Cueva de los murciélagos en Calakmul, Campeche, tiene 8 diferentes especies

Cueva de los murciélagos en Calakmul, Campeche (@CONANP_mx, archivo)

Cueva de los murciélagos en Calakmul, Campeche (@CONANP_mx, archivo)

La cueva de los murciélagos en Calakmul, en el estado de Campeche, es una maravilla natural que se encuentra en la reserva de la Biósfera declarada patrimonio mixto de la humanidad por la UNESCO, por ser una de las zonas de mayor densidad y biodiversidad del mundo.

“Estamos hablando de una de las maravillas que tiene Calakmul y que lo potencian también como una parte muy importante de la protección de estos murciélagos”, señaló José Zúñiga, director de la reserva de la biósfera de Calakmul.

La cueva tiene aproximadamente 600 metros de profundidad y continua subterráneamente; a 400 metros hay una roca de la cual fluye agua.

“Es una cueva que está entre las 10 cuevas de mayor densidad, pero está dentro de las 3 cuevas de mayor biodiversidad de especies. Estamos hablando entre 2 y 3 millones de individuos y otra cosa es la biodiversidad que nos habla del número de especies que tenemos allá”, indicó José Zúñiga, director de la reserva de la biósfera de Calakmul.

En la cueva habitan 8 especies diferentes de murciélagos, 7 son frugívoros y un insectívoro, la cual devora alrededor de 260 insectos por noche.

“Los murciélagos pues son una especie que ayudan a controlar las poblaciones, en este caso de insectos, ayudan a la repoblación de especies a través de las semillas, entonces se consideran importante para mantener la abundancia en cuanto a la floración de la región”, explicó Carlos Coutiño, subdirector de la reserva de Calakmul.

El espectáculo natural se da con el alba y ocaso del sol y dura entre 60 y 90 minutos.

“El espectáculo natural es poderlos ver al momento que van a salir de la cueva cuando se está poniendo el sol, salen en una especie de espiral en el sentido de las manecillas del reloj”, añadió Carlos Coutiño, subdirector de la reserva de Calakmul.

Los murciélagos son de suma importancia para la naturaleza y para el ser humano, ya que al comer las frutas dispersan las semillas por su paso y devora insectos transmisores de enfermedades como el zika, dengue y chikungunya.

Con información de Gerardo Sánchez.

Rar

comentarios
CARGANDO...