Tomar un baño caliente puede ser más saludable de lo que creíamos

¿Qué tan saludable es bañarse con agua fría?

(China Photos/Getty Images)

Un estudio reciente de la Universidad de Loughborough, en Reino Unido, reveló los beneficios de darse un baño caliente.

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El grupo de investigadores a cargo del estudio, ha encontrado evidencia suficiente para creer que los baños calientes en tina pueden mejorar la inflamación y estabilizar los niveles de azúcar en la sangre en las personas que no pueden hacer ejercicio de forma regular.

Además, se encontraron señales de que incluso puede mejorar el metabolismo en algunos individuos.

El estudio titulado “Los efectos agudos y crónicos de la inmersión en agua caliente en la inflamación y el metabolismo en adultos sedentarios con sobrepeso“, fue supervisado por el doctor Christof Leicht y la doctora Lettie Bishop, de la Escuela de Ciencias del Deporte, el Ejercicio y la Salud, en Reino Unido.

A través del monitoreo de varios hombres con sobrepeso, se observó que el estrés físico del ejercicio puede causar una ligera elevación de corto plazo en los marcadores de inflamación, así como en el químico IL-5 relacionado a este efecto.

De acuerdo a los investigadores encargados del estudio, a este proceso se le llama “respuesta inflamatoria”, y activa la liberación de substancias anti-inflamatorias que combaten los altos niveles de inflamación que pueden afectar la salud.

La novedad de este estudio reside en que se encontró una relación entre el aumento de la temperatura corporal con esta respuesta inflamatoria que, hasta hace poco, se creía única del ejercicio físico.

Al descubrir este efecto, se pueden encontrar alternativas al ejercicio que puedan mejorar la calidad de vida de las personas sedentarias y con sobrepeso.

Para demostrar los efectos de un baño caliente, se analizó la sangre de voluntarios masculinos con sobrepeso que sumergieron sus cuerpos en agua caliente por al menos 15 minutos cada uno.

Además de las mediciones de sangre, hubo otras de ritmo cardiaco, presión sanguínea y temperatura corporal que juntas, ayudaron a construir un análisis mucho más profundo de lo que le pasa al cuerpo al sumergirse en agua a 39 grados centígrados.

No obstante, durante el estudio algunos voluntarios se quejaron de algunos malestares posiblemente relacionados con las altas temperaturas del agua o el tiempo que debieron permanecer sumergidos en esta, lo que hace creer a los investigadores que algunas personas podrían no sentirse atraídas por esta alternativa al ejercicio.

A pesar de las molestias, se pudo comprobar que algunos aspectos del perfil inflamatorio mejoraron, así como el metabolismo de la glucosa en los hombres con sobrepeso que se sometieron al tratamiento.

Los resultados del estudio no hacen sino hacer creer a los investigadores que se encuentran cerca de encontrar una buena forma de mantener saludable a la población a la que le es imposible realizar ejercicio físico constante.

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