Donald Trump y su amenaza a las automotrices

Logotipo de Ford Company

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó de nuevo a las empresas de ese país que invierten en el exterior.

En esta ocasión el blanco fue la automotriz General Motors. En un mensaje de Twitter, Trump la acusó de vender en el mercado estadounidense, libre de impuestos, un modelo fabricado en México. Y la amenazó con imponerle una alta carga impositiva.

Poco después la empresa respondió.

Dijo que el modelo que se comercializa en Estados Unidos, un sedán, se fabrica en su planta de Lordstown, Ohio, y que su otra versión, Hatchback, se elabora en México para su venta en el mercado internacional. Sólo una pequeña parte, de alrededor del 2.4%, se dirige al mercado estadounidense.

Horas después la automotriz Ford Motor Company anunció que cancelaba una inversión de mil 600 millones de dólares en México.

Afirmó que, ante las estrategias del próximo gobierno estadounidense y las condiciones del mercado, anuló el proyecto de una fábrica en el estado de San Luis Potosí. Ésta sería la quinta en territorio mexicano.

También dio a conocer que modernizará su planta en el estado de Michigan, en Estados Unidos.

“Hoy anunciamos una inversión por 700 millones de dólares para transformar y expandir una planta de ensamblaje de Flat Rock y crear un nuevo centro de innovación en manufactura”, dijo Mark Fields, director ejecutivo de Ford.

Para los especialistas, esta postura de Trump terminará por afectar el desempeño y la competitividad de las automotrices, y las opciones de los consumidores estadounidenses.

“Creo que ahora la industria automotriz tendrá que pensar en las consecuencias políticas, además de las decisiones de fabricación sobre sus vehículos y dónde hacerlos. Eso, a final de cuentas, podría limitar las opciones del consumidor”, añadió el analista Michelle Krebs.

Con información de Juan José Alvarado.

VM,

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