#Trump

Trump exhibe la carta que le dejó Obama pero se niega a revelar su contenido

Donald Trump muestra la carta que le dejó Barack Obama, pero no dará a conocer el contenido. (AP)

Después de un combativo inicio de su presidencia, Donald Trump ofreció el domingo un mensaje más unificador e intentó convencer a los estadounidenses de la enorme tarea que tiene por delante, mientras recurre al negocio del gobierno.

Trump exhibió la carta que le dejó su predecesor, Barack Obama –una tradición en la Casa Blanca– pero aclaró que mantendrá en privado el contenido.

“La verdad fue un bonito detalle de él”, dijo Trump. “Apreciamos esa atención”.

En declaraciones en el Salón Este de la Casa Blanca durante la ceremonia de juramentación de sus principales colaboradores, el presidente advirtió a su personal sobre los desafíos por venir, pero ratificó su convicción de que estaban preparados para afrontarlos.

Sin embargo, con la fe de unos en los otros y la fe en Dios, cumpliremos nuestro cometido”, declaró el mandatario. “Mostraremos que somos dignos de este momento en la historia. Y me parece que muy bien podría ser un gran momento en la historia”.

Trump hizo pública su confianza un día después de una jornada marcada por protestas a nivel mundial contra su presidencia y por sus propias quejas sobre la cobertura de la prensa de la asunción presidencial. El magnate afirmó que su personal se encontraba en la Casa Blanca no para “ayudarnos a nosotros mismos”, sino para “dedicarnos al bien nacional”.

A primeras horas del domingo, Trump mostró una postura algo incongruente sobre las multitudinarias protestas del sábado, el día después de su asunción presidencial. Menospreció con sarcasmo la oposición del público y poco después defendió el derecho de los manifestantes.

¡Vi las protestas de ayer pero me dio la impresión de que teníamos una elección! ¿Por qué esta gente no votó? Las celebridades dañan la causa demasiado”, dijo Trump en un tuit el domingo en la mañana. Cerca de hora y media después, el presidente emitió otro tuit con un tono más conciliador.

“Las protestas pacíficas son un distintivo de nuestra democracia. Incluso si yo no siempre estoy de acuerdo, reconozco el derecho de la gente a manifestar sus puntos de vista”, tuiteó en su cuenta personal.

Estos tuits contrastantes constituyeron la primera reacción de su gobierno a las más de un millón de personas que participaron en las marchas de mujeres en Washington y en otras ciudades del mundo.

Cientos de manifestantes se extendieron a un lado de la calle por donde pasó la caravana de vehículos de Trump el sábado en la tarde; muchos inconformes lanzaron consignas.

Al parecer más personas asistieron a la marcha del sábado en Washington que a la investidura presidencial de Trump el viernes, aunque no hay cifras comparativas definitivas. Las autoridades regionales de transporte tuitearon el domingo que 1.001.616 personas viajaron el sábado a través del sistema ferroviario.

El portavoz del sistema de transporte subterráneo, Dan Stessel, había dicho que el viernes, el día de la asunción presidencial de Donald Trump, que poco más de 570.000 personas viajaron en el sistema ferroviario.

Incluso las insinuaciones del débil entusiasmo que suscitó la instalación presidencial molestaron evidentemente al nuevo mandatario y al parecer desconcertaron a la Casa Blanca en sus primeras acciones.

El nuevo presidente anunció además que ha concertado reuniones con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y el presidente de México, Enrique Peña Nieto.

“Vamos a comenzar algunas negociaciones relacionadas con el TLCAN”, dijo Trump sobre su próxima reunión con Peña Nieto, a la par de examinar los temas de la inmigración y seguridad en la frontera.

El mandatario se ha comprometido a levantar un muro a lo largo de la frontera sur de Estados Unidos y ha insistido en que México pagará esa construcción.

Así mismo, el domingo, Trump conversó con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, que aceptó una invitación para visitar la Casa Blanca a principios de febrero.

El primer ministro confía en forjar una “visión común” con el nuevo mandatario estadunidense que podría incluir mayor construcción de asentamientos y una política más severa hacia Irán.

AAE

comentarios
CARGANDO...