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  • Los libros de enseñanza de español se diseñan principalmente para estudiantes que carecen de conocimientos del idioma y se olvidan de los hispanos con dominio básico

NUEVA YORK, Estados Unidos, 12 abr.- Los libros de texto para aprender el español siguen siendo todavía una asignatura pendiente en los Estados Unidos, ya que sigue habiendo grandes diferencias de calidad entre los materiales realizados para distintos colectivos.

Con el español como segunda lengua con más hablantes nativos en el mundo, tras el mandarín, y en un país donde la proporción de población hispana alcanzará pronto el 20 por ciento, la enseñanza de esta lengua está avanzando también en los Estados Unidos.

Ello genera cada vez más interés editorial, como se puede ver en el Festival de Libros que este fin de semana organiza en California el diario Los Angeles Times, el mayor evento de este tipo en los Estados Unidos.

"Hay mucho que hacer" en este terreno, señaló a Efe el presidente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE), Gerardo Piña-Rosales, quien indicó que hay una diferencia fundamental en los materiales de enseñanza del español en las universidades, según los estudiantes sean de habla materna inglesa o de origen latino que saben ya algo de español.

En el primer caso, cuando los estudiantes tienen poco o ningún conocimiento de la lengua, los materiales "están muy bien", ya que hay buenos apoyos electrónicos que se pueden emplear en los laboratorios de idiomas de los centros, explicó.

Además, cada dos o tres año aparecen nuevas ediciones mejoradas o totalmente remozadas.

 

 

 

 

Libros para “heritage speakers”

 

 



El panorama cambia totalmente en los libros y materiales destinados a los estudiantes de origen latino, que solo dominan parcialmente el idioma, lo que en inglés se denomina "heritage speakers".

"El problema es que no existe un buen libro" dirigido a estos estudiantes universitarios para todo el país, destaca Piña-Rosales.

Este profesor Centro de Graduados del City University of New York (CUNY), explica que entre los estudiantes latinos nacidos o criados en los Estados Unidos hay "muchos niveles" de dominio del español.

Para este sector de estudiantes, hay varios libros "pero ninguno es bueno", reconoce, y pone el ejemplo de un volumen que es bueno en California pero no vale para otras zonas del país, ya que usa términos en español que no se usan, por ejemplo, en la Costa Este.

En este sentido, Piña-Rosales recalcó que los jóvenes latinos que estudian español porque tienen un dominio limitado de la lengua "tienen un interés enorme", ya que han entendido que ser bilingüe es muy útil para obtener mejores empleos y además desea recuperar la cultura de sus ancestros y quieren formar parte de ese mundo.

Por ello, este académico pide que las editoriales y los futuros autores de libros y materiales pedagógicos tengan en cuenta la diversidad del español que se habla en los Estados Unidos, pero con el objetivo de que la enseñanza se dirija a un español estándar.