Reunión de la OEA y Venezuela, análisis en Despierta

Luis Almagro, Luis Videgaray, Néstor Méndez, en la asamblea de la OEA

Luis Almagro, Luis Videgaray y Néstor Méndez, en la Asamblea General de la OEA. (Notimex)

El resultado de la reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) dejó opiniones encontradas en los internacionalistas Gabriel Guerra Castellanos y Rafael Fernández de Castro, porque mientras uno lo considera un error, para el segundo “es un triunfo para el canciller Luis Videgaray, porque actualiza el papel mexicano en política exterior”.

Vía telefónica, para Despierta con Loret, Fernández de Castro consideró que es “muy importante” que México dejara atrás el principio de no intervención, porque “no es posible que no actuara, no hablara, con el terrible problema que están pasando los venezolanos”.

En contraste, para Gabriel Guerra Castellanos, “la tradición de la no intervención le ha servido muy bien a México y cuando se ha apartado, como en el sexenio de Vicente Fox, es cuando peor le ha ido”.

Fernández de Castro reconoció que abandonar ese principio tuvo consecuencias, porque “México no está caro de magullones. Venezuela se lo cobra caro poniendo en la mesa las agresiones a periodistas, el caso de los desaparecidos de Ayotzinapa y otras violaciones a los derechos humanos”. Pero, advirtió que “se trataba precisamente de eso: no queríamos intervenir porque no queríamos que nos criticaran, así que me parece importante que lo hayamos dejado al lado”.

Para Guerra Castellanos, miembro fundador del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), “fue un error de estrategia enfocarse tanto en el tema de Venezuela”. México, afirmó, “tradicionalmente, cuando se maneja en la discreción y lejos de los reflectores, funciona mejor” y, en este caso, “no se contaba con todos los votos y el entorno internacional, después de que Estados Unidos cambiara los términos del acuerdo con Cuba, tenía un ánimo negativo”.

De acuerdo con el integrante de Comexi, “al final del día, sin defender al gobierno venezolano, la estrategia falló, porque no logró un resultado positivo ni en términos de condena a la situación ni de acercamiento de las partes”.

Rafael Fernández de Castro, profesor del ITAM, rechazó que el interés de México en la situación de Venezuela esté relacionada con la política interior, de cara a la elección de 2018. “Jamás la política exterior mexicana se ha usado para imponer agenda en la política interior”, afirmó.

En oposición, Gabriel Guerra Castellanos consideró que “de otra manera no se explica uno el énfasis en el asunto venezolano, porque llevamos más de un mes, un mes y medio que no se habla más que del tema de Venezuela”.

Para Fernández de Castro, “no se puede tapar el sol con un dedo, la situación de Venezuela no era para voltear la cabeza y el embajador de México en la OEA, Luis Alfonso de Alba, que es un gran multilateralista, ayudó a cambiar la posición de México”.

Fernández de Castro acusó que “habrá grupos del PRI, de la propia Cancillería que no estén a gusto con el cambio, pero siempre hay una dosis política en estos asuntos”.

Afirmó que Videgaray enfrentó bien a la delegación venezolana, porque “sabemos que es lo que pasa cuando nos enfrentamos con Venezuela, a Maduro le gusta el pugilismo, porque está convocando a sus seguidores”.

Guerra Castellanos pidió reflexionar en torno de “qué buscaba el gobierno mexicano, porque si se pretendía anotar un punto con Estados Unidos, pues a lo mejor hubo algo, pero no es así, de esta manera, como México se ha anotado triunfos”. Insistió en que “fue una mala estrategia y el resultado, al final del día, es negativo. Habría que preguntarse si a México le conviene o no ser el portavoz de la condena”

Finalmente, Rafael Fernández de Castro pidió, además, “ponerle palomitas a Luis Almagro, porque impulsa una OEA más activa, que busca ir a lugares donde la gente está sufriendo”.

 

 

 

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