La revolución sexual de los sesenta que sacudió al mundo

Durante los sesenta ocurrió una de las revoluciones más grandes en cuanto a educación y prácticas sexuales. Esta es la historia.
septiembre 24, 2018

Los años 60 representaron una época de cambio que empieza con el fracaso de Estados Unidos en Vietnam, con la lucha por los derechos civiles de Martin Luther King bajo el lema de “I Have a dream”(Yo tengo un sueño).  Es una década que consolida a la clase media, a la contracultura, a los movimientos estudiantiles; abre la puerta a la diversidad sexual, a las mujeres y a la lucha de todos y para todos.

En esta década son los jóvenes los que llevan la batuta, los hombres se quitan las corbatas y los zapatos formales, le dicen adiós al corte de cabello tipo soldado y se dejan crecer el cabello, la barba y el bigote.

Las mujeres deciden dejar los tacones y el sostén para quemarlo en diferentes universidades, se pintan flores en la cara y el cuerpo, le dicen adiós al exceso de maquillaje y los pechos se encuentran cubiertos por playeras o amplios vestidos.

Ambos le dan la bienvenida a la mezclilla.

Es la década de la revolución sexual, que tomó impulso con la aprobación de la píldora en Estados Unidos, incentivada por una nueva energía de los movimientos feministas y de los derechos civiles. La sexualidad  se convirtió en algo que celebrar y explorar en el arte, el cine y la música.

Una necesidad de decirle adiós a cualquier tipo de atadura y prohibición. 

Se instala una nueva moral, la monogamia es sustituida por la poligamia, la individualidad por lo colectivo, se da la bienvenida a homosexuales, la virginidad se desecha por ser un mito, la ideología pacifista plantea: “haz el amor no la guerra”, los anarquistas escribían en las paredes “debajo del cemento está la playa”, “prohibido prohibir”.

Llega el 68, un año que lleva toda la carga de estos cambios, es un año largo con distintos procesos, de poetas que tocan la puerta del corazón abandonado,  mujeres que cuestionan lo oxidado del machismo y se van de casa, de música que mueve con sus palabras sonidos diferentes, con hombres multicolores.

Se restablece la gráfica popular, se hace la denuncia, es directa, nacen los antecedentes de los grafiteros; se lee a José Agustín…El 68 es vinculatorio con el futuro, se ramificó: se hizo guerrilla, arte, movimientos estudiantiles defendiendo la gratuidad de la educación, mujeres en lucha, cineastas directos, homosexuales que se incorporaron dignamente a la lucha libertaria.

Las mujeres 

Las mujeres del 68 fueron mutantes, se conectaron antes que ellos al nuevo universo del sexo, crearon otros sentimientos renovados por arriba del artificio, se arraigaron a la solidaridad.

Ellas respondían bravas frente a los granaderos, agentes, ejército, se desmarcaron de las brigadas de la cocina, difundieron las ventajas de los anticonceptivos.

Sus actos y sueños imprimieron otras versiones contra el matrimonio autoritario, las activistas difundían que la virginidad producía cáncer y la necesidad de vacunarse; ubicaron en el abismo al machismo.

Guillermina Saavedra, Marcia Gutiérrez, Adela Salazar Castillejos, Manuela Garín, hundieron con sus acciones los prejuicios contra la integración femenina, abrieron el camino a la equidad.

Mucho despertaba, se agitaba, se renunció a los espejos del pasado. En todas partes brillaron, y el sistema quería impedirlo. Julia Marichal y Mayita Campos, por salir desnudas en la obra de teatro Hair, fueron detenidas y encarceladas en Acapulco.