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SALUD

¿Cómo cultivar ajo en casa utilizando una maceta?

Cultivar ajo en casa cuidará tu economía y la salud de tu familia.

Cultivar ajo en casa es una de las formas de cuidar tu economía y la salud de tu familia, aquí te diremos lo que necesitas para hacerlo.

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El ajo es uno de los alimentos más utilizados en la cocina y en las recetas típicas de nuestra gastronomía, por lo que aprender cómo cultivarlo en casa puede serte de gran utilidad.

¿Qué es el ajo y para qué sirve?

Se trata una planta perteneciente a la familia de las cebollas (allium) y entre sus compuestos incluye una rica cantidad de azufre llamado alicina, el cual es un importarte factor para el bienestar de la salud.

A lo largo del tiempo ha sido considerado un superalimento que sirve tanto para aderezar la comida como para ayudarnos a llevar una dieta equilibrada.

Entre las principales propiedades del ajo se enlistan:

  1. Mejorar la circulación de la sangre.
  2. Reducir las bacterias en nuestros intestinos al ser un buen antibiótico natural.
  3. Fortalecer el sistema inmunológico.
  4. Favorecer a la cicatrización de las heridas.
  5. Ayudar a curar infecciones leves.
  6. Combatir gripes y resfriados.
  7. Desintoxicar nuestro organismo.
  8. Eliminar metales pesados como el mercurio o los restos de alimentos que el hígado no puede procesar.
  9. Desinflamar y mejorar nuestro organismo.
  10. Descongestionar nuestros pulmones y eliminar la mucosidad.
  11. Estimular la renovación celular y combatir el acné.
  12. Reducir los niveles de colesterol en la sangre (gracias a la alicina).
  13. Estimular los ácidos gástricos y los alimentos que se digieren.

En personas con hipertiroidismo se recomenida evitar su consumo diario o en exceso, pues su alto contenido en yodo podría provocar complicaciones.

¿Cómo cultivar ajo en casa?

Para cultivar ajo en casa necesitarás:

  • Una cabeza de ajo
  • Una maceta de 20 centímetros de alto
  • Tierra

Lo primero que deberás hacer es tomar la cabeza de ajo y separar los dientes sin quitarles las cáscara.

Después tendrás que llenar tu maceta de tierra, pero dejando un centímetro entre el tope de esta y la maceta.

Ahora entierra los dientes de ajo a una profundidad de 10 centímetros y manten la punta de cada diente hacia arriba.

Entre cada diente de ajo deberá existir una separación de 8 centímetros, por lo que te recomendamos calcular el espacio de forma precisa.

Una vez hecho esto coloca la maceta junto a una ventana y a una temperatura de 15° aproximadamente.

Cuando los brotes comiencen a aparecer podrás cambiarla de lugar a un sitio más cálido y deberás esperar hasta que las hojas más viejas estén secas para cosechar tus ajos.

Pasado el tiempo en que tus brotes estén listos para emplearse en tu cocina, saca toda la planta y deja secar el bulbo en plena luz solar un par de días.

Finalmente sepáralos de las hojas, lávalos y mantenlos en un lugar fresco pues estarán listos para emplearse en tu cocina.

Es importante recordar que cada vez que uses un ajo deberás quitarle la cascara y que puedes emplear más de un diente en las diversas recetas que prepares.

Los ajos son ricos en vitamina E, magnesio y selenio, sin embargo cuida de no exceder su uso y asesórate con un especialista sobre su consumo.

Esta técnica ayudará a que tus alimentos estén libres de pesticida.