Foto Chavela Vargas 15 Abril 2019

Chavela Vargas, la mexicana que nació donde le dio la gana

Mi canto siempre es dedicado a todas las mujeres del mundo. Madres, hijas, hermanas, esposas, amigas y amantes”. -Chavela Vargas

La artista Chavela Vargas fue una mujer que buscó la libertad para vivir, cantar y amar como ella quiso. Considerada por muchos como la mejor intérprete del compositor mexicano José Alfredo Jiménez, Vargas forjó una leyenda en la que el común denominador es la transgresión.

Uno de los episodios más célebres de su vida fue su respuesta durante una entrevista en la que le preguntaron sobre su nacionalidad.

– Sí, soy mexicana.
– Chavela pero usted nació en Costa Rica.
– ¡Los mexicanos nacemos donde nos da la rechingada gana!

A continuación te mostramos algunos de los hechos más relevantes de su vida dentro y fuera de los escenarios.

La importancia del atuendo

De nacionalidad costarricense, Chavela Vargas pasó desapercibida cuando debutó en México. En el documental Chavela (2017), dirigido por Catherine Gund y Daresha Kyi, la cantante confiesa que al principio se presentó “como mujer”, pero no tuvo el éxito que ella esperaba.

Primero me presenté vestida de mujer, como toda mujer, con el pelo largo, con maquillaje, con tacones y no di una. Vestida de mujer pasé a travesti, la verdad,” dice la interprete en el documental Chavela.

No sólo pasaba desapercibida por el público sino que tampoco se sentía cómoda; por ejemplo, decía que los strapless se le caían cuando levantaba los brazos. Fue hasta que optó por una vestimenta considerada como “masculina” que su suerte cambió.

De repente te vistes de una forma extraña y todo el mundo al pendiente. ‘¿Qué pasó con Chavelas Vargas?’

Y es que la música popular de amor, específicamente la ranchera, generaba las condiciones para que fuera posible el travestismo del que hablaba Chavela, ya que “permite que el tú sea hombre o mujer, y que el discurso amoroso sea heterosexual u homosexual”, como señala Iris Zavala.

Chavela Vargas aprovechó el carácter performativo de la canción y el lugar neutro de la enunciación para subvertir la normatividad androcéntrica y heterosexual de la canción popular romántica,” explica María del Carmen de la Peza.

De acuerdo con Vargas en el documental Chavela, el que una mujer usara pantalones en la década de los cincuenta era un escándalo. Sin embargo ella lo hizo “y el público se quedó callado”.

Verla en la televisión era todo un acontecimiento porque rompía todo el esquema de las cantantes de ranchero,” cuenta Eugenia León en el documental del 2017.

Foto Chavela Vargas 5 Abril 2019
Chavela Vargas y su muy particular vestimenta. (Foto: AP Photo/Guillermo Arias, File)

Chavela Vargas y su muy particular vestimenta. (Foto: AP Photo/Guillermo Arias, File)

Frida Kahlo y su vida sentimental

Aunque fue una de las primeras mujeres de la farándula mexicana en vestirse “como hombre”, pasaron muchos años para que declarara públicamente su lesbianismo. No obstante, existía una leyenda: Vargas era una mujer seductora que tuvo múltiples parejas, varias de ellas parte de la crema y nata del espectáculo, la cultura y la política, que prefirieron, en su mayoría, permanecer en el anonimato. Muchas de esas relaciones han sido descritas como pasionales, llenas de amor y odio por partes iguales, según se comenta en el documental, Chavela.

El problema de Chavela es que se enamoraba de las esposas de los ministros que iban (…), gente de mucho dinero, políticos, y Chavela acababa enamorando a las esposas porque era muy atractiva mujer, decía una amiga cercana a ella.

Sin embargo, pese a su fama, ella siempre fue discreta y era difícil que revelara el nombre de alguna de sus parejas.

Pese a ser tan reservada, sí fue posible saber que uno de sus primeros amores fue la artista Frida Kahlo. Todavía era muy joven cuando conoció a la pintora; quedó cautivada por su belleza.

