Idioma complica proceso de reos indígenas en Hidalgo

En Hidalgo, la mayoría de los indígenas recluidos en penales estatales no han sido sentenciados. (Getty Images, archivo)

En Hidalgo, la mayoría de los indígenas recluidos en penales estatales no han sido sentenciados. (Getty Images, archivo)

En Hidalgo, la mayoría de los indígenas recluidos en Ceresos y cárceles distritales no han sido sentenciados.

“Es aproximadamente la mitad que se encuentran aún en proceso y en espera de recibir la sentencia respectiva, que puede ser condenatoria o puede ser absolutoria, pero están en proceso de recibirlo”, señaló Humberto Vieyra, visitador general de la Comisión de Derechos Humanos.

Su dificultad para entender el español es uno de los factores que impiden que puedan defender sus derechos.

“Por no haber tenido un traductor o intérprete, eso haya sido una desventaja o una situación que haya complicado su proceso”, indicó Humberto Vieyra, visitador general de la Comisión de Derechos Humanos.

Jorge y Erik son dos reos de origen indígena y cuando ingresaron al Cereso no sabían de qué los acusaban.

“Yo no sabía leer ni escribir, se me hizo difícil porque sin saber por qué me traían y ya cuando estuve aquí aprendo, entendí por qué estaba aquí, por un delito que ni siquiera había cometido”, externó Jorge Tepetate de la Cruz, interno del penal de Ixmiquilpan.

“Es que la verdad como soy de la etnia mixteco, a mí me agarraron nomás por echarme la culpa, o sea para buscar un culpable”, manifestó Erik Rodríguez Ramírez, interno del penal de Ixmiquilpan.

La necesidad de comunicarse con sus compañeros los llevó a aprender a leer y escribir en español, incluso a desarrollar algunas actividades.

“Aquí he ido a la primaria y secundaria, ahorita ya cursé secundaria, ahorita ya estoy para entrar a la prepa. Aquí he aprendido igual el corte de cabello, he tomado un curso y este aquí he desarrollado mucho”, destacó Jorge Tepetate de la Cruz, interno del penal de Ixmiquilpan.

Actualmente los indígenas reclusos esperan recibir su sentencia.

“La población penitenciaria que tiene origen en algún grupo indígena en el estado, actualmente es de 352. La defensa de ellos requiere de un mayor tiempo para presentar pruebas, para aportar elementos que ayuden a la persona que va a recibir la sentencia”, declaró Humberto Vieyra, visitador General de la Comisión de Derechos Humanos.

La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo informó que en los 13 Ceresos y las 5 cárceles distritales hay una población de 3 mil 829 internos, de los cuales el 9% son indígenas, en su mayoría de origen náhuatl, seguido del otomí tepehua y hñähñu.

Con información de Bertha Alfaro.

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