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2010 a 2019: Los conflictos armados y sociales más importantes de la década

2019 cierra la segunda década de los 2000 y por ello recordamos los conflictos armados, guerras, atentados y protestas que marcaron esta etapa.
diciembre 5, 2019

La segunda década de los años 2000 está llegando a su fin y con su despedida vale la pena recordar las protestas, conflictos armados, bélicos y revueltas que en los últimos 10 años sucedieron. Estos nos dejaron diversos resquicios mundiales que sin duda serán clave para trazar la historia del futuro con diferentes paradigmas.

Consulta aquí el Almanaque 2010-2019 de Noticieros Televisa

Los hilos de sangre que corrieron sobre el mapa son un camino hacia el pasado y hacia disputas inmemoriales que año con año buscan llegar a su fin. En ocasiones lo logran, pero en otras tantas las reformas políticas y sociales, los abusos de poder, la apropiación de recursos naturales, los aspectos religiosos y las interminables disputas económicas parecen ser el camino más rápido para encender como una ráfaga a la parte violenta que habita en las profundidades más oscuras del ser humano.

Un atentado en el metro de Lubyanka causó la muerte de 38 personas cuando dos mujeres estallaron bombas en su cuerpo por la mañana del 29 de marzo. (Dmitry Korotayev/Epsilon/Getty Images)

2010

De forma cronológica comenzaremos por el 2010, año en el que tuvieron lugar por lo menos 10 ataques terroristas entre los que destaca la Masacre de San Fernando o Masacre de Tamaulipas en nuestro país. En este crimen, presuntamente cometido por Los Zetas durante el mes de agosto, el número total de ejecutados fueron 72 inmigrantes entre los que se contó a 58 hombres y 14 mujeres provenientes de Honduras, Salvador, Guatemala, Ecuador y Brasil. Todas ellas y ellos fueron torturados, violentados y asesinados con gran crueldad.

Hacia el cono sur, donde las huelgas de cocaleros en Aguaytía se levantaron contra el deseo de erradicar la coca de Perú se convocaron a 2,500 campesinos que buscaron establecer un diálogo con el Estado Peruano para reformar su condición social, económica y política. Esta odisea terminó cuando 100 policías disolvieron la manifestación, pero reencarnó en los comuneros mapuches de Chile, quienes iniciaron una huelga de hambre que se extendió hasta 2011. Desde las prisiones chilenas, éstos protestaron contra las condiciones de los procesos judiciales tras la aplicación de la Ley antiterrorista y los dobles enjuiciamientos.

En Nicaragua empezó la invasión a Costa Rica que duraría hasta 2015 en la zona limítrofe de las dos naciones, y al otro lado del Atlántico, en Grecia, se suscitaron las protestas que enmarcaron el inicio del año al durar de 2010 a 2012. En ellas, al igual que en Chile, se movilizaron decenas de personas contra los planes de austeridad emprendidos por el gobierno. Las principales marchas tuvieron cita en el mes de mayo, cuando una huelga general y una serie de protestas detuvieron al país con más 100,000 personas en las calles de Atenas.

Como preludio, uno de los hechos más representativos de estas manifestaciones fue el suicidio de Dimitris Christoulasa, un farmacéutico jubilado que se quitó la vida frente al Parlamento en 2012 y dejó como legado un escrito contra las medidas gubernamentales. Lo dicho encendió de nuevo las protestas y permitió que surgieran sentimientos encontrados que dieron un nuevo sentido al hecho de congregarse.

De estos levantamientos -griegos, mapuches y chilenos- nacieron algunos iconos gráficos que definirían las futuras manifestaciones -como Dimitris, el Negro Matapacos y el Lukánikos- además de que la participación de diversos sectores dejó en claro que el hartazgo que definiría a esta década ya no era cuestión de solamente minorías.

Mujer llora en la plaza Tahrir después de que Hosni Mubarak dejara el poder. (Chris Hondros/Getty Images)

2011

En 2011 comenzó la Guerra Civil en Siria, uno de los conflictos bélicos más terribles de la historia contemporánea que ha se ha extendido hasta nuestros días y comenzó por los levantamientos sociales contra el presidente Bashar al-Assad. Este punto de partida estuvo enmarcado por dos importantes hitos: la Primavera Árabe y la declaración del Comité Internacional de la Cruz Roja en 2012. Los primeros pasos hacia el estallido bélico surgieron de jóvenes manifestantes y revueltas antigubernamentales, las cuales derivaron en una serie de enfrentamientos con las Fuerzas Armadas del país y la oposición siria.