Fue un deslumbramiento. Al verle la cara, los ojos, pensé que no era un ser de este mundo. Sus cejas juntas eran una golondrina en pleno vuelo,” cuenta Chavela Vargas en el documental de su vida.

La esencia de la canción

Su presencia de parquedad y seriedad era apenas el marco de su voz. Chavela Vargas no era una cantante de grandes acompañamientos, a ella le bastaban dos o tres guitarras, según la gran intérprete Tania Libertad.

No era de una voz dulce ni mucho menos cristalina, cantarina; no era una fuentecita. Era como un cañón tremendo, y muy desgarrada, muy adolorida siempre,” describe la también intérprete de música ranchera, Jesusa Rodríguez, en el documental Chavela.

Mientras que para Eugenia León, Vargas sintetizaba la canción mexicana, más allá de la fiesta, llegaba a la esencia: el canto desesperado. “Es lo que hacía José Alfredo Jiménez, le quita las ornamentaciones y lo vuelve el canto del alma herida, del final trágico del amor”, dice en la película de Gund y Kyi.

Un origen trágico

Prácticamente toda su vida Chavela Vargas cantó; desde que era una niña de ocho años lo hacía en la escuela, en la iglesia, prácticamente en cualquier lugar. “Yo nací cantando”, decía.

Nació el 17 de abril de 1919 en Costa Rica; ella se describe a sí misma no como alguien que jugase a las muñecas, sino una niña solitaria, pero soñadora. Gustaba de escapar por las noches a escuchar serenatas, ver la luna y pensar en qué había en el cielo. Nunca tuvo el amor de sus padres, una situación que sufrió hasta el final de su vida, según la gente cercana a ella.

La compositora Marcela Rodríguez cuenta en el documental de Gund y Kyi que los padres de Chavela pronto se dieron cuenta de que ella era una “niña-niño”, con un lenguaje corporal “hombruno”. Así que fue rechazada por su familia religiosa y conservadora; creció con prejuicios y miedo a la sentencia social. Vargas contaba que no le permitían entrar a la iglesia y sus padres la escondían de las visitas.

Sin embargo las cosas no mejoraron cuando sus padres se separaron; ninguno de los dos se quiso hacer cargo de ella, por lo que la mandaron a vivir con unos tíos. La situación la llenó de coraje, según cuenta la propia Chavela en el documental.

Es por ello que se convirtió en una obsesión alejarse de su tierra y las personas que le hicieron tanto daño. Fue una especie de liberación su viaje a México, país del que se había enamorado a través de su “cine de oro” y sus estrellas.

Todo mundo sueña con México. Es México el que te atrae con su música. Yo soñaba con un paraíso que se llamaba México. Y México me enseñó a ser lo que soy, pero no con besos ni abrazos, sino a patadas, a manazos. México me agarró y me dijo ‘te voy a hacer mujer criada en tierra de hombres. Te voy a enseñar a cantar’.

José Alfredo Jiménez y el alcohol

Es en México donde Chavela Vargas es descubierta por el más importante compositor de música popular mexicana, José Alfredo Jiménez. Su primer encuentro no podía ser en otro lado más que en una cantina. Además de los escenarios, lo más común era encontrar a ambos cantantes en bares de la CDMX; por ejemplo, El Tenampa, en Garibaldi, como recuerdan en La Jornada.

Ella aprendió a vivir en mis canciones y las dice de una forma como si ella las estuviera viviendo.

Chavela y José Alfredo además de ser gigantes de la música ranchera, compartían el gusto por el alcohol.

Entrábamos el sábado y salíamos el lunes, pero con todo bebido,” decía Chavela de sus días con José Alfredo Jiménez.

Incluso cuentan que los dueños de los centros nocturnos y cantinas les temían a ella y a José Alfredo Jiménez porque cuando la dupla de músicos asistía, vaciaba su inventario.

El compositor fue una persona de gran importancia en la vida de Chavela Vargas. Cuando José Alfredo murió, ella se pasó toda la noche llorando, cantando y bebiendo al pie de su tumba, cuenta el hijo del cantante ranchero en el documental dedicado a la cantante.

