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La influencia de los hermanos Valdés en la comedia mexicana

Esta dinastía de actores y comediantes, supo ganarse el cariño del público, hasta el punto de arraigarse en la cultura popular mexicana.

Sin duda, una de las familias que más han influido en la industria del entretenimiento en México y Latinoamérica, es la de los hermanos Valdés.

Esta dinastía de actores y comediantes, conformada por GermánValdés “Tin Tan”, Ramón Valdés “Don Ramón” y Manuel “El Loco” Valdés, supo ganarse el cariño del público, hasta el punto de arraigarse en la cultura popular mexicana.

Para entender la importancia de Los Valdés, hagamos un recuento por la vida y trayectoria de estos hermanos que dejaron una profunda huella en la comedia de nuestro país.

Los hermanos Valdés: Rafael, Manuel (El Loco), Ramón, Antonio (Ratón) y Germán (Tin-Tan), durante un partido de futbol de periodistas contra actores (Twitter).

El personaje que nació en la frontera

El 19 de septiembre de 1915, en la Ciudad de México, nació el segundo de nueve hijos del matrimonio entre el agente de aduanas Rafael Gómez de Valdés Angelini, y Guadalupe Castillo. Ese bebé recibiría el nombre de Germán Genaro Cipriano.

Unos años después, debido al trabajo del padre, la familia se trasladó a Ciudad Juárez, en Chihuahua. Esta cercanía a la frontera hizo que Germán conviviera desde muy joven con la cultura de los Pachucos (jóvenes de origen mexicano, de clase social baja, que vivía en las ciudades del sur de Estados Unidos). Esta influencia lo terminó inspirando para crear a su personaje “Tin Tan”.

Descubrió su vocación histriónica cuando entró a trabajar a la radiodifusora local XEJ, donde hizo radionovelas y cuentos infantiles.

En 1943 fue invitado por el director René Cardona para participar en una pequeña escena en la película Hotel de Verano. Un año después participó en Song of México, una co-producción México-americana.

Sin embargo, fue gracias a su participación en la película Calabacitas tiernas, del director Gilberto Martínez, con la que Germán Valdés se volvió uno de los cómicos más cotizados de México.

Su trabajo no se limitó al cine, donde trabajó en más de 105 películas. También fue un excelente cantante y dobló varias películas de Walt Disney, dándole voz al gato O’Malley, en Los Aristogatos, o a Baloo, en El Libro de la Selva.

Aunque murió a los 57 años por cáncer de páncreas y una cirrosis hepática, Tin Tan fue una de las figuras más icónicas de la época de oro del cine mexicano, y con él comenzó el legado de una dinastía que marcó época en el cine, televisión y teatro, no sólo en México sino en toda América Latina.

Al respecto, Roberto Gómez Bolaños ‘Chespirito’ escribió en su biografía Sin querer queriendo:

Yo había escrito dos películas para ese extraordinario comediante que fue Tin Tan: “Vagabundo y millonario” y “Fuerte, audaz y valiente”, y durante el rodaje de ambas tuvimos la oportunidad de charlar, reír, hacer bromas y demás.

También tuve la satisfacción de haber sido invitado a su casa, donde toda la familia se encargaba de que los invitados la pasaran de maravilla. Pero Germán fue, por sobre todo, un estupendo compañero. No recuerdo haber oído que hablara mal de alguien o que hiciera cosa alguna que pudiera perjudicar a otro. Me dolió mucho su deceso”

Uno de los cómicos más legendarios del cine de oro mexicano, dejó un legado indeleble en el público nacional e internacional (Pinterest).

Monchito

Líneas arriba mencionamos que una de las películas que impulsaron la carrera de Tin Tan fue Calabacitas Tiernas. Esa cinta también marcó el inició de las carreras actorales de sus hermanos Ramón y Manuel, a quienes Germán ayudó a incursionar en el cine.

Aunque Ramón y Manuel también tuvieron una fructífera carrera en el cine, y de alguna forma fueron parte de su Época de Oro, sus trayectorias siguieron caminos diferentes.

En el caso de Ramón Antonio Esteban, quien nació el 2 de septiembre de 1923 y desde niño fue conocido por su familia como “Moncho”, comenzó realizando roles secundarios y papeles de extra en películas protagonizadas por figuras como Cantinflas, Pedro Infante, y por supuesto, Tin Tan.

