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¿Quiénes son los abogados del ‘Chapo’ y cuál es su estrategia?

Como si fuera una temporada de American Crime Story, el juicio del ‘Chapo’ ha cumplido con las expectativas de “juicio del siglo” que le han achacado los medios internacionales, gracias en parte a sus revelaciones sobre sobornos a funcionarios públicos, la incógnita de sus testigos sorpresa, sus relatos sobre serenatas mortales y todas las peculiares similitudes que se han producido entre la serie de Netflix inspirada en la trayectoria del capo sinaloense y los detalles compartidos por los testigos.

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Aunque los resúmenes semanales ofrecidos por la prensa logran agilizar el desarrollo de esta trama, en la realidad, el juicio se caracterizó por los momentos de tedio y aburrimiento que suelen acompañar cualquier proceso jurídico protagonizado por un acusado de alto perfil. Ahí estuvieron las largas filas para poder entrar a la corte, las molestas pero necesarias medidas de seguridad, los miembros del jurado durmiéndose en pleno testimonio, y la carencia de fotos y video para poder apreciar el desarrollo de este importante caso.

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El abogado

No poder ver el juicio en vivo fue una lástima porque nos privó de la oportunidad de ver actuar a los “abogados súper-estrellas” que integraron el equipo defensor de Joaquín Guzmán Loera. Esos hombres se han distinguido en el pasado por defender con éxito a personajes vinculados a delitos de crimen organizado, corrupción, fraude, homicidio y otros cargos del ámbito federal. Aunque la defensa de un sujeto con la reputación del ‘Chapo’ bien pudo ser la crónica de una derrota anunciada, en las manos de esta defensa, el desenlace no era tan fácil de predecir.

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El equipo fue encabezado por Jeffrey Lichtman, de 53 años, el mismo que se ganó los titulares de la prensa en la primera semana del juicio al declarar en su argumento inicial que el Cártel de Sinaloa -por órdenes de Ismael ‘el Mayo’ Zambada- había sobornado “con cientos de millones de dólares” al presidente Enrique Peña Nieto, y a su predecesor, Felipe Calderón. Esta bomba retórica puso de cabeza a la prensa nacional y generó fuertes reacciones de parte de los mandatarios mencionados.

Todo fue parte de una estrategia

Todo esto formó parte de la estrategia del señor Lichtman y sus colegas de retratar al ‘Chapo’ como un lugarteniente en la jerarquía criminal del cártel, un mero soldado que seguía las órdenes del ‘Mayo’ Zambada -“el auténtico líder de la organización criminal”, “el mismo que nunca ha pisado la cárcel” gracias a su red de influencias- y que ha visto el mito de su figura crecer a un nivel exagerado gracias a la cultura popular y los medios periodísticos.

El objetivo consistía en generar confusión en el jurado, a partir del principal señalamiento de la fiscalía, que acusa al ‘Chapo’ como el cabecilla principal de la organización, y desacreditando a los testigos del gobierno estadounidense. No era un tarea nada fácil. La fiscalía presumía tener a su disposición a más de 40 testigos, 1500 grabaciones de audio y 10 páginas de documentos. Sobre el ‘Chapo’ pesaban 17 cargos vinculados a su liderazgo del cártel de Sinaloa, los cuales fueron reducidos a 11, todo sea por “optimizar el caso”, según el juez Brian M. Cogan.

Todavía hasta mediados de 2017, el señor Guzmán Loera era defendido por abogados de oficio. Al famoso narcotraficante -etiquetado por la revista Forbes como uno de los hombres más ricos del mundo- le resultaba complicado reclutar a un defensor privado a causa de las dificultades para cubrir sus honorarios desde su celda. Cuando fue extraditado a Estados Unidos, el ‘Chapo’ quedó aislado 23 de las 24 horas del día, mientras que las autoridades pusieron varias restricciones sobre el manejo de recursos atribuidos al narco.

No obstante, el señor Guzmán Loera pudo formar su defensa justo a tiempo, empezando con Ángel Eduardo Balarezo quien ha representado al capo desde septiembre de 2017, incluso aceptando la reducción de su cuota con tal de acoplarse a las restricciones económicas impuestas al ‘Chapo’.

