Cantinflas Show: La aportación de Mario Moreno al mundo de la animación

Una de las facetas más entrañables de Mario Moreno fue su incursión en la animación con la serie "Cantinflas Show".
agosto 12, 2020

El personaje de “Cantinflas”, creación del actor, mimo, comediante, productor y guionista del cine mexicano, Mario Moreno, es una de las figuras centrales de la cultura mexicana.

No obstante, una de sus facetas menos conocidas, pero a la vez más entrañables, fue su incursión en la animación con las series Cantinflas Show y Cantinflas y sus amigos.

Esta es su historia…

Cantinflas Show

A inicios de la década de los setenta, Mario Moreno “Cantinflas” ya era uno de los pilares de la industria cinematográfica mexicana. Con decenas de películas exitosas, un Globo de Oro por su papel como Paspartout en La vuelta al mundo en ochenta días y una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Mario Moreno ‘Cantinflas’ durante el rodaje de “La Vuelta al Mundo en 80 días” (Derek Berwin/Fox Photos/Hulton Archive/Getty Images)

Cuando se pensaba que ya había logrado todo en su carrera, Mario Moreno decidió encabezar un proyecto enfocado en la niñez. Así surgió Cantinflas Show, serie animada producida por Televisa y DIAMEX S.A., que comenzó a emitirse en 1972.

Esta caricatura, basada en las aventuras del famoso Cantinflas, fue uno de los primeros productos de la televisión mexicana que consiguió no solo entretener, sino también educar a los niños.

La dirección y animación estuvo a cargo de José Luis Moro (1926-2015), el legendario dibujante español que creó La Familia Telerín (1965) y que le imprimió su peculiar estilo a Cantinflas Show.

Aunque la voz fue realizada por el propio Mario Moreno, el imitador y comediante Flavio Ramírez Farfán, que interpretó a este personaje en algunos comerciales y para narrar las primeras entregas de La Risa en Vacaciones, asegura que fue él quien dobló al protagonista de Cantinflas Show.

La clave del éxito

Varios fueron los aciertos de Cantinflas Show. En primer lugar, se retomó al personaje de Cantinflas, entonces ya muy arraigado en la cultura popular, y lo hicieron aún más entrañable y cercano.

Desde el principio se cuidó que la versión caricaturizada de Cantinflas careciera de cualquier sentido de superioridad, alejándolo del estereotipo de “adulto” o “maestro”, permitiendo que los niños lo vean como su igual.

A la serie se le imprimió una buena dosis de humorismo blanco y cada emisión intentaba difundir una moraleja que invitara a los niños a ser mejores personas, pero sin que esta lección se sintiera forzada o demasiado moralista.

El formato también ayudo, pues lejos de presentar capítulos largos donde se corriera el riesgo de aburrir al público, se optó por cápsulas que iban de 5 a 7 minutos, tiempo suficiente para ahondar en la vida de personajes como Cleopatra, Dante, Leonardo da Vinci, Napoleón o Einstein; hablar de lugares como Acapulco, la Ciudad de México, Japón o el Amazonas; o bien, profundizar en temas de distintas índoles como la aviación, el futbol o la electricidad.

Fueron 53 los capítulos de Cantinflas Show, los cuales se emitieron hasta 1982.

Ilustración de “Cantinflas Show”

La llegada al mundo editorial

Cantinflas Show tuvo tan buena acogida en televisión que para 1973 se lanzó una revista ilustrada homónima que seguía la misma línea de la serie. Más que una historieta, se trataba de una publicación de corte educativo, donde el arte también corrió a cargo de José Luis Moro.

Fueron 51 los fascículos publicados, cada uno con 24 páginas, que iban acompañados con textos divertidos y amenos, redactados por la escritora Pilar Obón.

En sí, cada número era una adaptación de los episodios de Cantinflas Show.

(cantinflashow.blogspot.com/).

Cantinflas y sus amigos

A raíz del éxito de Cantinflas Show, el estudio de animación estadounidense Hanna-Barbera se basó en los dibujos de esa primera serie y la readaptó con el título de Cantinflas y sus amigos (Amigo and Friends en otros idiomas).

