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Guacamole y Super Bowl: cómo el aguacate conquistó Estados Unidos

El guacamole y el aguacate se han convertido en los acompañantes ideales de Super Bowl y esta es la historia detrás de este "romance"

El Super Bowl es uno de los eventos más importantes en los Estados Unidos. Cada año, millones de personas se reúnen para compartir algo más que un buen rato viendo un partido de fútbol americano. Muchos estadounidenses aprovechan para devorar cientos de miles toneladas de aguacate en forma de guacamole. ¿Cómo se inició este “romance” entre el aguacate y el Super Bowl?

El nacimiento del avocado

El aguacate se ha consumido en Estados Unidos desde hace muchos años, pero tardó en adquirir la popularidad y la aceptación del consumidor de nuestro vecino del norte. Para empezar, era conocido como “pera de cocodrilo”alligator’s pear—, por la textura y el color de su cáscara. Sin duda, un nombre nada apetitoso.

Asimismo, la palabra aguacate les resultaba muy difícil de pronunciar. Esto complicaba que los productores y granjeros de California pudieran rentabilizar su venta. Por ello, a finales de la década de los 20, concibieron el nombre con el que se conocería esta fruta en la Unión Americana: avocado pear o simplemente avocado.

Por su cáscara y nombre, el aguacate sufrió para colocarse en el gusto de los estadounidenses | Foto: Getty Images

Y, por último, era un producto caro para ser consumido con regularidad. Según reportaba Time en 1974, cada aguacate costaba casi 5 dólares —con el ajuste de la inflación— (unos 100 pesos), por lo que era considerado un alimento “de lujo”, “elegante” y de “clase alta”.

¿Qué fue lo que cambió para que el aguacate se convirtiera tan popular el Estados Unidos?

El Guacamole Bowl

A pesar de los esfuerzos de los productores, el aguacate seguía sin colocarse en la preferencia de los estadounidenses. Durante la década de los 80 y los 90, se realizaron campañas para que la gente tuviera una dieta más baja en grasas y el aguacate resultó perjudicado.

Si bien sabemos que es bajo en colesterol y triglicéridos, su consistencia cremosa y la poca información que existía sobre el aguacate hizo que disminuyera aún más su consumo.

Fue en este escenario que ocurrió lo que mejor saben hacer en Estados Unidos: marketing. La Comisión de Aguacate de California contrató a una firma de publicidad, Hill and Knowlton, para promover la fruta en la Unión Americana y fue el espaldarazo para el boom que vendría.

Hicieron una agresiva campaña para promover los beneficios del aguacate. Crearon una mascota, Mr. Ripe Guy, y empezaron a difundir información al público en general. Sin embargo, Hill and Knowlton tenía en mente un plan más ambicioso para consolidar el aguacate en Estados Unidos.

Para promocionar el aguacate, hicieron una campaña para buscarle “novia” a Mr Rip Guy | Foto: Wikimedia Commons

La agencia se dio cuenta que el Super Bowl era el escenario ideal para promocionar el aguacate. Después de todo, es una ocasión ideal para el consumo de botana y comida rápida. Siendo enero el mes en el que se levanta la cosecha de aguacate, el partido final de la NFL, celebrado en febrero, presentaba el escenario ideal para que terminara de explotar su popularidad.

Para ello, crearon el Guacamole Bowl, en el que le pedían a los jugadores y a sus familias que compartieran recetas de la tradicional salsa mexicana. El público iba a votar por el ganador. Aunque parezca una estrategia simple, resultó en el touchdown de la victoria para el aguacate.

A partir de ese momento, las ventas del aguacate empezaron a dispararse. De acuerdo con datos de The Atlantic, el valor de la cosecha de aguacate en California se elevó en un 70% entre 1988 y el años 2000.

Y en este escenario, México entró en el negocio del aguacate y el Super Bowl.

El aguacate mexicano toma el Super Bowl

El aguacate ha superado los prejuicios para ser una fruta cada vez más consumida | Foto: Pixabay

Es bien sabido que la influencia de la cultura mexicana es palpable en Estados Unidos. Ante los millones de migrantes que habitan en el vecino del norte, es hasta normal ver como la gastronomía adopta productos tradicionales, como el tequila, la guayaba, el limón verde, carnitas, tamales, pozole, y por supuesto, el aguacate.

Sin embargo, México no podía exportar su aguacate a Estados Unidos. Existía una prohibición emitida en 1914, ya que se pensaba que representaba un riesgo para la agricultura local, pensaban que podrían infestarse con el llamado gusano barrenador, una parásito que puede acabar con cosechas enteras. No fue sino hasta 1997, reportó la BBC, que Michoacán probó que estaban libres de esta plaga, por lo que la prohibición fue levantada.

Fue entonces cuando el aguacate mexicano, sobre todo el Hass, empezó a entrar en Estados Unidos. Ante el boom del consumo del llamado “oro verde”, los productores nacionales aprovecharon para colocar su producto en el mercado.

En Estados Unidos, los totopos con guacamole son de las botanas preferidas | Foto: Getty Images

Fue en 2007 cuando México logró tener acceso a todo el mercado de Estados Unidos, de acuerdo con el Washington Post. Y se ha visto reflejado en las toneladas que exportan.

Para el Super Bowl de 2022, la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Aguacate de México (APEAM) espera romper el récord impuesto en 2021, cuando mandaron 135 mil toneladas a Estados Unidos previo al Super Bowl.

De acuerdo con sus estimaciones, para el 2022, estiman que serán 140 mil toneladas las que se exporten antes del 13 de febrero. Siguiendo con el crecimiento sostenido de los últimos años.

¿Se habrán imaginado alguna vez aquellos que lucharon por el avocado que su producto terminaría siendo tan querido y consumido? Tal vez no, pero sin duda, no hay nada mejor que ver un partido de americano con un buen guacamole al lado.

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