La participación internacional de otros países, incluyendo potencias con armamentos nucleares, complicaron la delicada situación y produjeron un terrible desenlace con miles de muertos entre los que se encontraron niños, mujeres y ancianos.

La primavera Árabe

Estas manifestaciones sucedieron a inicios de 2011 y lograron la caída de las dictaduras de Ben Ali en Túnez y Hosni Mubarak en Egipto. Sin embargo, también reforzaron la violencia en Yemen y la guerra civil en Libia. Las causas surgieron a raíz de una crisis económica y su relación con políticas estadounidenses y europeas, por lo que algunos especialistas y analistas indican que La Primavera fue una muestra de la madurez social alcanzada por los habitantes de esta región.

Por su parte, Irán, Magallanes, Marruecos e Israel, fueron la cuna de una serie de protestas políticas, sociales y económicas que reunieron a más de 20,000 participantes y exigieron un trato digno hacia una vida donde las posibilidades de desarrollo fueran reales. En Chile, las huelgas de hambre de los comuneros mapuches siguieron en pie y en la República Democrática del Congo ocurrió un intento de golpe de estado contra Joseph Kabila.

En México, Monterrey fue víctima de un atentado en el casino Royale por parte del narcotráfico, pues desde 2006 el expresidente Felipe Calderón anunció una guerra contra los principales cárteles de droga del país.

Enfrentamiento violento entre opositores de (Guillermo Perea/Cuartoscuro.com)

2012

A la par que continuaba la Guerra Civil en Siria, Alepo se sumó al conflicto sirviendo como escenario para los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas de Siria, Hezbolá, militantes chiíes y Rusia contra rebeldes islamitas -como el Ejército Libre de Siria, el Ejército de Conquista y el Frente Islámico-. La llamada Batalla de Alepo se extendió hasta el 2016 y fue hasta entonces que el gobierno pudo recuperar parte de la ciudad donde anteriormente vivieron 1,5 millones de personas.

Posteriormente, en el mes de octubre, Turquía decidió bombardear a Siria luego de que sus relaciones empeoraran con el estallido de la Guerra Civil. El gobierno de Bashar al-Assad acusó a los turcos de exportar terroristas y ayudar a la oposición, por lo que Siria derribó un F-4 Phantom turco -un interceptor y cazabombardero supersónico destinado para la armada de Estados Unidos- en aguas internacionales provocando la muerte de cinco personas: dos mujeres y tres niños.

Después del ataque con tres obuses lanzados desde el territorio sirio la respuesta turca fue brutal: detectaron la zona de la que habían salido los obuses y en un bombardeo atroz asesinaron a un número indeterminado de soldados.

Atentados terroristas y conflictos sociales

Junto al caótico mito del fin del mundo se registraron una gran cantidad de atentados terroristas en diversas partes del globo -como en Beirut, Damasco y Burgas– mientras que en los Pirineos murieron ocho personas y cinco resultaron heridas por los mismos conflictos. En Mali se gestó un golpe de estado contra Amadou Sanogo y en nuestro país los ardores políticos volvieron a violentar los procesos electorales entre denuncias de corrupción e imposiciones.

Conflictos en México 1º de diciembre

Después de que resultara electo el expresidente priísta Enrique Peña Nieto para el periodo gubernamental de 2012 a 2018, en México se orquestaron grandes movilizaciones sociales que fueron reprendidas por las Fuerzas del Estado, lo que dio lugar a una serie de encuentros brutales entre ambos bandos y un profundo desprestigio sobre el gobierno que apenas comenzaba.

Un par de años más tarde, la Comisión de Derechos Humanos del entonces Distrito Federal presentó un informe sobre el impacto psicosocial de las víctimas y jóvenes que sufrieron violaciones a los Derechos Humanos por el “comportamiento de las autoridades locales y federales”, cerrando así el supuesto fin del milenio.

