Carstens confía en políticas de Banxico para controlar la inflación

Agustín Carstens en la mesa de Despierta con Loret

Agustín Carstens en la mesa de Despierta con Loret. (Twitter, @NTelevisa_com)

La inflación no seguirá subiendo, aseguró Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, en entrevista para Despierta con Loret.

“La inflación no seguirá en la carrera ascendente”, insistió, “debemos recordar que la definición de inflación no es que aumenten dos o tres precios, sino un aumento generalizado y sostenido de los precios; y en México hemos visto que la generalidad no se está dando y que la dinámica está dominada por un número limitado de productos que aumentan de precios”.

Sobre las cifras de inflación que dio a conocer el INEGI, Carstens abundó que “esta semana nos dieron lata el jitomate, el tomate y la papa, si se quitan esos tres productos de más de 200, la inflación estaría por debajo de la de junio”.

De acuerdo con el gobernador del Banco de México, “el tema del jitomate, el tomate y la papa son problemas localizados que se resolverán en cuestión de semanas, porque ha habido un retraso en las cosechas, debido a efectos del clima”, pero “si vemos los agregados, donde se ve que más de 99% de los productos no sube al ritmo que lo hacía, por eso tomamos la decisión de no seguir subiendo las tasas de interés”.

Agustín Guillermo Carstens Carstens dijo que hay regiones en las que la inflación es más alta porque “hay factores, como el tipo de cambio, con mayor incidencia; en otros casos, el transporte de algunos productos contribuye al aumento del precio, porque es particularmente hacerlos llegar”, también, detalló, “hay decisiones de gobierno locales”.

Sobre la política monetaria del Banco de México, Carstens resaltó que “actúa a través de las tasas de interés y eso detona canales de transmisión que se llevan tiempo”.

Explicó que el banco central “actúa a través de canales, como el tipo de cambio o el canal crediticio y eso ayuda a bajar la inflación, así se explica el rezago entre la política monetaria y el abatimiento de la inflación, pero nosotros lo traemos medido, iniciamos el aumento de tasas a finales de 2015, cuando la inflación estaba en su mínimo histórico, porque veíamos que ya venía el aumento; es decir, nos anticipamos al efecto de la inflación”.

De acuerdo con Agustín Carstens, la junta de gobierno del Banco de México ahora piensa que “el aumento es suficiente para que la inflación converja al objetivo del banco central, pero nos debemos ir con calma, porque se hace con base en modelos y tenemos que esperar a ver el desarrollo”.

Carstens destacó que el tipo de cambio flexible, “con el régimen de dejar que se ajuste, guarda congruencia con otros objetivos, como el de la inflación; ahora está razonable, pero cuando estaba en más de 20 pesos, tuvimos que actuar para traerlo a niveles que guardan congruencia con la realidad de nuestro país”.

En materia electoral, “si hacemos memoria, en las últimas tres elecciones ha habido volatilidad en los meses inmediatos, luego, cuando se ve una transición democrática, termina por regresar a la normalidad”.

Agustín Carstens explicó que “precisamente la autonomía del Banco de México es para que los mexicanos tengan la seguridad de que hay una institución que cuida la inflación y el tipo de cambio; nuestra función es dar certidumbre en nuestros periodos, porque nuestro mandato no depende de quién sea el nuevo presidente”. Por ello recomendó: “hay que confiar en las instituciones del país”.

En cuanto a las tensiones geopolíticas, reconoció que pueden impactar en los mercados, pero explicó que hay dos tipos de reacciones, “cuando los traders actúan de manera instintiva, entonces el reto es identificar si esa reacción es sostenible; por otro lado, si las tensiones se han venido incrementando, pero no sabemos qué va a suceder, eso puede generar volatilidad”.

Para Carstens, el tema geopolítico, “es una condición con la que tenemos que vivir y difícilmente puede afectar la política monetaria”, pero, advierte, “la renegociación del tratado de libre comercio es más seria porque puede afectar el crecimiento del país”.

Sobre la pretensión de Estados Unidos, de que la renegociación del TLCAN incluya una convergencia salarial, Agustín Carstens advirtió que “cuando hay aumentos artificiales en los salarios, que no vienen acompañados en aumentos en la productividad, se puede afectar la economía”.

El gobernador del Banco de México afirmó que, si bien es un tema que se debe tener presente, “no se necesita ni negociar, porque si sale bien la renegociación, genera confianza, trae más inversión, aumenta la demanda por mano de obra y los salarios suban solos; eso no se tendría que negociar, pero sí se debe considerar que sería un efecto bueno de la renegociación”.

Sobre las finanzas públicas, Agustín Carstens reconoció que “ha mejorado el manejo fiscal, México ha afrontado bien choques complicados, como el precio del petróleo, le ha dado vuelta a la tendencia que traía la deuda sobre el PIB y nos hemos movido a superávit primario”; sin embargo, “eso no quiere decir que los problemas estén resueltos, aunque veo al secretario de Hacienda y al gobierno federal decididos en hacer bien las cosas”.

Una muestra es que “esperamos un paquete presupuestal congruente, que será presentado prácticamente en un mes, para mandar una señal fuerte de consolidación fiscal, que incluso ha sido avalada por los observadores externos”.

Al tiempo que se acerca su salida del Banco de México, para desempeñarse como gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), en Suiza, Carstens se dice satisfecho, “si tomamos el promedio”, aunque reconoce que le hubiera gustado “que el cierre fuera con una inflación cercana al tres por ciento”, que es el objetivo del banco central; pero “si veo los ocho años que estado al frente de la institución, puedo decir que se cumplieron las metas, se ha consolidado la autonomía del banco, y sí se quedan cosas pendiente, pero mis compañeros van a seguir trabajando para consolidar a la institución en el país”.

 

 

tfo

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