Costa Rica es paraíso para ver aves de decenas de especies

Colibrí de Costa Rica se alimenta de una flor

Colibrí de Costa Rica (Por el Planeta/Noticieros Televisa)

Costa Rica está entre los cinco principales destinos para el avistamiento de aves alrededor del mundo y es uno de los países de Latinoamérica con más aves por kilómetro cuadrado.

En un buen día, los llamados “pajareros” que visitan este país centroamericano pueden llegar a ver hasta 100 aves de diferentes especies.

Solo hay que escuchar los ecos del bosque, abrir bien los ojos y tener paciencia, mucha paciencia.

Al ave nacional de Costa Rica la llaman “El Yigüirro”. Se caracteriza por su canto melodioso, que anuncia la llegada de las lluvias.

Yigüirro, ave nacional de Costa Rica
Yigüirro, ave nacional de Costa Rica (Por el Planeta/Noticieros Televisa)

Yigüirro, ave nacional de Costa Rica (Por el Planeta/Noticieros Televisa)

Estos son trogones, son de la misma familia que los quetzales. Viven en el bosque tropical. El trogón acollarado se distingue por sus plumas cobertoras, que son de extraordinaria belleza por su simetría.

Y este es el verdadero pájaro carpintero, no el que sale en las caricaturas. Existen más de 200 especies de carpinteros. Su principal característica es que picotean los troncos de los árboles. Y se estima que esto lo hacen 12 mil veces al día.

Pájaro carpintero de Costa Rica Por el Planeta
Pájaro carpintero de Costa Rica (Por el Planeta/Noticieros Televisa)

Pájaro carpintero de Costa Rica (Por el Planeta/Noticieros Televisa)

Pero de todas las aves, los colibríes son las más pequeñas del mundo y en Costa Rica hay más de 50 especies. Es la única ave que puede volar hacia atrás, pero es incapaz de caminar.

Aletean más rápido que cualquiera otra ave, hasta 80 aleteos por segundo. Y en un minuto su corazón puede latir hasta mil 200 veces. Apenas pesan entre 10 y 5 gramos, incluso menos.

A diferencia de todas las otras aves, los colibríes no aletean de arriba hacia abajo, rotan las alas con movimientos en forma de ovalo y son capaces de flotar.

Colibrí de Costa Rica que parece estar flotando
Colibrí de Costa Rica que parece estar flotando (Por el Planeta/Noticieros Televisa)

Colibrí de Costa Rica que parece estar flotando (Por el Planeta/Noticieros Televisa)

La iridiscencia de su plumaje es espectacular. Habitan desde el nivel del mar hasta los bosques de las tierras más altas. Pueden llegar a vivir más de 10 años y son capaces de recorrer grandes distancias a una velocidad de 54 kilómetros por hora.

Erick Granados, guía naturalista, explica: “Acá tenemos 50 especies de colibríes, la mayoría son residentes, tenemos una especie migratoria que es el “garganta de rubí”. En Costa Rica ninguna de las especies está en peligro de extinción”.

Cada año llegan a Costa Rica más de dos millones y medio de turistas. Y en promedio, cinco de cada 10 llegan para el avistamiento de aves.

El llamado aviturismo en Costa Rica genera ingresos por más de mil millones de dólares. Se trata de una actividad que ya es considerada la más importante dentro del ecoturismo.

El aviturismo de Costa Rica genera ingresos millonarios
El aviturismo de Costa Rica genera ingresos millonarios (Por el Planeta/Noticieros Televisa)

El aviturismo de Costa Rica genera ingresos millonarios (Por el Planeta/Noticieros Televisa)

Mario Gómez, naturalista, dice: “Cada país requiere tener elementos que pueda ofertar al turismo y que además garantice que sí va a ser observable. Entonces los observadores de aves pagan por venir y pagan grandes cantidades de dinero”.

Existe una ruta nacional de aves con 12 nodos, desde las montañas hasta la costa, para las mejores prácticas de esta actividad, en donde están involucradas las comunidades rurales.

Mario Gómez, naturalista, explica: “Costa Rica sienta un precedente a nivel de mundo a principios de los 90s, porque el Gobierno se organiza para poder implementar las acciones de turismo hoy, el Gobierno puso la semilla y la iniciativa privada de manera conjunta con las comunidades rurales están haciendo esfuerzos similares”.

Desde esta selva de montaña, con el vuelo de la guacamaya roja, termina nuestro recorrido por el corazón verde de Costa Rica, que le sigue apostando a la sustentabilidad y los proyectos de ecoturismo rural comunitario.

Es un ejemplo del que México podría aprender para conservar su biodiversidad. Que Costa Rica, como dice su tradicional frase popular, es ¡pura vida!

Con información de Alberto Tinoco

MLV

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