Muere ‘Chichí’, uno de los perritos rescatistas del 19S

El perro pastor belga originario de Saltillo, Coahuila, murió por complicaciones de una lesión que le quitó la movilidad

Perros Rescatistas, Chichí Perro Rescatista, Perro Rescatista Muere En México, Perro Rescatista México, Chichi Perrito Rescatista

(Facebook / Adoptando Amor Saltillo AC)

Chichí, uno de los perritos rescatistas del sismo del 19 de septiembre de 2017, murió debido a complicaciones con una enfermedad que le impedía moverse, reportó la página encargada de difundir su estado de salud.

Piden ayuda para “Chichí”, perro rescatista en el sismo del 19-S

A través de Facebook la asociación Adoptando Amor Saltillo, difundió que la lesión que Chichí tenía en la médula espinal provocó daños en las funciones de deglución y se bronco aspiró este domingo.

Fue en junio de 2019 que el rescatista Luis Bernardo Campos Salazar recurrió a las redes sociales para pedir ayuda para el pastor belga de siete años, que fue diagnosticado con una lesión de un tendón, por lo que perdió la movilidad.

Te recomendamos: Conoce a los perros rescatistas de la marina que salvaron vidas en CDMX y Oaxaca.

En ese momento, la sociedad volvió a solidarizarse, pues desde diversas partes de México, Sudamérica y Canadá, Chichí recibió donativos para poder ser intervenido.

El can mostró mejoría a finales de junio, y su veterinario previó que recuperaría la movilidad. Incluso, en Facebook se difundieron videos de Chichí mostrándose entusiasta para poder caminar de nuevo. Sin embargo, falleció.

A través de Facebook, una de las integrantes de Adoptando Amor Saltillo, recordó la experiencia que tuvo al cuidado de Chichí.

“Estuve en todo este proceso desde que se lesionó y pude sentir su dolor y frustración de no poder caminar después de andar por muchos lugares entre escombros, brincando y corriendo”.

Chichí participó junto con Campos Salazar en labores de rescate de varios edificios de la Ciudad de México, y de acuerdo con información de Milenio, logró rescatar a 11 personas.

“Siempre fue un guerrero y sacaba fuerzas de donde lo las tenía, cuando me veía llegar con él, movía su colita y me tocaba la mano con su nariz para que lo acariciara”.

Con información de Milenio.
CARGANDO...