Manifestaciones en Kiev, Ucrania al inicio de 2013. (Rob Stothard/Getty Images)

2013

El año con más conflictos, crisis, disturbios y protestas fue 2013, pues entre sus días se sumaron diez atentados terroristas y dos masacres: la de Adra y Hatla donde murieron más de cien personas.

Al tercer año de la década se le consideró el periodo contemporáneo de más enfrentamientos armados desde la II Guerra Mundial porque aunque no surgieron nuevos conflictos se contabilizaron 20 guerras en el todo mundo entre las que destacó la del Gobierno de México contra el narcotráfico (con más de 10 mil asesinatos) y la de Siria, con más de 10 mil personas en estado de alerta y un sin número de civiles muertos.

En Latinoamérica, Colombia gestó una movilización cafetera que unió a adversarios políticos en un eje nacional mientras los venezolanos entraron a una crisis política tras las elecciones presidenciales que ganó Nicolás Maduro.

Las crisis políticas y sociales de Ucrania, donde se enfrentaron bandos ucranianos pro-occidentales contra ucranianos pro-rusos, dieron como resultado el Euromaidán, una serie de manifestaciones y disturbios contra el presidente Viktor Yanukóvich y el incansable enfrentamiento entre estudiantes universitarios, sectores públicos contra opositores de la gestión política y económica de la élite ucraniana. A esta se le acusó de corrupción y enriquecimiento ilícito, por lo que la Plaza de la Independencia fue destinada como epicentro de las revueltas que darían nombre al movimiento.

Cambiando de geografía, en Alepo se gestó la primera ofensiva y Corea entró en una profunda crisis por armamento nuclear después de que se realizara una prueba en la parte norte del país que puso en riesgo al ecosistema y  a los civiles.

Las protestas despertaron la atención de Estados Unidos, quienes solicitaron al Consejo de Seguridad la aplicación de más sanciones contra el gobierno asiático. La respuesta tuvo lugar en mayo cuando dos bombarderos B-2A lanzaron proyectiles frente al mar en esta región y Corea del Norte anunció su entrada en “estado de guerra”.

Pintas en la Ciudad de México denunciando la desaparición de los 43 normalistas desaparecidos. (Miguel Tovar/LatinContent via Getty Images)

2014

Si un conflicto comenzó a resonar en la primavera de 2014 fue la Crisis de Crimea. Este hecho dejó un eco gigantesco y sirvió como hito del Euromaidán. En el  tuvieron cita más de 15 líderes políticos de Ucrania, Tártaros de Crimea y Rusia mientras que a nivel de calle se contaron más de 25 mil manifestantes.

Franja Gaza e Israel

Entre Israel y Gaza un conflicto bélico nació en el mes de julio y se desarrolló hasta el mes de agosto con la participación y el apoyo de Estados Unidos, Arabia Saudita, Egipto, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos contra la Franja de Gaza, conformada por Hamás, YIP, Irán, Turquía y Catar. La operación protagónica fue la Margen Protector que dejó una gran cifra de muertos que alcanzó a más de 2,600 personas.

Por otra parte, Sudan del Sur y México continuaron su guerra. En nuestro país fue contra el narcotráfico y esta dio un importante giro cuando estudiantes normalistas de la Normal Rural de Ayotzinapa ‘Isidro Burgos’ fueron atacados con armas de fuego por presuntos miembros de las Fuerzas del Estado y del crimen organizado, dejando como rastro la desaparición de 43 jóvenes menores de 30 años.

En Hong Kong una serie de protestas llamada ‘La Revolución de los paraguas‘ surgió para demandar la reforma electoral del Congreso Nacional del Pueblo con una huelga estudiantil que fue dispersada por fuertes represiones de la policía japonesa. Esta empleó gas lacrimógeno para atacar a los manifestantes, pero no contaron con que la furia de la población civil se manifestara y se reprodujera en cientos de personas de diversos sectores sociales. Gente de todos los ámbitos se sumó así al movimiento y la ola fue dirigiéndose hacia el estallido de violencia en Mong Kok, volviendo a latir en las calles en 2018.

En este periodo, la cruda realidad generalizó un estado de alerta con interminables encuentros violentos que no detuvieron la sangre ni perdonaron a las generaciones más jóvenes que salieron a manifestarse en diversas latitudes, por lo que la llama del cambio y la rebeldía apenas comenzaría a gestarse. Con el tiempo este polvorín se incendiaría y con el a la segunda parte de la década.

