¿Cómo llega el gas a las estrellas más jóvenes? La ciencia lo explica

Cuando se forman las estrellas, comienzan siendo comparativamente pequeñas y están ubicadas en lo profundo de una nube de gas
Zona espacial con un gran número de estrellas en ella. (Imagen de archivo Pixabay)

Una teoría de 30 años sobre el crecimiento de estrellas jóvenes ha sido confirmada: el campo magnético de la propia estrella dirige el material de un disco de acreción de gas y polvo circundante hacia su superficie.

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Los resultados, publicados en la revista Nature, ayudan a los astrónomos a comprender mejor cómo se forman las estrellas como nuestro Sol y cómo se producen los planetas similares a la Tierra a partir de los discos que rodean a estos bebés estelares.

Cuando se forman las estrellas, comienzan siendo comparativamente pequeñas y están ubicadas en lo profundo de una nube de gas. En el transcurso de los siguientes cientos de miles de años, atraen más y más gas circundante hacia ellos mismos, aumentando su masa en el proceso.

Usando el instrumento GRAVITY, un grupo de investigadores que incluye a astrónomos e ingenieros del Instituto Max Planck de Astronomía (MPIA), ha encontrado la evidencia más directa hasta ahora de cómo ese gas se canaliza hacia las estrellas jóvenes: es guiado por el campo magnético de la estrella sobre la superficie en una columna estrecha.

Las escalas de longitud relevantes son tan pequeñas que incluso con los mejores telescopios disponibles actualmente no es posible obtener imágenes detalladas del proceso. Aún así, utilizando la última tecnología de observación, los astrónomos pueden al menos obtener cierta información.

Para el nuevo estudio, los investigadores hicieron uso del poder de resolución magníficamente alto del instrumento llamado GRAVITY. Combina cuatro telescopios VLT de 8 metros del Observatorio Europeo Austral (ESO) en el observatorio Paranal en Chile en un telescopio virtual que puede distinguir pequeños detalles, así como un telescopio con un espejo de 100 metros.

Con GRAVITY, los investigadores pudieron observar la parte interna del disco de gas que rodea a la estrella TW Hydrae. “Esta estrella es especial porque está muy cerca de la Tierra a solo 196 años luz de distancia, y el disco de materia que rodea a la estrella está directamente frente a nosotros”, dice en un comunicado Rebeca García López (Instituto Max Planck de Astronomía, Instituto de Estudios Avanzados de Dublín y University College Dublin), autora principal y científica principal de este estudio.

“Esto lo convierte en un candidato ideal para investigar cómo se canaliza la materia de un disco que forma un planeta hacia la superficie estelar”.

La observación permitió a los astrónomos demostrar que la radiación del infrarrojo cercano emitida por todo el sistema se origina en la región más interna, donde el gas hidrógeno cae sobre la superficie de la estrella. Los resultados apuntan claramente hacia un proceso conocido como acreción magnetosférica, es decir, materia que cae guiada por el campo magnético de la estrella.

 

 

Con información de Europa Press