El significado de la Semana Santa

Semana Santa: te decimos su significado, cuándo y cómo se celebra en Iztapalapa.
marzo 27, 2020

En la cultura occidental cristiana, quizá la celebración más popular es la Navidad; familias y negocios concentran buena parte de sus esfuerzos el 24 y 25 de diciembre por la fiesta del nacimiento de Cristo. Sin embargo, según la tradición religiosa, el momento que le da sentido al cristianismo no es el origen de su figura principal, Jesús, sino su muerte y consiguiente resurrección, el punto culminante de la Semana Santa. Pero ¿qué significado tiene esta temporada y cómo se celebra en la alcaldía Iztapalapa? Las respuestas a continuación.

Durante el 2020 se cancelaron varios eventos relacionados con la Semana Santa en la CDMX, debido a la contingencia por el coronavirus.

Originalmente era conocida como “La Gran Semana”, ahora es llamada en medios de comunicación como “Semana Santa” o “Semana Mayor” y a sus días se les conoce como días santos.

De acuerdo con la Iglesia Católica, los días santos deben ser dedicados a la oración y la reflexión de por qué Jesucristo murió y resucitó.

La Semana Santa, de acuerdo con las creencias, fue la última semana de Cristo en la tierra y abarca los siguientes días especiales dentro del calendario religioso.

Domingo de Ramos

Según la tradición cristiana, el Domingo de Ramos es la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén; la gente lo recibe con cantos y palmas. De ahí que en la misa de ese día se lleven palmas.

Jueves Santo

La llamada “última cena” de Jesús con sus apóstoles, representada en un cuadro del pintor renacentista Leonardo Da Vinci, se llevó a cabo, según el calendario cristiano, durante el Jueves Santo, cuando Cristo instituyó los sacramentos de la Eucaristía y el Sacerdocio. Después de ese encuentro, Jesús se fue a orar al Huerto de los Olivos, lugar donde fue aprehendido.

‘La última cena’ de Leonardo da Vinci, parte de la Semana Santa. De Leonardo da Vinci. (Foto: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=50410532)

Viernes Santo

El día de la Pasión de Jesús es el Viernes Santo, cuando es aprisionado e interrogado por Herodes y Poncio Pilato. Posteriormente se llevan a cabo la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. Es por eso que durante esta jornada, en muchos lugares del mundo, como Iztapalapa en la CDMX, se realiza una representación de lo que pasó Jesús durante dicha jornada.

Sábado de Gloria

Por ser un día de luto, durante el Sábado de Gloria en las iglesias las imágenes se cubren y los sagrarios están abiertos. Ya en la noche se realiza una Vigilia Pascual para celebrar la Resurrección de Jesús. Se bendice el agua y se encienden las velas en señal de la Resurrección de Cristo.

Domingo de Resurrección

Se trata de la celebración más importante del catolicismo, pues según la creencia, Jesús venció a la muerte y nos dio la vida. Con este acto, Jesús logra la salvación de la humanidad, que a partir de entonces puede entrar al cielo y estar cerca de Dios.

¿Por qué se celebra Semana Santa en diferentes fechas cada año?

Muchas celebraciones del cristianismo tienen su origen en la tradición judía; por ejemplo, en dicha religión celebran la Pascua en el día de la primera luna llena de primavera como recuerdo de la liberación de su pueblo del yugo de Egipto. De modo que la Semana Santa no está vinculada con el calendario gregoriano, sino con el lunar.

La Pasión de Cristo en Iztapalapa

Semana Santa y Pasión de Cristo en Iztapalapa.
(FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO.COM)

Una de las tradiciones católicas más importantes de la Ciudad de México es la representación de la Pasión de Cristo en la alcaldía Iztapalapa, que se realiza desde hace más de 170 años. Además es considerada Patrimonio Cultural e Intangible de la Ciudad de México desde 2012.

Se cuenta que la escenificación de la Pasión en Iztapalapa se originó en 1833, cuando una epidemia de cólera afectó a la población de la zona. Debido a la desesperación, los habitantes realizaron una peregrinación con el objetivo de pedirle ayuda al Señor de la Cuevita. De acuerdo con la leyenda, esta amenaza no solo cesó, sino que incluso de un ahuehuete del poblado de San Lorenzo brotó un manantial cuya agua milagrosa era capaz de curar a los enfermos.

Es por eso que, en agradecimiento, desde 1843 los pueblos de Iztapalapa representan el Vía Crucis en el Cerro de la Estrella.

Cada año los participantes en la representación son distintos. La atención de los medios de comunicación se centra en la persona que representa a Jesús. Esta persona no solo tiene la responsabilidad de interpretar el papel principal sino que, para hacerlo, necesita cumplir múltiples requisitos.

  • Ser nativo de alguno de los ocho barrios de Iztapalapa
  • Tener mínimo 18 años cumplidos
  • Ser católico y haber realizado el sacramento de la primera comunión
  • Tener una estatura mínima de 1.75 metros
  • Estar soltero y sin compromisos ni hijos
  • Mostrar una buena conducta y costumbres comprobables
  • Carecer de tatuajes y perforaciones
  • No tener adicciones o vicios
  • Gozar de buena salud
  • Poseer una excelente condición física
  • Poder sufragar gastos personales (estimados entre 300 a dos mil pesos)
  • Tener a la mano copia de comprobante domiciliario y de la CURP

La condición física de quien representa a Jesús debe ser óptima, ya que cargará bajo el sol del medio día una cruz de noventa kilos y seis metros de largo (tal y como exigía el código penal romano de esa época) durante un recorrido de casi dos kilómetros.

Además el llamado Jesús de Iztapalapa debe dejarse el cabello largo y poder teñirlo, en caso de ser necesario. (Recordemos que teñirse el pelo puede provocar alergias en algunas personas y tener otros potenciales riesgos para la salud).

También cabe señalar que los gastos por trajes y utilería correrán a cargo de cada participante. Estos se estima de entre 300 y 2 mil pesos.

Asimismo es importante señalar que, junto con las capacidades físicas y económicas, quien actué como Jesús debe tener la disposición de ensayar durante los trece domingos previos a la representación (aproximadamente 150 horas en total).

Ilustración principal: Adrián López

Con información de catholic.net

Autor:
Marco Ortiz Editor de Especiales NT