Mientras México envía ayuda a víctimas de ‘Harvey’, Trump sigue insultando a los latinos

A pesar de los esfuerzos de México por ayudar a víctimas del huracán Harvey, Donald Trump mantiene su discurso contra México.
septiembre 1, 2017

En los últimos días, Donald Trump se aferró a todos los podios disponibles para lanzarse contra México sobre varios puntos, entre los que figuran principalmente las negociaciones de un nuevo Tratado de Libre Comercio (TLCAN) y la cuestión sobre quién va a pagar la construcción del muro fronterizo. Oh, y también indultó al ex-sheriff (aún-racista) Joe Arpaio, aprovechando los altos ratings de ‘Harvey’, por más increíble que suene.

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Al mismo tiempo que Trump decía sandeces en frente de las cámaras, el sureste de Texas se vio afectado por una de las peores tormentas en la historia del estado, provocando daños que rebasan los 100 mil millones de dólares y cobrando 46 vidas hasta el momento de esta publicación (NYT). El huracán ‘Harvey’ alcanzó categoría 4 cuando tocó tierra el 25 de agosto por Corpus Christi. Las fuertes lluvias se estacionaron sobre la costa texana por una semana, causando inundaciones nunca antes vistas en Houston y su enorme zona metropolitana.

¿Y cómo respondió México a la indignante retórica del mandatario estadounidense?

En uno de los movimientos más brillantes de la diplomacia mexicana en tiempos recientes, la respuesta fue un ejemplo de sentido común y dignidad: ofrecer ayuda humanitaria a las víctimas del huracán ‘Harvey’. Ante semejante oferta, las autoridades estadounidenses tuvieron dos opciones: Aceptar con humildad el apoyo ofrecido por un país vituperado injustamente ante el mundo o apegarse a la narrativa del presidente, la cual fija a nuestro país como un contrincante en el escenario político global.

Afortunadamente, la lógica dictó sentencia y el gobernador de Texas, Greg Abbott -político republicano que ha respaldado la polémica propuesta de ley que permite que la policía pueda cuestionar a cualquier persona sobre su estado migratorio- aceptó el ofrecimiento. Las redes sociales celebraron la decisión del gobernador.

Un día después, el canciller Luis Videgaray se reunió con el Secretario de Estado, Rex Tillerson, quien de igual manera, aceptó y agradeció el apoyo de su vecino:

La respuesta del gobierno estadounidense no fue inmediata, según reportó the Huffington Post, aunque esto se debió más bien a obstáculos burocráticos y no ideológicos. Algunos días tuvieron que transcurrir para que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) diera luz verde a los tipos específicos de ayuda que elementos mexicanos están por proporcionar.

¿Y por qué no habría este nivel de asistencia entre dos naciones aliadas? Después de todo, la Ciudad de Houston abrió las puertas de sus albergues a todos los damnificados por las inundaciones, no obstante el estado migratorio de las víctimas. Así lo expresó el alcalde Sylvester Turner a través de Facebook:

El rumor de que estamos pidiendo papeles de inmigración es FALSO. Este rumor NO es cierto. NO pediremos papeles de inmigración ni documentación de estado inmigratorio a ninguna persona en ningún refugio.

LA REALIDAD EN LAS CALLES

A pesar de los esfuerzos del alcalde de Houston por apelar a las necesidades de los 600 mil extranjeros indocumentados que viven en la ciudad, muchos inmigrantes “ilegales” se mostraron escépticos ante la generosa oferta. Esto se debía a los mensajes ambiguos publicados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en los que expresaba que no estaría revisando documentos migratorios durante el estado de emergencia que vivía Texas, pero que al mismo tiempo, no dejaría de hacer cumplir las leyes.

No sería la primera vez que “la migra” tienda una trampa para detener a personas indocumentadas en sitios que brindan ayuda humanitaria. De acuerdo a un reportaje del New York Times, mucha gente se espantó cuando vieron lanchas de la Patrulla Fronteriza en las calles inundadas de Houston, ignorando que solo estaban ahí para proporcionar servicios de emergencia. Pero nadie puede culpar su desconfianza. Cuando se trata de la Patrulla Fronteriza, un indocumentado tal vez prefiera quedarse a proteger su casa de las aguas negras que correr el riesgo de ser deportado.

Ante los violentos debates ideológicos que se han desatado en la Unión Americana entre blancos nacionalistas y antifascistas, resulta irónico que un fenómeno climatológico sea la fuerza que despertara el espíritu comunitario de todos los estadounidenses. El huracán ‘Harvey’ nos mostró que incluso en la cuarta ciudad más grande de EE.UU., los latinos están dispuestos a formar cadenas humanas (a veces literalmente) para rescatar a sus conciudadanos.

En situaciones de emergencia como ‘Harvey’, el estado de Texas suele distinguirse como uno de los más unidos, orgulloso de sus raíces tex-mex, consciente de la historia que comparte con México y los Estados Unidos. Si la gran mayoría de afectados están listos para romper barreras de raza y clase, ¿por qué los seguidores de Trump en el resto del país solo son capaces de mostrar una cara de odio, incluso en momentos como estos? (solo basta checar las réplicas al tuit de arriba de la Ciudad de Houston).

A través de sus múltiples cuentas de Twitter -al parecer el único medio que hoy emplea Trump para expresar sus opiniones- el presidente ha omitido cualquier tipo de reconocimiento hacia México. Su última mención de nuestro país ocurrió dos días después de que el huracán tocara tierra, haciendo referencia a los altos índices de criminalidad, lo que justifica la construcción de un MURO (así, en mayúsculas). Ya nos había quedado claro que Trump es ajeno a toda muestra de compasión hacia los más necesitados, por lo que tiene sentido que el egoísmo sea lo único que lo impulse a seguir adelante.

(AP Photo/Gerald Herbert)

DACA: OTRA OPORTUNIDAD… PARA INSULTAR A LOS LATINOS

La próxima semana será clave para evaluar las relaciones entre el gobierno federal y la comunidad latina de Estados Unidos, cuando la administración de Trump tomará su decisión sobre cómo proceder con el programa DACA. Mucha gente está nerviosa sobre el futuro de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia. Ya en campaña, Trump declaró que no tenía la intención de extender uno de los mayores logros de Barack Obama en lo relativo a política migratoria.

DACA es una orden ejecutiva que obstaculiza la deportación de indocumentados que migraron a Estados Unidos cuando eran menores de edad. Las personas que se han registrado bajo este programa suelen ser estudiantes o graduados, no tienen antecedentes penales, saben inglés y han vivido en territorio americano por más de cinco años. Naturalmente, los seguidores de Trump los quieren fuera.

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Pero ‘Harvey’ cambia todo. ¿Cómo le das a la cara a una nación que está brindando apoyo humanitario, al mismo tiempo que le cierras la puerta a migrantes hispanos (la gran mayoría mexicanos) que no conocen otro hogar? Incluso Paul Ryan, el presidente de la Cámara Representantes, tiene la visión política de medir que la expiración de un programa como DACA no le conviene al partido Republicano. Pero Trump es Trump, y su obsesión de revertir todos los logros de Obama, así como su narrativa contra México, son fuertes indicativos de que el programa DACA tiene sus días contados.

(AP Photo/Damian Dovarganes)