Hacienda renueva el mecanismo de protección contra desastres naturales

Imagen satelital de Manuel e Ingrid en 2013

Imagen satelital de la tormenta tropical Manuel y el huracán Ingrid, en 2013. (AP, archivo)

El gobierno federal concluyó la renovación del mecanismo de cobertura financiera: Bono Catastrófico “Fonden 2017”, de acuerdo con un comunicado emitido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La Secretaría de Hacienda detalló que esta cobertura permite aumentar los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) para la atención de situaciones de emergencia y reconstrucción de infraestructura pública federal, estatal y municipal.

También serán atendidas las viviendas del sector en situación de pobreza dañadas por efectos de sismos y huracanes de alta intensidad que afecten el territorio mexicano.

El Bono Catastrófico estará vigente por tres años e inyectará hasta 360 millones de dólares adicionales al Fonden, en caso de activarse, derivado de eventos naturales catastróficos como huracanes en el Océano Pacífico y Atlántico o terremotos que afecten el territorio nacional.

De manera precisa, brindará una cobertura de 150 millones de dólares para sismos, así como 100 y 110 millones de dólares para huracanes que impacten las costas del Océano Atlántico y Pacífico, respectivamente.

Al igual que en los mecanismos anteriores, el pago de indemnizaciones del Bono Catastrófico al Fideicomiso Fonden se activará con base en parámetros de intensidad, por lo que no se requiere la valuación de daños para el pago.

El Bono cubre huracanes (a partir de intensidad Categoría 4 en la escala Saffir-Simpson) o terremotos (a partir de magnitudes de 7.8 en la escala de Richter), detalló la Secretaría en un comunicado.

En la renovación de este Bono se incorporaron innovaciones que permitirán la activación de pagos a favor de México de forma parcial o total, según la intensidad de los siniestros.

El Bono Catastrófico permitirá brindar apoyo a la población afectada al asegurar los recursos suficientes para atender las emergencias que se generen por sismos y huracanes intensos, agregó.

Esta estrategia se enmarca en el conjunto de políticas de manejo prudencial para proteger y fortalecer los recursos presupuestales destinados a desastres naturales y refrenda la posición de México como pionero en el uso de estos mecanismos financieros, puntualizó la SHCP.

Es la cuarta ocasión que México utiliza Bonos Catastróficos como estrategia de administración de riesgos.

Con la colocación inicial de 2006 y con las renovaciones e innovaciones a los mecanismos de 2009, 2012 y la actual, en la que el Banco Mundial emite por primera vez este bono para México, el país consolida su posición de liderazgo en el mundo como un promotor del uso de esquemas financieros de transferencia de riesgos de desastres naturales.

Actualmente, abundó, México se encuentra coordinando esfuerzos con los países de la Alianza del Pacífico, para articular mecanismos conjuntos de transferencia de riesgos que beneficien a los países miembros y a sus habitantes.

En la renovación del Bono Catastrófico 2017 destacó el interés y la participación de 37 inversionistas globales, entre los que se encuentran fondos de inversión alternativa, reaseguradores, aseguradoras y fondos especializados en este tipo de instrumentos (Insurance Linked Securities).

Se registró una sobredemanda de 207 por ciento al monto ofertado, lo que permitió mantener la trayectoria decreciente en el costo de la contratación, aseguró.

El Banco Mundial informó que los bonos emitidos a nombre de México son parte del programa de notas de capital en riesgo del Banco Mundial, creado en 2014, que funcionarios del banco dicen que apunta a transferir riesgos vinculados a desastres naturales desde países en desarrollo a mercados de capital. Los bonos están diseñados para cubrir costos de funciones de alivio de emergencia inmediato.

El prestamista internacional detalla que los fondos serán liberados siempre y cuando se cumpla con los criterios establecidos por la Sociedad Geológica de Estados Unidos o el Centro Nacional de Huracanes.

“En los últimos 10 años, México ha construido y expandido una estrategia a largo plazo para el manejo de riesgos catastróficos”, comentó Óscar Vela, jefe de seguros, pensiones y seguridad social de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México.

“Esta política tiene el objetivo clave de crear mecanismos financieros para mitigar y estabilizar el impacto de desastres naturales sobre las cuentas fiscales”, agregó.

El banco emitió un “bono pandémico” previamente este año para respaldar instrumentos de financiamiento inmediato ante emergencias en caso de una gran pandemia de salud, como el brote de ébola de 2014.

 

 

 

tfo

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