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La peste negra: La pandemia más devastadora en la historia de la humanidad

La Peste Negra, considerada la pandemia más devastadora de la historia, dejó una estela de desolación, pobreza y millones de muertes en el mundo.
abril 2, 2020

El coronavirus/COVID-19 que se esparce por el mundo se ha convertido en la mayor pandemia del siglo XXI, sin embargo, esta no es la peor crisis de salud a la que se ha enfrentado la humanidad.

A lo largo de la historia el mundo se ha visto amenazado por diversas enfermedades y epidemias que han dejado miles de muertos. Entre ellas están la epidemia de viruela japonesa, la viruela, el cólera, la fiebre amarilla, la gripe de Hong Kong y de forma más reciente la gripe española, que surgió en 1918 y cobró la vida de más de 50 millones de personas.

No obstante, ninguno de estos brotes ha sido tan mortífero como el de la peste negra (o muerte negra), que dejó tras de sí una estela de desolación, pobreza y millones de fallecimientos.

Esta es su historia…

La pandemia más devastadora

La peste negra es considerada una de las mayores tragedias de la humanidad. Entre 1348 y 1353 provocó la muerte de alrededor de 200 millones de personas (aunque esta cifra varía debido a la falta de registros confiables de defunción), afectando Asia, Oriente Medio, el norte de África y a toda Europa, con excepción de Finlandia e Islandia.

De hecho, se estima que un tercio de la población europea desapareció como consecuencia de esta peste. Por ejemplo, en Alemania uno de cada diez habitantes perdió la vida, y en Florencia únicamente sobrevivió una quinta parte de sus pobladores.

En Asia y África los cálculos más conservadores hablan de 30 a 40 millones de muertes.

Esta enfermedad, que ha sido asociada tanto a una variante de la bacteria Yersinia Pestis como al carbunco, se alojaba en pulgas y ratas, y de ahí se transmitía a los humanos. Desde la aparición de los primeros síntomas hasta la muerte solamente pasaban cinco días.

Ilustración del ‘Romance de Alejandro’ en la Biblioteca Bodleian, en Oxford. La ropa infectada por la Peste Negra se quemó en la Europa Medieval, hacia 1340. (Hulton Archive / Getty Images).

La Plaga de Justiniano ¿un primer antecedente?

Si bien el mayor brote de la peste negra ocurrió en el siglo XIV, hay registros de otras epidemias similares que podrían considerarse como primeras manifestaciones de esta enfermedad.

Aunque su carácter multicontinental dificulta rastrear sus antecedentes, se le asocia con la Plaga de Justiniano, que apareció en el año 541 en Constantinopla y tuvo ciclos de reproducción de entre ocho y doce años hasta su desaparición en el año 700. Esta plaga no sólo afectó al Imperio Bizantino, sino también a la Persia sasánica.

Al parecer, la Plaga de Justiniano fue provocada por la bacteria Yersinia pestis, que también provocó la peste bubónica y cuyo origen se sitúa hacia el siglo II en Asia Central; aún así, biólogos, historiadores y médicos no han podido alcanzar un consenso general sobre el agente biológico que la provocó pues también la asocian con el carbunco (algo similar a lo que ocurrió siglos después con la peste negra).

La ruta de la Peste Negra

Como ya vimos, una de las teorías más aceptadas dice que la peste negra fue ocasionada por una variante de la bacteria Yersenia pestis, y curiosamente, la mayoría de estas han sido encontradas en China.

Por lo tanto, aunque se ignora el sitio exacto donde surgió la peste negra, se sugiere que provino de Asia Central. De ahí siguió su camino por la Ruta de la Seda y llegó hasta la península de Crimea, en la costa septentrional del Mar Negro.

Era transmitida por las pulgas de las ratas que con frecuencia habitaban los barcos mercantes. Cuando estas embarcaciones llegaban a los grandes centros urbanos de esa época, encontraban el medio propició para que la enfermedad se abriera paso.

Para 1346 la epidemia se propagó en los barcos genoveses que volvían a Europa. El primer contagio ocurrió en Mesina, una ciudad italiana a la que llegaban los marinos.

Propagación de la peste negra por año en Europa, en verde las regiones menos afectadas (Wikipedia).

Por años, pueblos y ciudades de Europa se vieron arrasados por el horror. Los limitados conocimientos médicos y científicos con los que se contaba no descifraban la forma de combatir a la pandemia y ni siquiera el frío invernal pudo contenerla.