Eduardo Balarezo (AP Photo/Tom Hays)

Eduardo Balarezo (AP Photo/Tom Hays)

Nacido en Ecuador, pero con residencia en Washington, el señor Balarezo tiene fama por defender a capos de la talla de Alfredo Beltrán Leyva, alias ‘el Mochomo’, y a otros acusados de alto perfil como Zhenli Ye Gon, el empresario de origen chino que fue detenido en Estados Unidos en marzo de 2007. Antes de eso, las autoridades mexicanas entraron a su casa y confiscaron millones de dólares en efectivo. Aunque el señor Balarezo pudo conseguir que la fiscalía retirara los cargos contra el empresario por tráfico de sustancias ilegales, ya no tuvo nada que ver con los esfuerzos por evitar la extradición a México en 2016.

En la defensa de Alfredo Beltrán Leyva, el señor Balarezo trabajó con William Purpura, el segundo “abogado súperestrella” que forma parte del equipo del ‘Chapo’. De 66 años y con residencia en Baltimore, el señor Purpura tiene una larga trayectoria en defensa criminal, asesorando a gangsters como el legendario Linwood ‘Rudy’ Williams. Aunque éste recibió cadena perpetua en 1992, el resultado fue más favorable en el caso de Michael Antonio Reese Sr., acusado de asesinar a su esposa y dos hijos. Reese también fue condenado a cadena perpetua pero pudo evitar la pena de muerte. Para el señor Purpura, esto fue una victoria.

Aunque Eduardo Balarezo y William Purpura tienen fama como abogados ‘high-priced’, ninguno tiene la trayectoria de Jeffrey Lichtman. Su página oficial se jacta de su reputación:

Los clientes de alto perfil del Sr. Lichtman no solo figuran en las noticias, sino ganan sus casos.

Este abogado de Nueva York suele ser asociado con la libertad que ahora goza John ‘Junior’ Gotti, heredero de la familia Gambino, de las últimas organizaciones criminales que quedan de la Mafia neoyorquina.

John “Junior” Gotti (AP Photo/Mary Altaffer)

John "Junior" Gotti (AP Photo/Mary Altaffer)

A partir de su extradición a Estados Unidos, ‘el Chapo’ siempre quiso al señor Lichtman luchando de su lado. ¿Y cómo no? Este abogado prácticamente logró lo imposible, consiguiendo la última anulación de juicio contra el señor Gotti en 2005, acusado de tres cargos de conspiración para cometer asesinato, así como fraude por 25 millones de dólares. “Chapo confía mucho en sus abogados y cree en ellos,” dijo un oficial cercano al caso de Guzmán Loera.

“Estaba especialmente contento al obtener al abogado de Gotti; él es un fan de Gotti.”

Pero no fue fácil reclutar al señor Litchtman. A diferencia de Balarezo, este abogado neoyorquino no estaba dispuesto a reducir o facilitar el pago de sus honorarios. No fue sino hasta agosto de este año que Lichtman pudo integrarse a la defensa, pero incluso ahí se topó con algunos obstáculos por los conflictos de interés derivados de otros clientes que defiende o defendió.

Al respecto, Jeffrey Lichtman cuenta entre sus clientes a Édgar Veytia, el exfiscal de Nayarit acusado de narcotráfico y detenido en Estados Unidos en marzo de 2017. El arresto del señor Veytia -conocido como ‘el Diablo’ por la población de Nayarit- desató una ola de violencia por control de la plaza en aquel estado de la República. Lichtman también ha defendido a Thomas Rachko, un detective de Nueva York acusado de robar a narcotraficantes, y a los artistas de hip-hop conocidos como The Game y Fat Joe. Incluso ha mostrado interés por defender a Harvey Weinstein.

“Todos saben que estas personas se estaban acostando con él por favores,” dijo Lichtman sobre su posible estrategia si tuviera la oportunidad de asesorar al productor de cine.

Podría obtener un gran cheque solo por quedarme sentado y ver cómo sus acusadores se desmoronan. Pero no es para mí. En este momento, quiero pelear.

La sentencia nos dirá el desenlace definitivo de esa pelea.

 

Con información adicional de Fox News y New York Times.

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