De Olimpia a Tokio: Triunfos y cancelaciones de los Juegos Olímpicos

Tokio 2020 será la edición XXXII de los Juegos Olímpicos. Conoce su historia iniciada en Olimpia y que continuará en 2021
julio 17, 2020

Los Juegos Olímpicos son el evento deportivo multidisciplinario más importante. Cada cuatro años (en un período normal) el mundo se paraliza para disfrutar de gestas deportivas que quedan guardadas en la historia y memoria de aficionados y atletas. Para el 23 de julio de 2020, como marca la tradición, se tenía contemplada la celebración de la edición XXXII de los JJOO, sin embargo, la pandemia del COVID-19 terminó por alterar todos los planes y provocó el aplazamiento de la justa veraniega por primera vez en su historia debido a un tema de salud, aunque esta no es la decisión más drástica que se ha tenido que tomar en relación al tradicional evento.

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Historia

El origen de los Juegos Olímpicos se remonta a hace más de 2,800 años, cuando en la región de Olimpia, en la antigua Grecia, se llevaba a cabo una celebración deportiva y artística en honor a los dioses. la cual era llamada “Olimpiada”. La organización de estos eventos se complicaron con el tiempo debido a diversos conflictos y finalmente se dejaron de festejar en el año 393 d.C.

Tras 1,500 años de “espera”, los Juegos Olímpicos regresarían al mundo y en 1892 se pondrían las bases para una justa olímpica que se ha ido desarrollando como se conoce actualmente.

De acuerdo a las versiones históricas, el pedagogo francés, el Barón Pierre de Coubertin, fue la mente maestra detrás del proyecto que logró traer a la época moderna los Juegos Olímpicos. Su idea, presentada en un congreso internacional en el año de 1894 fue aceptada y dos años después, en 1896, se estaban celebrando los primeros JJOO de la era. ¿Dónde? No podía ser otro lugar: Grecia, específicamente en Atenas, respetando los orígenes.

Estas fueron las primeras medallas de los Juegos Olímpicos de la era moderna (Foto: Getty)

Sedes

A diferencia de lo que sucedió en la época antigua, los Juegos Olímpicos no se han celebrado exclusivamente en Grecia, ni siquiera en sus ediciones más primarias, pues incluso para 1900, en la segunda celebración en la era moderna, el país organizador fue otro: Francia, en su capital París. De hecho, en Grecia, al Barón de Coubertin le llamaron “ladrón”, pues se había llevado del territorio helénico algo que consideraban como suyo, considerando las Olimpiadas antiguas. Es preciso señalar que, en la primera edición celebrada en la ciudad parisina, también trajo consigo las primera apariciones femeninas.

Considerando Tokio 2020, las 32 ciudades sedes de los Juegos Olímpicos de Verano han sido las siguientes:

  • 1896 – Atenas
  • 1900 – París
  • 1904 – San Luis
  • 1908 – Londres
  • 1912 – Estocolmo
  • 1920 – Amberes
  • 1924 – París
  • 1928 – Ámsterdam
  • 1932 – Los Ángeles
  • 1936 – Berlín
  • 1948 – Londres
  • 1952 – Helsinki
  • 1956 – Melbourne
  • 1960 – Roma
  • 1964 – Tokio
  • 1968 – Ciudad de México
  • 1972 – Múnich
  • 1976 – Montreal
  • 1980 – Moscú
  • 1984 – Los Ángeles
  • 1988 – Seúl
  • 1992 – Barcelona
  • 1996 – Atlanta
  • 2000 – Sidney
  • 2004 -Atenas
  • 2008 – Beijing
  • 2012 – Londres
  • 2016 – Río de Janeiro
  • 2020 – Tokio

Como es posible ver en la tabla anterior, la ciudad que más veces ha organizado los Juegos Olímpicos de Verano es Londres. Sin embargo, si nos vamos a un poco más a detalle en el listado, se puede ver que en algunas etapas la celebración de los JJOO no se hizo de manera cuatrienal, como se estableció desde un principio y se conoce hasta ahora, ¿por qué? La respuesta es tan sencilla como triste: el hombre y la guerra.

