Migrante mexicana se refugia en iglesia de Denver para no ser deportada

Este caso es similar al de la mexicana Elvira Arellano, quien se refugió en una iglesia de Chicago junto a su hijo hace más de 10 años, aunque al final fue deportada, logró regresar a EU con una visa humanitaria en marzo de 2014. (AP)

Este caso es similar al de la mexicana Elvira Arellano, quien se refugió en una iglesia de Chicago junto a su hijo hace más de 10 años, aunque al final fue deportada, logró regresar a EU con una visa humanitaria en marzo de 2014. (AP)

 

Jeanette Vizguerra llegó a Estados Unidos en 1997, trabajó como empleada doméstica y en 2009 fue detenida por no tener licencia de conducir y por portar placas vencidas. En ese momento se le ordenó abandonar el país, pero durante el gobierno de Barack Obama se le concedieron cinco aplazamientos de deportación.

En diciembre pasado, su abogado solicitó un nuevo aplazamiento que debía resolverse la mañana de este miércoles.

Jeanette tenía programada una cita en las oficinas de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE), en Denver, donde se le informaría si su solicitud había sido aceptada.

Pero Jeanette, que desde hace tiempo se convirtió en activista a favor de los derechos de los migrantes, tuvo una corazonada y decidió no asistir.

“Creo que la decisión fue la correcta, de yo haberme acogido al santuario, santuario significa que voy a vivir en una iglesia resistiendo mi proceso de deportación porque ellos tenían una carta lista que decía que habían negado mi extensión de tiempo, entonces significaba que si yo hubiera entrado ahí hubiera sido arrestada”, explicó Jeanette.

Hace tres años, junto con otros defensores de migrantes, en la primera Iglesia Unitariana de Denver, Jeanette construyó un cuarto para personas que enfrentan procesos de deportación. Este espacio se convirtió, a partir de este miércoles en el santuario que comparte con sus tres hijos de 12, 10 y 6 años.

“No sé cuánto tiempo voy a estar en el santuario, pueden ser días, pueden ser meses, probablemente hasta años, la iglesia es muy grande, hay un espacio donde tiene regadera, baño, es un cuarto que se acondicionó para mí, que de hecho yo fui la que fundó la coalición santuario en Denver, pensando en que algún momento yo lo iba a necesitar, es un cuarto donde pueden caber dos camas, una mesa, algunos muebles, algunas sillas, pero para mí es suficiente tener un espacio seguro, es un espacio sensitivo donde no puede entrar ICE”, dijo Jeanette.

En apoyo a Jeanette, cerca de 200 personas protestaron afuera de las oficinas del ICE en Denver, mientras que en Washington, D.C., hubo protestas en las oficinas centrales de Migración.

“Jeanette es una madre trabajadora, madre de tres hijos ciudadanos norteamericanos, tiene un esposo que tiene cáncer, Jeanette tiene dos trabajos, es una activista de la comunidad, aquí estamos porque nuestra comunidad está cansándose, nuestra oportunidad viene a buscar oportunidades, viene a trabajar y viene a aportar a ese país”, sostuvo Lenka Mendoza de ‘Dreamers Mothers in Action’.

Este caso es similar al de la mexicana Elvira Arellano, quien se refugió en una iglesia de Chicago junto a su hijo hace más de 10 años. Aunque al final fue deportada, logró regresar a Estados Unidos con una visa humanitaria en marzo de 2014.

La única esperanza para Jeanette es someter una aplicación de extensión de deportación en Washington o aplicar a la “Visa U”, que se otorga a quienes son víctimas o testigos de un crimen violento y cooperan con información para la Policía.

“Y si el sistema piensa que con esta decisión que tomaron yo me voy a doblar, no lo voy a hacer, tengo razones bien importantes en mi vida que son mis hijos, por los que voy a luchar con más fuerzas y con más coraje”, afirmó Jeanette Vizguerra, mexicana indocumentada.

Con información de Alan Pérez

LHE

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