¿Por qué en México no puedes usar la bandera como quieras?

En México existe la “Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales” que limita los usos de estos “símbolos patrios”.
febrero 24, 2021

En México existe una cosa que se llama “Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales”, que limita los usos de estos “símbolos patrios”. Según está ley, casi todos los usos que nos gustaría darle a la bandera (o que algunos le dan en eventos deportivos y marchas) están prohibidos.

¿Cómo se inventaron las banderas?

Las banderas como símbolos de unión política se inventaron muchas veces y en muchos pueblos distintos. La primera cosa que podríamos asignar como “bandera” es una placa metálica hallada en Mesopotamia con 5 mil años de antigüedad. Algo similar ocurrió en Egipto o en China, años después. Existe una leyenda antigua que dicta que el primero en usar una bandera como elemento militar fue Nemrod, un rey legendario a veces identificado como el Gilgamesh y otras veces como el constructor de la Torre de Babel.

“Los Topos”, con banderas de Guatemala y México, caminan en un área afectada por el Volcán Fuego en San Miguel Los Lotes (Reuters)

Las banderas tienen un sentido político importante. Desde la perspectiva de los que gobiernan, tiene sentido construir un símbolo que identifique a un gran número de personas como pertenecientes a un régimen político. Después de todo, las guerras, las conquistas, los saqueos y otras muchas tácticas políticas milenarias se hacen bajo la idea de que existe un grupo de personas que no se identifican conmigo. Las banderas son la simbolización de que existen “otros” diferentes a nosotros; otros a los que podemos considerar como extraños y con los que no nos liga ninguna obligación. Los símbolos de las banderas están constituidos con esta perspectiva. Por eso es común encontrar paisajes naturales, animales o plantas propias de una región en la bandera que la representa. Incluso los símbolos más abstractos, como colores o formas, se identifican como parte de la historia de una demarcación política.

Pero, ¿quién decide cuál es la bandera de un país? Con muy pocas excepciones, elegir una bandera nunca ha sido un ejercicio democrático. Un diseño permanece o cambia dependiendo que el individuo o grupo que gobierne un país. Por eso, las banderas son más manifestaciones de un poder político que se impone sobre otro, que las representaciones fieles de una sociedad.

Bandera separatista catalana durante una manifestación organizada por asociaciones independentistas en Barcelona, España (Reuters)

Por ejemplo, el escudo nacional nace de una leyenda del imperio que sometió a todo el centro de México: los aztecas. Se supone que donde los antiguos mexicanos encontraran un águila comiéndose una serpiente sobre un nopal, era el lugar desde donde debían regir su imperio; o más o menos. Aparentemente, todo este símbolo viene de un error de traducción. En realidad, para los antiguos la serpiente representaba la sabiduría (al dios Quetzacóatl) y el águila la guerra (al dios Huitzilopochtli), ambos eran importantes porque resumían toda su cultura; pero los misioneros españoles se confundieron, y aseguraron que el águila tenía que comerse a la serpiente. Este cambio se adaptó a su propia simbología, porque para el cristianismo medieval, el águila es un animal que representa a Cristo y la serpiente al Diablo, por lo que el escudo significaría el triunfo de la religión sobre el mal. Lo que podríamos entender, desde una perspectiva histórica, como el triunfo del imperialismo europeo sobre las culturas americanas. Es interesante pensar que para los antiguos mexicanos, en cambio, el águila devorando a un serpiente posiblemente representaría el triunfo de la guerra sobre la inteligencia.

Aficionado “vistiendo” la bandera en el Mundial de Rusia. 2 de julio de 2018. (AP Photo/Thanassis Stavrakis)

Por supuesto, en la decisión de mantener ese escudo no participaron los recién conquistados, fue una decisión de élite, para las élites. Esa no fue la última vez que el símbolo patrio se definió así. Los colores de la bandera no han sido nunca votados por los mexicanos. Incluso, la historia de sus símbolos narra cómo muchos mexicanos actuales habían sido identificados como los “otros” a los que había que combatir y derrotar. Por ejemplo, sus colores originalmente simbolizaban, el verde, la independencia de España; el rojo, la unidad entre europeos y americanos; y el blanco, la pureza de la religión católica no contaminada por ninguna “secta” (obviamente se refieren a otras ramas del cristianismo como los calvinistas, evangelistas, etcétera).