Cancelaciones y suspensiones

En marzo de 2020, después de semanas de pláticas y siguiendo los reportes de las instituciones de salud, el Comité Olímpico Internacional tomó una de las decisiones que mostraban la magnitud del COVID-19: los Juegos Olímpicos de Tokio serían aplazados un año entero. Sí, la espera olímpica esta no vez será de cuatro años, sino de cinco, siendo esta la primer ocasión que se toma una decisión de tal relevancia provocada por una emergencia sanitaria. Algo sin igual.

La espera de cinco años podría ser todo un suplicio para aficionados y, sobre todo, para atletas, pero en el siglo XX las ausencias de la justa veraniega se hicieron comunes en una época, la de las guerras.

Berlín 1916

Los Juegos Olímpicos no celebrados en 1916 pasaron a la historia al ser los primeros en no realizarse en la época moderna. En plena Primera Guerra Mundial (1914-1918), con Alemania más concentrada en tratar de ganar el conflicto bélico, se optó por suspender la justa planeada en Berlín.

Años después (1936), esta ciudad alemana tendría la oportunidad de realizar sus juegos, curiosamente en un contexto que terminaría llevando a la Segunda Guerra Mundial y a las otras dos cancelaciones.

Estos Juegos Olímpicos fueron los últimos antes de una sequía de 12 años (Foto: Getty)

Tokio/Helsinki 1940 y Londres 1944

En 1937, Japón entró en guerra con China, pero con el afán de mantener la sede de los Juegos Olímpicos negó dicho conflicto, algo que terminó siendo insostenible un año después, cuando renunció la organización de la justa.

A dos años de celebrarse los JJOO, el COI decidió moverse con rapidez y cedió la sede a Helsinki (Finlandia); sin embargo, un año después (1939), estalló la Segunda Guerra Mundial y Finlandia sería uno de los países invadidos por la Unión Soviética, provocando la cancelación definitiva de la edición deportiva.

Para 1944, Londres estaba destinada a ser sede, pero el conflicto bélico aún estaba en desarrollo (terminaría un año después), por lo que esperó hasta 1948 para ser la ciudad anfitriona.

Por su parte, Tokio y Japón tuvieron sus respectivos JJOO en 1964 y 1952 respectivamente. La ciudad nipona, además, se convirtió en la primera sede no occidental en albergar los juegos.

Tras los cuatro casos mencionados, el COI no se ha visto en la necesidad de cancelar o aplazar otras ediciones. Sin embargo, en 1972 y 1996, debido a ataques terroristas, los juegos fueron suspendidos por 36 y 24 horas.

México 1968, un parteaguas histórico

En la época más reciente, la tecnología se ha encargado de demostrar que todo es superable, incluso cada cuatro años (para algunos es demasiado tiempo). Sin embargo, tiempo atrás, cuando la tecnología no avanzaba a pasos agigantados, las innovaciones eran aun más relevantes y México 1968 pasó a la historia por marcar un antes y un después en ese sentido, además del social.

Marcado por el Movimiento Estudiantil de aquel año (ese es otro tema por ahora), la Ciudad de México fue capaz de realizar unos Juegos Olímpicos con sellos nunca antes vistos y que marcarían el inicio de una nueva época, principalmente en el aspecto tecnológico.

Después de 15 ediciones desarrolladas previamente, en México 1968 se pudo ver por primera vez la aplicación de pruebas antidopaje a los atletas que participarían en las competencias, siendo el sueco Hans-Gunnar Liljenwall el primer positivo. El europeo, que participaba en pentatlón moderno, dio positivo en alcohol y fue suspendido.

En cuestión de competencia, en México 68 también se utilizó por primera vez un sistema electrónico para el registro oficial de los tiempos realizados en competencias como atletismo, ciclismo o natación.

Los Juegos Olímpicos de 1968 fueron un parteaguas en la historia de esta competición (Foto: Getty)

En el aspecto social, estos Juegos Olímpicos fueron esenciales por dos cuestiones: en primer lugar, fueron los primeros que la gente pudo ver en todo el mundo, esto gracias a la transmisión vía satélite; sin embargo, quizá el más significativo de los cambios se dio ante los ojos del planeta entero, cuando la joven corredora Enriqueta Basilio se convirtió en la primera mujer en encender el pebetero olímpico.