En el caso de Chavela, el pánico por el escenario la llevaba a beber un par de tequilas antes iniciar su espectáculo. Luego, la gente le ofrecía tragos y botellas enteras que ella aceptaba con gusto hasta el punto de que no sabía cuánto había tomado y terminaba en un profundo estado de ebriedad. La situación fue tal que dejaron de contratarla para que cantara.

La cantante Chavela Vargas durante un conferencia de prensa en el 2007. (Foto: AP Photo/Eduardo Verdugo)

La cantante Chavela Vargas durante un conferencia de prensa en el 2007. (Foto: AP Photo/Eduardo Verdugo)

Fue tal la gravedad de su problema con el alcohol que Vargas se vio obligada al retiro. Vivió en una modesta casa en Tepoztlán, Morelos, con su perrita. Los recursos para su supervivencia los obtenía de sus amigos cercanos, cuenta la empresaria y amiga de Vargas, Diana Ortega en el documental Chavela, en el que además la propia cantante acusa a las disqueras de quedarse con sus regalías y vetarla de la industria musical mexicana.

Parecían distantes los días de las reuniones con las estrellas del espectáculo, sin embargo Chavela Vargas no perdió su espíritu festivo. No era raro encontrarla tomando refresco con alcohol con los albañiles del rumbo donde vivía, según cuentan sus amigas en el documental Chavela.

Resurrección

Creyente de los dioses náhuatl, Chavela Vargas decía que los chamanes la habían curado del alcoholismo durante sus años de retiro temporal. La necesidad de beber alcohol para cantar en público la superó hasta su regreso a los escenarios en 1993, promovido por Jesusa Rodríguez. La función, tras 12 años de ausencia, fue toda una sorpresa, pues muchos pensaban que Chavela Vargas estaba muerta; mientras que ella creía que la difunta era su fama. Sin embargo fue un rotundo éxito su show, se corrió la voz hasta España, donde fue llamada a cantar.

En el viejo continente también estuvo rodeada de artistas pertenecientes a distintos ámbitos como Miguel Bosé, el director de cine Pedro Almodóvar y la cantante Martirio. Cuentan que fue una época muy feliz para ella, las libertades por las que ella luchó, de vivir, cantar y amar las encontró ahí.

Sin embargo su sueño era cantar en el teatro Olympia, en París. Cuenta Pedro Almodóvar en el documental Chavela, que él hizo la gestiones para que ese espectáculo fuera posible. El dueño del lugar no estaba interesado, ya que la cantante no era conocida en Francia. No obstante, Almodóvar hizo una semana de publicidad. El día del estreno el lugar estaba abarrotado.

Luego siguió Bellas Artes, el recinto de México reservado para los más grandes exponentes del arte. Fue así como Chavela Vargas se consolidó como una de las mejores exponentes de la música de nuestro país.

Y siguió cantando y triunfando 20 años más tras su regreso a los escenarios. Murió el 5 de agosto de 2012 en Cuernavaca, Morelos. El 7 de agosto fue velada en Bellas Artes; en el ritual estuvieron presentes artistas y amigos de la cantante.

Creo mucho en los dioses mexicanos, creo mucho en la Cihuateteo, que es la diosa de la vida y de la muerte; en el Mictlantecuhtli, el señor de la muerte. Ellos te preparan para partir. Yo pienso que la muerte es algo hermoso,” contó la propia Chavela en el documental que lleva su nombre.

Por medio de la construcción de lo que podría parecer un personaje, Chavela Vargas se abrió pasó en el mundo de la música ranchera, un ambiente machista, misógino, protagonizado por los hombres.

Ella tenía una filosofía de vida pragmática, “tenemos que vivir el ahora”, decía; poco le importaban las promesas de amor eterno. Quizá esa perspectiva fue la que hizo que fuera una mujer solitaria. “Nunca finques tu vida en el amor. El amor existe pero, es un rato”.

Con información de Chavela (documental), dir. Catherine Gund y Daresha Kyi; Con la A y La Jornada

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