Durante gran parte del siglo XIX se mantuvieron esos criterios, a pesar de que gobernaran imperialistas o republicanos. A veces, el águila del escudo aparecía con una coronita y a veces no, pero los colores de religión, unidad con los europeos e independencia de España se mantuvieron. Todo cambió con el triunfo liberal de la República Restaurada en 1867. Como sabemos, Benito Juárez y sus amigos limitaron la influencia política de la iglesia católica, que en ese entonces tenía una agenda imperialista y monárquica. Por lo que los colores se mantuvieron, pero cambiaron de significado a esperanza, unidad y sangre. Sin embargo, nunca se ha establecido un significado oficial, ni siquiera en la Ley sobre la Bandera, por lo que cualquiera puede elegir el que más le convenga. Por ejemplo, no hay ley que limite proponer que los colores simbolicen hierba, terciopelo y azúcar refinada.

Fanático del futbol sostiene bandera modificada para contener a la Virgen de Guadalupe. 18 de junio de 2016. (AP Photo/ Marcio Jose Sanchez)

Las convenciones actuales se acordaron en 1968, probablemente influidos por las Olimpiadas que vendrían a México. No es sorpresa que las estrictas reglas de manejo de la bandera se las debamos a nuestro “querido” Gustavo Díaz Ordaz, un autoritario bien conocido que ordenó la matanza de Tlatelolco ese mismo año. Otra feliz casualidad histórica nos dice que, en esa ley, además, se establece que la institución encargada de vigilar el buen uso de la bandera es la Secretaria de Gobernación, en ese tiempo bajo el control del exagente de la CIA, Luis Echeverría. Ese equipo de ensueño, junto con el congreso priista de entonces, decidieron limitar el uso de la bandera a eventos deportivos y oficiales. Si tu quieres usarla en tu casa, puedes hacerlo, pero el escudo tiene que ir en blanco y negro, además de que tirarle algo encima y no limpiarlo es causal de multa (Artículo 32).

La ley también indica que se tiene que rendir “culto” a la bandera (Artículo 21), lo cual se contradice con la garantía constitucional de libertad de culto, si lo piensan. Ésta es una herencia directa de la religión católica, pues se desprende del culto a la república que impulsaron los liberales después de que separaron a la iglesia del Estado. Es decir, se trata de una suerte de “religión de la patria”. Es bien conocido que no puedes usar la bandera en una playera o en tu ropa interior; menos conocidas son las indicaciones que estipula la ley para que la bandera “salude” a determinadas personas u objetos (Artículo 13).

Aficionados mexicanos “firman” una bandera gigante de México. 13 de mayo de 2010 en Houston, Texas, Estados Unidos (Photo by Bob Levey/Getty Images)

La invención de las banderas tiene sentido porque ayuda a unificar a un territorio políticamente, por eso es un instrumento del poder. No está mal que te guste la bandera o que te sientas identificado con ella. Después de todo, este tipo de símbolos ayuda a consolidar identidades comunes y fomenta valores democráticos como la justicia, la libertad y la equidad. Los símbolos patrios pueden ser una manera de sentirnos parte de una misma sociedad y generar empatía entre personas que nunca se han visto, pero que se identifican como mexicanos.

Sin embargo, los usos restrictivos de estos símbolos suelen ser una manera de imponer un régimen político. ¿Quién es dueño de la bandera?, ¿por qué el gobierno priista tiene que marcar cómo utilizo un símbolo que me habla de mi historia? Por ejemplo, hubo una controversia porque en algunas marcha se usaba una bandera de México de “luto”, es decir, con el color negro en lugar del verde y el rojo; en referencia a las víctimas de la violencia en nuestro país. ¿Tiene el gobierno, al menos parcialmente responsable de la guerra con el narco, la altura moral como para prohibirnos manifestarnos de esa forma? ¿La bandera es suya o nuestra? Es completamente legítimo que cualquiera se sienta orgulloso de su bandera, pero no deja de ser importante preguntarnos ¿a qué le estoy brindando culto?

Bandera de “luto” en una marcha por los 43 estudiantes desaparecidos de Aytozinapa. 20 de junio de 2016 (Photo by Hector Vivas/LatinContent/Getty Images)