Manifestaciones en París tras el atentado terrorista contra la redacción de Charlie Hebdo. (AP Photo/Thibault Camus)

2015

Para la primera mitad de los 2010, México y Centroamérica habían incrementado los hechos de violencia a gran escala llegando a considerarse que aquí los muertos eran muchos más que los de Iraq. La guerra contra el narcotráfico sumaba a 17,000 personas asesinadas y a ellas le seguían un sin número de muertos en El Salvador, Guatemala y Honduras.

En el Sahara los panoramas se complicaron, pues ni la paz ni la guerra se hicieron presentes. La tensión social y política creció de forma desmedida y en Egipto, Yemen, Arabia Saudita y hasta el Ártico las problemáticas sociopolíticas invadieron las calles. En Sudán del Sur comenzó una guerra fratricida entre civiles y los atentados terroristas estuvieron a la orden del día en lugares como Ankara, Bangkok, Kuwait, Saint Quentin Fallavier, Susa, Estambul, Túnez, Beirut, Copenhague, Maiduguri, Saná, Borno y Al Qubbah.

De entre los más terribles queda el recuerdo de París, donde los terroristas atacaron primero a la redacción del periódico humorístico Je Suis Charlie y después a decenas de personas en distintos puntos de la nación. Estas acciones despertaron la ira e indignación internacional y entre las manifestaciones solidarias que desaprobaron los hechos se presentó la OTAN, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, la Comunión Anglicana y el Consejo Nórdico entre otros tantos.

Celebración de seguidores de Trump en 2016 luego de que ganara las elecciones. (AP Photo/John Locher)

2016

Para 2016, uno de los sucesos políticos más importante culminó con la victoria del candidato republicano al frente de los Estados Unidos, sin embargo, cuando Donald Trump llegó al punto crucial de las elecciones estadounidenses, en noviembre, varias manifestaciones sociales ya habían dejado en claro que la totalidad de los votos no favorecía al candidato y en lugares como Chicago, Los Ángeles y Nueva York más de cinco mil personas se mostraron contra el futuro presidente.

Al otro lado del Pacífico, Rusia y China regresaron a colocarse como potencias mundiales y con una política militar emergente dejaron en claro que habían llegado para quedarse. El terrorismo yihadista siguió su camino e invadió a Marruecos, mientras que en Libia, desde 2011 y tras la captura y muerte de Gadafi la población permaneció dividida en fracciones internas, brigadas y milicias.

En Libano, Arabia Saudita e Israel presentaron una serie de conflictos entre las costas del Mar Mediterráneo y el Arábigo a la par que en Siria la situación se enredaba todavía más con una nueva guerra que se declaraba contra todos los bandos.

Brasil fue otro de los estados que se levantó en marcha contra Dilma Rousseff. De estas protestas el recuerdo doliente es el de un joven que murió atropellado en contraste al júbilo por la justa deportiva de aquel año.

Las Olimpiadas de 2016 generaron descontento cuando cientos de personas fueron desalojadas de sus hogares por la construcción de nuevos estadios que buscaban demostrar la capacidad brasileña de pertenecer al estatus de potencia mundial, pero no contaron con que una nueva serie de manifestaciones contradijeran al gobierno de Rouseff y expusieran las terribles condiciones infrahumanas a las que estaba sometida gran parte de la población.

En total, 15 conflictos bélicos se orquestaron en todo el mundo durante 2016 y pasaron por nuestro continente dejando una crisis en El Salvador.

Un refugiado africano intenta subir a un bote salva vidas del Open Arms en el Mediterráneo. (AP Photo/Bram Janssen)

2017

Mientras que cientos de asedios acontecían en el mundo, en Libia tuvo lugar una segunda guerra civil que junto a una gran cantidad de atentados terroristas hicieron del antepenúltimo año de la década un cierre espectacular de violencia y sufrimiento humano.

Países y ciudades como Estocolmo, Estambul, España, Bruselas, París, Hamburgo, Melbourne, Jerusalén, Yakarta y San Petersburgo vivieron el terror, la paranoia y el miedo ante una inseguridad inquebrantable y sin límites que pintó de negro las calles más representativas de Europa y el Medio Oeste.