En medio de esta crisis de sanidad, una teoría de conspiración sugirió que la epidemia de la peste negra había sido provocada por los judíos, quienes habían envenenado los pozos de agua. Este rumor infundado ocasionó que en diversas regiones de Europa se desataran pogromos (linchamientos multitudinarios) en contra de esta comunidad.

A pesar de que líderes espirituales y seculares intentaron impedirlo, rara vez podían hacerlo debido a la agitación social derivada de la pandemia.

Síntomas de la Peste Negra y cuarentena

Para saber cuáles eran los síntomas y padecimientos que aquejaban a los enfermos de la Peste Negra, se debe recurrir a los cronistas de la época.

Uno de los que describió de forma más detallada el proceso que seguía esta enfermedad fue el escritor italiano Giovanni Boccaccio, quien mencionó que los afectados por la peste negra podían presentar estos síntomas:

  • Fiebre superior a 40ºC
  • Sed
  • Tos
  • Sangrado por distintos orificios
  • Manchas negras y azuladas en la piel (lo que dio nombre a la enfermedad)
  • Bubones (inflamación de un nódulo linfático) en cuello, axilas, brazos o piernas. Cuando se rompían supuraban un líquido con un olor putrefacto
  • Necrosis

Además de la brusquedad de los síntomas y su alta tasa de mortalidad, otro factor que contribuyó al crecimiento exponencial de esta pandemia fue su prolongado período de incubación (algo similar a lo que ocurre con el coronavirus COVID-19).

Las autoridades de las ciudades afectadas notaron que la enfermedad podía tardar en aparecer hasta 39 días a partir del contagio, por lo que viajeros y navegantes comenzaron a ser confinados cuando llegaban a algunas ciudades italianas. Desde entonces se instauró la palabra “cuarentena”, que proviene de la frase italiana quaranta giorni (cuarenta días).

Científicos del siglo XXI han hecho precisiones al respecto, señalando que la enfermedad tenía las siguientes fases:

  • Período de incubación no contagioso (de 10 a 12 días).
  • Período de latencia asintomática pero contagioso (4 a 5 días)
  • Aparición de síntomas y muerte, que se presentaba cuatro o cinco días más tarde

La peste negra según Alexandre Hesse (dominio público).

¿Había tratamiento contra la Peste Negra?

En el siglo XIV las condiciones sanitarias no eran ni remotamente similares a las actuales, y los médicos que lucharon contra ella no contaban ni con los recursos técnicos, ni con los conocimientos para plantarle cara a una amenaza de este tipo.

Los doctores que tenían más suerte se protegían con máscaras que asemejaban un pico de ave con dos agujeros para respirar y que rellenaban con perfume. Además usaban lentes, sombrero, guantes, botas de cuero de cabra y se ayudaban con un bastón o varita para tocar al paciente.

Grabado que muestra la ropa protectora para tratar las pestes (Hulton Archive / Getty Images).

Los tratamientos eran rudimentarios, como colocar sanguijuelas o sapos sobre los bubones.

La pandemia solo se logró controlar realizando grandes incineraciones de cuerpos infectados, ratas y pulgas.

El mundo después de la peste negra

La devastación causada por la peste negra dejó a Europa en una crisis tan profunda que requirió dos siglos para volver a una aparente “normalidad”. Sin embargo, provocó efectos sociales y económicos que cambiaron para siempre a la humanidad.

Ante la enorme merma poblacional se presentó un incremento de las migraciones hacia regiones menos debilitadas, generando una contracción en las áreas de cultivo y, por lo tanto, una caída significativa en la producción agraria (en el norte de Italia llegó a ser del 40%).

La escasez de la mano de obra a bajo costo sirvió como aliciente para la innovación y dejar atrás la Edad Media. En general, las condiciones de vida y trabajo mejoraron para los sobrevivientes e incluso hay quienes sostienen que este período de transición dio paso al Renacimiento.

La peste negra continuó presentándose en diversas oleadas hasta 1490, sin embargo, ninguna alcanzó la gravedad del brote de 1348.

Ilustración de la Peste en la Biblia de Toggenburg (1411) (Dominio Público).

Autor:
Gabriel Revelo Me gano la vida contando historias, aunque mi verdadera función en la vida es hacer el ridículo. Dicen que era más chévere cuando era gordo. Runner que siempre se lesiona.