Salió al aire en 1982 y fue transmitida en Estados Unidos. La voz de Cantinflas en la versión al español era de Mario Moreno, mientras que en inglés, el personaje de “Amigo” corrió a cargo del actor de doblaje estadounidense Don Messick, famoso por darle vida a Scooby-Doo, el Oso Bubu y Astro de Los Supersónicos.

Esta nueva serie, que para muchos fue la segunda temporada de Cantinflas Show, tuvo 51 capítulos, cada uno con duración de 6 minutos.

Otro elemento muy importante en la serie es el narrador, cuya voz aparece en todos los capítulos. En español fue obra de Pedro D’Aguillón, José Manuel Rosano y Raúl Matas; en tanto, John Stephenson hizo lo propio en el idioma inglés.

Diferencias y similitudes

Si se contrasta a Cantinflas Show con Cantinflas y sus amigos es posible distinguir una clara diferencia en la animación. Para muchos, a pesar de que Cantinflas y sus amigos tuvo detrás a un grupo de dibujantes experimentados y talentosos, los trazos de Moro en Cantinflas Show eran más artísticos y cuidados, tanto que los paisajes y movimientos están dotados de una belleza y estética que por sí mismos le imprimen gran valor a cada una de las escenas.

De acuerdo al portal 25-horas, el ilustrador de estilo vintage, Shane Glines, quien participó en la creación de personajes en Samurai Jack, Batman: The Animated Series y Batman Beyond, habló sobre la diferencia de la animación de Moro en Cantinflas Show, y la de Hanna-Barbera con Cantinflas y sus amigos.

“Es interesante comparar y contrastarlas. La versión de Hanna-Barbera es fea y gastada a pesar del talentoso equipo de artistas veteranos de Warner Bros y MGM (…) En contraste, las caricaturas de Diamex, producidas con el mismo calendario y presupuesto (si no es que menos) están llenas de creatividad, emoción y diversión. Con paseos únicos y ciclos de danza animados, efectos de brocha seca, líneas en su color natural y gran energía y humor. A mí me parece que fueron producidas por un grupo de artistas realmente emocionados de estar trabajando y quienes tomaron un gran orgullo en el show que estaban haciendo”.

Aún así, ambas obras conservaron la misma vocación educativa y en su momento fueron muy efectivas en su propósito.

Un último, pero poco efectivo intento

En 1991, dos años antes de la muerte de Mario Moreno, Grupo Editorial Vid lanzó la historieta Las Aventuras de Cantinflas, que contaba con la peculiaridad de presentar a este personaje en sus años escolares (entre 8 y 10 años).

La trama inicia cuando el pequeño Cantinflas vive en un pequeño pueblo llamado San Pedro el Chico junto con su madrina Lola. Todo cambia cuando reciben la noticia del fallecimiento del tío Austreberto, por lo que Cantinflas y Lola se mudan a la Ciudad de México para vivir con la tía Güichita, quien tiene un padecimiento en el corazón y tras quedar viuda necesita cuidados especiales.

Así es como el pequeño Cantinflas hace nuevos amigos y tiene varias aventuras, las cuales se editaban semanalmente en números de 32 páginas a todo color y en formato media carta.

(comikaze.net).

Lamentablemente este último intento por adaptar a Cantinflas no tuvo el éxito de sus series animadas, lo que podría explicarse con la poca cercanía que había entre el Cantinflas de las películas y caricaturas con el de esta nueva versión, donde lo único que se mantenía era la inocencia y el cantinfleo.

Al poco tiempo la publicación desapareció sin pena sin gloria.

* * * * *

Aunque Cantinflas Show y Cantinflas y sus amigos son de los trabajos menos reconocidos de Mario Moreno, es justo reconocer que en su momento fueron innovadoras y dejaron una profunda huella en el imaginario colectivo de muchos mexicanos.

Imagen principal: Valentina Avilés

“Cantinflas Show”, serie animada basada en el personaje creado por el actor mexicano Mario Moreno.

Autor:
Gabriel Revelo Me gano la vida contando historias, aunque mi verdadera función en la vida es hacer el ridículo. Dicen que era más chévere cuando era gordo. Runner que siempre se lesiona.