El 12 de octubre, la chica de 20 años recibió la antorcha olímpica, corrió por la pista del tartán y subió la escalinata del Estadio Olímpico Universitario ante la mirada de todos los espectadores en el lugar y alrededor de diferentes países.

México fue el primer país de América Latina en recibir la justa olímpica, tuvo importantes mejoras tecnológicas y marcó un antes y un después en comparación a los eventos previos y los que estaban por venir. Los juegos de la Ciudad de México, sin duda alguna, dejaron una herencia que perdurará por siempre.

Michel Phelps, el Dios del Olimpo

Los Juegos Olímpicos no se pueden entender si la parte esencial: los atletas. A lo largo de todos estos años desde su creación, los juegos han visto pasar por sus diferentes sedes a hombres y mujeres que llegaron como mortales y terminaron convirtiéndose en leyendas que nunca serán borradas.

Sin embargo, mención especial merece el considerado Dios del Olimpo: el nadador Michel Phelps.

Tras los Juegos Olímpicos de Río 2016, el olimpismo se rindió ante las brazadas de Phelps, el hombre que hizo lo nunca visto y lo que quizá muy pocos logren superar.

El Tiburón de Baltimore participó en cuatro Juegos Olímpicos (2004, 2008, 2012, 2016) y consiguió un total de 28 medallas (10 más que el siguiente atleta más ganador); sin embargo, lo más sorprendente es que más del 82% de sus preseas fueron de oro, dejando un registro prácticamente imposible de alcanzar, ya no digamos de superar.

Por si fuera poco, en su participación de Beijing 2008, Michael entró a la piscina en 8 competencias, en las que ganó el mismo número de metales áureos, superando el registro de Mark Spitz en Múnich 1972.

La leyenda de Phelps perdurará por los siglos y su nombre estará ligado por siempre a los Juegos Olímpicos. Será imposible hablar de estos sin mencionar al único Dios del Olimpo, quien esperará paciente a aquel que logre quitarlo del trono.

Los más ganadores

Por supuesto, y sin demeritar (sería ilógico) la proeza de Phelps, la cantidad de medallas ganadas siempre será beneficiada por el deporte que se practique. Es decir, no es equiparable el número de preseas que puede conquistar un nadador a un tenista, que participa en menos pruebas, razón por la cual es necesario reconocer a atletas que consiguieron grabar su nombre con letras de oro en olimpismo.

Así, a la mente vienen nombres como los de Usain Bolt, Larisa Latynina, Nikolai Andrianov, Vera Cavlavska (reina de los Juegos Olímpicos de México 68), Nadia Comaneci y muchos más que incluso pueden ser considerados como los mejores en la historia de su disciplina.

Si quieres saber quienes son los nombres más condecorados en la historia de los Juegos Olímpicos (al margen de los JJOO de invierno), a continuación te los dejamos:

  • Michael Phelps – 28 medallas
  • Larisa Latynina – 18 medallas
  • Nikolai Andrianov – 15 medallas
  • Boris Shakhlin – 13 medallas
  • Edoardo Mangiarotti – 13 medallas
  • Takashi Ono – 13 medallas
  • Paavo Nurmi – 12 medallas
  • Birgit Fischer – 12 medallas
  • Sawao Kato -12 medallas
  • Jerry Thompson – 12 medallas

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Tokio 2020 se celebrará en 2021 y es casi un hecho que nos dejará grandes sorpresas (ojalá que solo deportivas). Con sus terceros juegos, la ciudad nipona, buscará demostrar que las adversidades generadas por los problemas de salud las lograron superar, teniendo un desarrollo y logística de los juegos como se pensaron desde un inicio.

También, con las ansias de poner su nombre en la historia, atletas como Simone Biles (gimnasia), Katie Ledecky (natación), LeBron James (basquetbol) y miles de deportistas más, están a la espera de que todo vuelva al orden establecido para forjar una leyenda que dure por siempre en el olimpismo internacional, ¿quienes lo conseguirán?

Ilustración: Adrián López

Autor:
Israel Rangel