Se acerca a altares la iniciadora del Opus Dei en México

crucifijo cuelga de la cintura de una monja (1)

Crucifijo cuelga de la cintura de una monja (AP, archivo)

María Guadalupe Ortiz de Landázuri, una de las iniciadoras de la prelatura apostólica del Opus Dei en México, se acercó hoy a las altares luego que el papa Francisco reconoció sus “virtudes heroicas” y la declaró “venerable”.

El pontífice recibió la mañana de este jueves, en audiencia, al cardenal prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Angelo Amato, quien le sometió a consideración el expediente de Ortiz y de otros futuros santos.

También aprobó un “milagro que le permitirá a Argentina tener una nueva beata, la madre Catalina de María Rodríguez, fundadora de la congregación de las Esclavas del Corazón de Jesús”.

Ortiz de Landázuri debe su nombre a la Virgen de Guadalupe, ya que nació el mismo día de su fiesta pero de 1916, en Madrid. Estudió ciencias químicas y perdió a su padre, que era militar, en la Guerra Civil Española.

En 1944 conoció al fundador del Opus Dei, san Josemaría Escrivá de Balaguer, y se incorporó a la obra. Primero trabajó en la capital española, luego en Bilbao, donde se dedicó a la formación de los jóvenes.

Llegó a México en 1950, enviada por Escrivá para iniciar (con otras personas) la misión de la obra. Entre otras cosas, impulsó un centro de capacitación humana y profesional para campesinas en una zona rural del estado de Morelos.

Permaneció en el país hasta 1956, donde se trasladó a Roma para colaborar en el gobierno del Opus Dei, luego volvió a España, donde permaneció hasta su fallecimiento en 1975 como consecuencia de una enfermedad del corazón, a los 59 años.

El papa Francisco también aprobó un milagro, una acción prodigiosa atribuida a la intercesión de la monja argentina Josefa Saturnina Rodríguez, cuyo nombre religioso fue Catalina de María, que vivió entre 1823 y 1896.

En 1874 fundó la congregación las Esclavas del Corazón de Jesús y fue muy amiga de otro santo argentino, apenas canonizado, el cura gaucho José Gabriel Brochero.

Todavía está pendiente de definir cuándo y dónde será la ceremonia de beatificación. Por costumbre esas celebraciones se llevan a cabo en el país del nuevo beato, aunque no es común que las presida el Papa.

Por otra parte, el pontífice también autorizó declarar como venerables a dos cardenales, hasta ahora siervos de Dios: el italiano Elia dalla Costa (1872-1961), quien fuera arzobispo de Florencia, y Francisco Javier Nguyen Van Thuan (1928-2002), arzobispo vietnamita.

Van Thuan, quien visitó México en varias ocasiones, fue designado arzobispo coadjutor de Saigón en 1975, pero dos días después fue arrestado por el régimen comunista y pasó 13 años en prisión, de los cuales nueve en aislamiento. Fue liberado el 21 de noviembre de 1988.

Dalla Costa es recordado por haber salvado a judíos y prófugos durante la Segunda Guerra Mundial con la creación de un comité clandestino, cuya responsabilidad confió al sacerdote Leto Casini y financiando la producción de pasaportes falsos, entre otras cosas.

MLV

comentarios
CARGANDO...