Pero no solo aquí brotó un infierno, sino también en Estados Unidos donde dos ataques a dos de sus centros turísticos urbanos más representativos –Las Vegas y Nueva York– rasgaron el cielo nocturno con interminables balas disparadas hacia todas partes. El número de heridos y heridas se contabilizó en 530 personas mientras que la cifra de muertos alcanzó a 59 mujeres y hombres. Entre ellas se incluyó al tirador; un joven identificado como Stephen Craig Paddock.

En México, las playas de Cancún también fueron escenario de dos ataques -el 16 y 17 de enero- cuando un grupo de presuntos narcotraficantes pertenecientes a Los Zetas perpetraron en un bar de la zona con armas de fuego provocando la muerte de seis personas y dejando a más de 19 heridos a su paso. Continuando hacia el sur podemos mencionar que Paraguay enfrentó una crisis política donde la policía arremetió contra los manifestantes con una brutalidad desmedida. Honduras también tuvo actividad con la crisis postelectoral que en Perú, entre tantas cosas, gestó una huelga magisterial.

En este año el mundo se convirtió en un polvorín que estalló en 2017 y se alimentó del odio y la ira colectiva, misma que dejó estragos con sabores a violencia, racismo e intolerancia en lugares como Charlottesville, Virginia, donde personas que marchaban contra el nacionalismo blanco fueron atropelladas sin la menor muestra de piedad.

En la zona del Mediterráneo, los campos de refugiados rebasaron sus limites de capacidad, pues niños, mujeres, ancianos y hombres hambrientos que buscaban en las fronteras una salida del infierno que los rodeaba solo encontraron una desesperación colectiva.

Las aguas de este imponente mar fueron testigo de las esperanzas rotas que se apagaron a la par que los brazos fatigados dejaron de moverse para rendirse ante la tempestad y se perdiern para siempre en las profundidades saladas de un manto azul que los condujo hacia la libertad.

Mural de PBOY sobre los ‘Chalecos Amarillos’ inspirado en ‘La Revolución Guiando al Pueblo’ de Eugene Delacroix. (AP Photo/Christophe Ena)

2018

El año pasado las protestas, conflictos bélicos y disputas políticas cerraron con broche de oro una década turbulenta y agitada. Las muestras de hartazgo y rebeldía más memorables quizá las dieron los chalecos amarillos en París, una ciudad que vivió repetidos atentados y remató la tensa situación con el aviso de que el combustible subiría de precio.

Siria posicionó a Rusia dentro del panorama de Oriente Medio, según lo informó José Pardo de Santayana en el análisis geopolítico de la IEEE, mientras que en Etiopía y Eritrea firmaron un tratado para finalizar su estado de guerra. En Irán culminaron las protestas que habían iniciado en 2017 en la zona de Mashhad. Con Donald Trump al frente de Estados Unidos y tomando la misma vía que Reino Unido y Francia, Siria sufrió otros terribles ataques en los que los propósitos de esta ofensiva buscaron obligar Rusia e Irán a elegir un bando y continuar así la ocupación del territorio.

En Perú, la Emboscada de Anco fue uno de los sucesos más trascendentes del año. Tuvo lugar en la insurgencia narcoterrorista en el Vraem. Este ataque se produjo cuando un convoy de la Policía Nacional del Perú fue acribillado por miembros del Sendero Luminoso, lo que causó la muerte de cuatro oficiales.

Rohinyá manifestó una crisis que involucró a las Organización de las Naciones Unidas y a las redes sociales por el conflicto entre la denuncia internacional de la población contra el Gobierno y las Fuerzas Armadas. A los refugiados los auxiliaron algunos países como Bangladesh, que acogió un gran número de rohinyás.

Los atentados, asesinatos y ataques sumaron más de treinta conflictos entre los que se encuentran el de Adís Abeba contra Save the Children, Bulawayo, Caracas, Estrasburgo, Kabul, Lieja, París, Manchester, Westminster, Melbourne y Ámsterdam.

Joven protesta en Chile contra el gobierno de Sebastian Piñera. (Marcelo Hernandez/Getty Images)

2019

El último año de la década fue quizá uno de los más turbulentos, pues se sumaron los Kurdos al conflicto sirio. En Honk Kong, Líbano y países de Latinoamérica miles de estudiantes, obreros, campesinos, indígenas y población civil salieron a las calles para exigir un gobierno justo y digno que respetara sus formas de vida.

