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  • El republicano, miembro del Comité de Relaciones Exteriores en el Senado, calificó los hechos en Venezuela como una ola de represión y llamó al presidente Obama a condenarlos

WASHINGTON, Estados Unidos, feb. 13, 2014.- El senador republicano por Florida Marco Rubio, uno de los rostros más reconocidos de su partido, acusó hoy al gobierno de Venezuela de "encarcelar e incluso matar a venezolanos inocentes" y aseguró que "el mundo debe despertar" ante lo que está ocurriendo en el país caribeño.

Rubio, miembro del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, calificó los episodios de violencia que están teniendo lugar estos días en Venezuela como "una ola de represión sin precedentes" y llamó al presidente Barack Obama a condenar los hechos.

"El presidente Obama debería condenar todas las represalias violentas por parte de grupos vinculados al gobierno contra las marchas pacíficas de estudiantes", dijo Rubio en un comunicado.

"El presidente y su gobierno -agregó- deben cumplir estrictamente todas las leyes existentes en Estados Unidos para identificar y sancionar a las personas que participan en estas violaciones de derechos humanos".

Además, Rubio instó al comité del que forma parte a que apruebe "rápidamente" la Ley Global de Derechos Humanos, como medio para contrarrestar las amenazas contra las libertades individuales en lugares como Venezuela.

El presidente de Venezuela, "Nicolás Maduro, y sus matones deben saber que el mundo está observando, y que tendrán que rendir cuentas por su crueldad y sus violaciones a los derechos humanos", añadió.

"El pueblo de Venezuela ha sufrido lo suficiente y, a medida que continúan tomando las calles en protesta pacífica, yo estoy con ellos y en contra de las tácticas brutales y letales del gobierno venezolano", reiteró.

Este miércoles, al menos tres personas murieron y más de una veintena resultaron heridas en una jornada de marchas en Caracas y en varias ciudades de Venezuela convocadas por grupos opositores contra el gobierno de Maduro.

El presidente venezolano, a quien la oposición acusa de suspender garantías constitucionales, denunció un "rebrote nazifascista" y rechazó los disturbios violentos.