Gracias a su talento fue llamado por el guionista y actor Roberto Gómez Bolaños, quien había trabajado con Viruta y Capulina, para integrarse al elenco de un nuevo programa de televisión que llevaría por nombre Los supergenios de la Mesa Cuadrada, donde interpretaba a un abogado alcohólico.

Junto a Gómez Bolaños y Ramón Valdés, el elenco lo complementaban Rubén Aguirre y María Antonieta de las Nieves. La fama y el éxito llegó cuando, junto a este elenco y a otros comediantes que se fueron integrando, participó en los programas El Chapulín Colorado, El Chavo del 8 y Chespirito.

Ramón Valdés, durante una presentación en Bogotá, Colombia, en 1978 (facebook.com/RamonValdesCastilloOficial).

Aunque en estos programas interpretó a diversos personajes, fue con ‘Don Ramón’ con quien se inmortalizó hasta el grado de ser una auténtica leyenda en países de América del Sur, principalmente en Brasil, donde es conocido como Seu Madruga.

Ramón Valdés, interpretó a Don Ramón hasta 1979, cuando dejó el programa. No obstante, regresó en 1981 para participar durante un año más en la emisión.

Varias veces Chespirito afirmó que ninguna persona lo hacía reír tanto como Ramón Valdés, quien falleció de metástasis por cáncer de estómago el 9 de agosto de 1988.

Un loco entrañable

Sería el último de los nueve hermanos Valdés, el que continuaría con el legado de humorismo que Germán y Ramón habían iniciado.

Nacido el 29 de enero de 1931, Manuel siempre se caracterizó por su peculiar sentido del humor y personalidad irreverente, tanto al frente como detrás de las cámaras. Su forma de ser parecía echa a la medida para su apodo de ‘El Loco’, que dicen, le fue dado por la forma en la que fingía demencia con las mujeres con las que salía y a las que no volvía a llamarles.

Los allegados a la familia Valdés, afirman que el la personalidad bromista de Manuel con frecuencia chocaba con el temperamento fuerte de Ramón. No obstante, ambos eran los más unidos de los hermanos y era común verlos juntos dentro y fuera del set.

Los hermanos Manuel “El Loco” y Ramón Valdés, durante la filmación de una película (twitter.com/RamnValdsCasti1).

Manuel incursionó en el mundo del espectáculo como bailarín de conjunto, y poco después como actor, donde participó en más de 50 películas. Algunas de ellas fueron Estrella sin luz (1953), La engañadora (1956), Música de siempre (1958), Las hermanas Karambazo (1960), Caperucita y Pulgarcito contra los monstruos (1962), y Muñecas de medianoche (1979).

Su capacidad de improvisación lo hizo a brillar en televisión, donde formó un trío inolvidable junto a Héctor Lechuga y Alejandro Suárez en el programa Ensalada de Locos (1970 a 1973).

También condujo El show del Loco Valdés (1972-1974) y Variedades de media noche (1977).

En los últimos años, a Manuel se le diagnóstico cáncer en la piel, por ello debieron escarbar una parte de su cráneo para extirparle un tumor. El 28 de agosto de 2020 falleció a los 89 años tras una larga batalla contra el cáncer.

Un legado imborrable

Es innegable que estos tres hermanos revolucionaron el humorismo mexicano en distintos niveles.

Por un lado tenemos a un personaje como Tin-Tan, que fue capaz de amalgamar la cultura del Pachuco y darle una nueva dimensión que aún ahora es objeto de estudio.

Después tenemos al personaje de Don Ramón, considerado por muchos como el personaje más importante dentro de la serie de El Chavo del Ocho, y que es una figura de culto al encarnar la filosofía de ‘vivir con poco mientras se van sorteando los problemas’, con la que tanto se identifican los pueblos latinoamericanos.

Y al final está “El Loco”, quien era capaz de hablar por horas sin ningún guión, sacándole provecho a sus recursos corporales, y que sin proponérselo, puso la base de un estilo que décadas después fue replicado en varios programas de late night show en México.

Son varias las generaciones que han reído gracias a los hermanos Valdés, ya sea por sus trabajos que se siguen emitiendo con gran éxito en cine y televisión, o bien, por la escuela e influencia que han dejado en los comediantes actuales.

Ramón, German, Manuel y Antonio Valdés, en la década de los setenta (Twitter).

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