), el país de América Latina mejor preparado para la contingencia es Brasil, con 66 mil respiradores (31.4 por cada 100 mil habitantes). En cambio, México, de acuerdo a cifras no oficiales, tiene 5 mil respiradores (3.84 por cada 100 mil habitantes).

Estados Unidos, por su lado, cuenta con 160 mil respiradores, aunque la Asociación Estadounidense de Hospitales ha estimado en un millón la cantidad de ventiladores que va a requerir para satisfacer la explosiva demanda.

Es por tal motivo que el presidente Donald Trump amenaza con recurrir al Acta de Defensa de la Producción para obligar a las empresas del sector automotriz y de otras industrias a enfocar sus operaciones en la fabricación de ventiladores.

“Es como en tiempos de guerra, que las industrias empiezan a fabricar armas. Aquí se fabrican ventiladores”, ironiza el Dr. Morell.

Mientras tanto, emprendedores en otros países han tenido que recurrir a métodos más creativos para atender la emergencia. “Aquí en Cataluña unos compañeros están desarrollando un respirador 3D en colaboración con un equipo de ingenieros”, pone como ejemplo Oriol Roca, médico adjunto del servicio de medicina intensiva.

“Creo que es una alternativa valida, que puede dar respuesta a una situación pandémica con las garantías para poder ventilar durante un periodo corto de tiempo a determinados pacientes”.