Bebé nace de embrión que fue congelado hace 27 años

El embrión fue congelado 18 meses después de que su madre nació
Bebé a partir de un embrión que estuvo congelado 27 años. (Foto: @NieuwsNu123/Twitter)

La pequeña Molly Everette Gibson tiene menos de un mes de vida pero ya hizo historia, pues nació de un embrión congelado en octubre de 1992, por lo que, en cierto sentido, es la infante más vieja del mundo.

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Molly romperá el récord del embrión que pasó congelado por más tiempo y que resultó en un nacimiento con vida, según investigadores de la Universidad de Tennessee.

Por lo que sobrepasó a su hermana, Emma Wren, cuyo embrión estuvo congelado por 24 años ante de nacer en noviembre de 2017.

Los embriones de ambas fueron congelados juntos y genéticamente son hermanas. Los donadores son anónimos, por lo que se desconoce la identidad de sus padres biológicos.

Para poner las cosas en perspectiva, el embrión de Molly se formó 18 meses después de que nació su madre de nombre Tina, quien tiene 29 años y nació en abril de 1991.

“Es difícil hacerse a la idea, pero Molly es nuestro pequeño milagro”, declaró Tina a New York Post.

La doctora Carol Sommerfelt, directora del Centro Nacional de Donación de Embriones (NEDC por sus siglas en inglés), dijo sentirse “distinguida” por participar en el proceso que hizo posible el nacimiento de Molly.

“Es muy gratificante para mí ver que el embrión que fue congelado años atrás resultó en el nacimiento de una adorable bebé”, aseguró la especialista.

Un nacimiento milagroso

Tina y su esposo, Benjamin, de 36 años, después de intentar tener un hijo de forma tradicional por cinco años, buscaron la ayuda del NEDC. Benjamin tiene fibrosis quística, un padecimiento que puede provocar infertilidad.

Cuando la pareja se enteró de la existencia del NEDC, lo consideraron “una locura” pero, cuenta Tina, después “no pudieron sacarse la idea de la mente”. Por suerte, el centro se encuentra no muy lejos de su hogar en Knoxville, Tennessee. Ahí les presentaron los perfiles de aproximadamente 300 donantes.

“No fuimos quisquillosos”, dice Tina, quien trabaja como maestra de primaria. Eligieron donantes bajos de estatura, ya que Tina y Benjamin lo son también.

La doctora Sommerfelt supervisó el delicado proceso de descongelamiento.

“Mientras los embriones sean mantenidos correctamente en tanques de almacenamiento con nitrógeno líquido a -396 grados (Fahrenheit), sentimos que pueden estar bien indefinidamente… Con el nacimiento de Molly, sabemos que pueden sobrevivir, al menos, 27 años y medio y probablemente más”, explicó la experta a New York Post.

Ben y Tina están tan complacidos que ya discuten la posibilidad de expandir aún más la familia.

Vía New York Post