¿Qué consecuencias tiene para el cuerpo humano viajar a la Luna?

El astronauta Edwin E. Aldrin Jr. camina cerca del módulo lunar durante la actividad extravehicular de Apolo 11, el 20 de julio de 1969 en la Luna. (Getty Images/archivo)

Aunque por años se ha hablado y escrito mucho sobre los viajes del hombre a la Luna, poco se dice sobre las consecuencias que este tipo de expediciones tienen sobre el cuerpo humano.

Investigadores de la Universidad de Stony Brook, en Nueva York, EE.UU., presentaron un estudio donde señalaron algunas consecuencias mortíferas que tiene para los humanos viajar a la Luna.

Descubrieron que el polvo lunar es bastante peligroso para el cuerpo humano, pues es capaz de causar mutaciones, dañar el ADN de las células e incluso provocar cáncer.

Es un grave problema sanitario para los futuros astronautas”

… comentó Donald Hendrix, uno de los autores del estudio.

Para realizar esta investigación, se simularon suelos compuestos con las mismas partículas encontradas en las muestras de roca que trajeron de las misiones Apolo de la Luna. Los científicos demostraron que 90% de las células pulmonares humanas, así como las neuronas de ratones de laboratorio, murieron tras entrar en contacto con las partículas que conforman la capa de polvo lunar.

El estudio afirma que los elementos que contiene la superficie de la Luna reaccionan al entrar en contacto con las células humanas produciendo hidroxilo tóxico, un componente que es vinculado con el cáncer de pulmón.

El polvo lunar representa uno de los riesgos a los que los humanos tendrán que enfrentarse realizando las misiones en su superficie”

… se menciona en un comunicado sobre esta investigación, publicado en el sitio web de la American Geophysical Union.

Estas partículas pueden quedarse en los pulmones por largos períodos de tiempo, lo que podría traer consecuencias de salud a largo plazo.

La genetista Rachel Caston, autora principal del estudio, señaló que los riesgos a la salud para los astronautas que realizan un viaje a la Luna son aún más graves que los peligros que en sí ofrece el espacio.

Como ejemplo puso el caso del astronauta Harrison Schmitt, quien durante su viaje a la Luna en 1972 tuvo una reacción que él mismo catalogó como “fiebre del heno lunar”, al tener ojos llorosos, estornudos y dolor de garganta.

Con información de RT