Además, en todo el mundo las mujeres se apoderaron de las calles para exigir que parara la violencia machista así como los incontables casos de violación, acoso y feminicidio que, por lo menos en nuestro país, quitaron la vida a 752 mujeres en 2018 según las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En Bolivia, el presidente indígena Evo Morales renunció a su cargo y permitió la llegada de Jeanine Áñez Chávez al poder. Para algunos, la renuncia de Evo escondió un Golpe de Estado que atenta contra las poblaciones indígenas, las cuales se han manifestado en repetidas ocasiones con la Whipala (bandera de sus comunidades) a mostrar su descontento ante el giro político que dio la nación. En Argelia y Cataluña también tuvieron lugar manifestaciones ciudadanas por aspectos políticos.

Argelia mostró su molestia ante el quinto mandato de Abdelaziz Buteflika mientras que en Cataluña las protestas iniciaron por la sentencia del juicio político a los líderes del proceso independentista catalán. En México los problemas con el narcotráfico volvieron a surgir teniendo como escenario al estado de Sinaloa, donde se intentó capturar al hijo de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, pero la Guardia Nacional no logró su cometido y la estrategia de ataque ocasionó un tiroteo en la ciudad.

En Ecuador se orquestaron una serie de ataques contra los venezolanos y hubo una serie de protestas con estudiantes de medicina al igual que en Haiti, Puerto Rico y Costa Rica.

Crisis Golfo Persico

Las tensiones militares entre estos dos países ascendieron con un nivel sorprendente, los involucrados fueron Irán y Gran Bretaña. El primer país pidió a Occidente que retirara sus barcos de su territorio, mientras que Gran Bretaña envió un mensaje a la zona del Estrecho de Ormuz tras la captura de un petrolero en Gibraltar.

Como tema de fondo se encontró el acuerdo nuclear iraní con la Troika. Para el nuevo gobierno de Theresa May este conflicto fue uno de los más delicados en la administración y como consecuencia los barcos comerciales levantaron una máxima alerta para evadir ofensivas iraníes.

Un helicóptero despega del portaaviones USS Abraham Lincoln mientras transita por el Estrecho de Ormuz. (Mass Communication Specialist Seaman Stephanie Contreras/U.S. Navy via AP)

La revolución sudanesa y su Reina Nubia

La revolución comenzó en diciembre de 2018 con protestas en contra del gobierno de Sudán. En ellas se buscaba poner fin a los subsidios al trigo y al combustible propuestos por Omar Hasán Ahmad al Bashir, quien calificó de mercenarios, saboteadores y traidores a quienes se levantaron en una manifestación para erradicar su mandato.

Para junio de 2019, el número de muertos alcanzaba a 101 personas asesinadas por orden del Consejo Militar y el de heridos hasta la fecha se desconoce. Como recuerdo queda la retirada del personal de la ONU del conflicto. La Organización solicitó que su personal saliera de la región por el incremento de manifestaciones y violencia. Se suspendió a Sudán de la Unión Africana y en Etiopía se buscó llegar a un acuerdo entre los militares, los líderes políticos y los del movimiento. La represión contra los manifestantes había sido brutal.

También sobrevive el arresto a los opositores y el llamado a la desobediencia civil que le dio vuelta al mundo porque las calles no contestaron ni permitieron que en ellas salieran las personas a protestar. Los estragos, la sangre derramada y el terror armado había dejado huellas profundas, sin embargo días antes una mujer arengó a los manifestantes al grito de ‘revolución’ de acuerdo a El Mundo.

Se trató de la ‘Reina Nubia’, una mujer que con un tobe blanco y pendientes dorados -vestimenta utilizada por las trabajadoras profesionales y del sector agrícola- dirigió los cánticos y consignas contra Ahmad al Bashir. Ella, identificada por algunos como Ala’a Salah, se convirtió en el símbolo del movimiento y su imagen rebasó todas las fronteras. Kandaka, como también se le llamó, logró que millares de personas siguieran su voz y bailes con los que armonizó las denuncias contra el gobierno sudanés.