Empleados afganos de Cruz Roja desaparecidos tras ataque están secuestrados

El portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja, Thomas Glass, habla durante una entrevista en Kabul, Afganistán, tras el ataque en el que pistoleros mataron a 6 empleados del CICR en el norte de Afganistán. (AP, archivo)

El portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja, Thomas Glass, habla durante una entrevista en Kabul, Afganistán, tras el ataque en el que pistoleros mataron a 6 empleados del CICR en el norte de Afganistán. (AP, archivo)

Las autoridades afganas confirmaron el secuestro de dos trabajadores del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que estaban desaparecidos tras un ataque, el miércoles, en el que murieron seis de sus compañeros y aseguraron que están tratando de liberarlos por diferentes vías.

“Dos empleados de la Cruz Roja fueron secuestrados y están ahora bajo el cautiverio del grupo Estado Islámico (EI)”, afirmó Muhammad Reza, portavoz del gobernador de la provincia norteña de Jawzjan, donde tuvo lugar el rapto.

“Estamos utilizando todos nuestros recursos y tratando por diferentes medios de lograr su liberación segura y rescate del cautiverio del EI para que se puedan reunir con sus familias”, indicó.

Las autoridades de Jawzjan culpan a la formación yihadista por el ataque contra un convoy de CICR en el que hace cinco días murieron seis miembros de la organización y otros dos fueron secuestrados, a pesar de que el grupo no ha reclamado la autoría de la acción.

Según Reza, esta era la segunda vez que un convoy de la ONG viajaba a la insegura zona de Dasht-e-Laili, sobre la que las autoridades habían lanzado una advertencia avisando de que el área está bajo control insurgente.

“Pero Cruz Roja es una organización imparcial y neutral, generalmente viajando a las áreas más inseguras y zonas golpeadas por la guerra, esta vez hicieron lo mismo”, argumentó el portavoz.

Por el momento, las autoridades desconocen el motivo del ataque contra la ONG.

Un día después de la acción, el CICR anunció la suspensión temporal de sus operaciones en Afganistán, donde desde hace 30 años provee ayuda médica, servicios de agua y sanitarios, realiza visitas a centros de detención y actúa como intermediario para permitir que el trabajo humanitario llegue a todo el país.

El ataque al convoy del Comité de la Cruz Roja se produjo tres semanas después de la liberación del español Juan Carlos Real, miembro de la organización, tras un secuestro de casi un mes en el norte de Afganistán.

LHE

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