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Comey acusa al gobierno de Trump de difamarlo; comparece ante el Senado

James Comey ante Comité de Inteligencia del Senado

James Comey ante Comité de Inteligencia del Senado. (AP)

El exdirector del FBI James Comey aseguró este jueves que el Gobierno de Trump decidió “difamarlo” cuando explicó las razones por las que había sido despedido el mes pasado.

Comey testificó este jueves en una audiencia pública ante el Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos, en relación a su despido y sus investigaciones sobre la presunta injerencia de Rusia en las presidenciales de 2016.

Comey aseguró, en la esperada comparecencia en el Senado, que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, dijo “simple y llanamente mentiras” en relación con su despido.

Ante el Comité de Inteligencia del Senado, Comey, destituido el pasado 9 de mayo de manera fulminante por Trump, señaló que el Gobierno vertió sobre él “mentiras” que siente que “el FBI haya tenido que oír”.

“La Administración eligió difamarme a mí y, de manera mucho más grave al FBI, al decir que la organización estaba sumida en el caos (…), que su personal había perdido la confianza en su líder. Esas fueron simple y llanamente mentiras”, apuntó Comey.

Al comienzo de la audiencia frente al Comité de Inteligencia del Senado, Comey aseguró estar “sorprendido” y “confuso” sobre la decisión del mandatario de prescindir de él al frente del Buró Federal de Investigación (FBI).

Dijo que cuando fue nombrado director del FBI, en 2013, entendió que servía al presidente y que éste le podría despedir con causa o sin causa.

Añadió que la decisión de Trump de despedirlo le generó confusión ya que el presidente le había dicho que estaba haciendo una excelente labor al frente del FBI.

Al ser cuestionado sobre si tenía dudas acerca de que Rusia estaba detrás de las intrusiones cibernéticas en las elecciones de Estados Unidos, Comey respondió tajante: No

Sobre el supuesto hackeo ruso, Comey dijo que siempre hay intrusiones cibernéticas y dijo que a finales del verano de 2015 él se enteró de las intrusiones rusas.

Dijo que Rusia intentó penetrar en más de cientos entidades estadounidenses.

El FBI, añadió Comey, emprendió un esfuerzo para notificar a todas las víctimas e interrumpir y ese ataque y en 2016, el gobierno estaba tratando de ver cómo responder a esa intrusión.

Comey rechazó calificar las órdenes que recibió de Trump, como “obstrucción a la Justicia”, pero sí las consideró muy “perturbadoras y preocupantes”.

El exdirector del FBI dejó en manos del fiscal especial designado para la investigación de la posible injerencia rusa en las elecciones de 2016, Robert Mueller, determinar si Trump incurrió en alguna falta al pedirle “lealtad” y que “dejara pasar” sus pesquisas sobre el exasesor de seguridad de la Casa Blanca Michael Flynn.

 

Comey explicó que documentó sus encuentros a solas con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, porque temía que después este “mintiera” sobre el contenido de sus conversaciones.

“Estaba honestamente preocupado por el hecho de que él pudiera mentir sobre la naturaleza de nuestro encuentro”, dijo el exdirector del Buró de Investigaciones (FBI) durante su esperada audiencia ante el Comité de Inteligencia del Senado estadounidense.

“Sabía que podría llegar un día en que pudiera necesitar un registro de lo que pasó no sólo para defenderme, sino para defender al FBI”, agregó ante los senadores, bajo juramento.

El exdirector del Buró dijo además que solamente se reunió con el expresidente Barack Obama en tres ocasiones en sus ocho años de mandato, y que nunca sintió la necesidad de documentar sus encuentros con él, al igual que tampoco lo hizo mientras era un alto funcionario del Departamento de Justicia en la época del mandatario republicano George W. Bush.

Comey insistió en que Trump había reconocido su buen desempeño al frente del FBI en varias ocasiones, incluido un momento en el que le susurró, en un abrazo en la Casa Blanca, que “estaba deseando” empezar a trabajar con él.

“No sé por qué fui despedido”, zanjó al ser preguntado a ese respecto. “Tal vez por la forma en la que dirigía la investigación rusa (sobre la presunta injerencia de Rusia en las elecciones e 2016 en Estados Unidos) y la presión que esto ejercía sobre él”, agregó.

Comey deseó que “haya cintas” que documenten sus encuentros con Trump, quien insinuó hace semanas en Twitter que esas conversaciones se podían haber grabado.

“He visto esos tuits. Dios mío, espero que haya cintas”, exclamó Comey al ser preguntado al respecto.

Así mismo, Comey afirmó que filtró a través de un amigo el contenido de sus anotaciones sobre las conversaciones que mantuvo con  Trump, después de que éste lo amenazara en
Twitter con la publicación de “cintas”.

Comey aseguró que filtró las conversaciones a un amigo, profesor de Derecho de la Universidad de Columbia, al ver el tuit de Trump

LA DESTITUCIÓN DE COMEY 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó a Comey de manera fulminante el pasado 9 de mayo, algo que muchos vinculan con la investigación que el exjefe de la agencia lideraba sobre los nexos de Rusia con la campaña del magnate en detrimento de la aspirante demócrata Hillary Clinton.

Los líderes de esa comisión, el senador republicano Richard Burr y el demócrata Mark Warner, solicitaron primero a Comey que testificara en privado, pero éste se negó a hacerlo al menos que fuera a puerta abierta.

La petición se produjo después de que el diario The New York Times revelara la existencia de un memorándum que muestra, por primera vez, esfuerzos “claros” de Trump para obstruir la investigación que el FBI abrió sobre los supuestos nexos entre su campaña presidencial y el Kremlin.

Según esas informaciones, Trump pidió en febrero pasado que el entonces director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, pusiera fin a una investigación sobre los nexos con Rusia del exasesor de Seguridad Nacional Michael Flynn, quien tuvo que renunciar a su cargo por los probados lazos con el Kremlin.

Asimismo, los líderes del Comité de Inteligencia del Senado pidieron al FBI que entregara esos memorandos en los que Comey detalló las conversaciones que tuvo con la Casa Blanca y el Departamento de Justicia sobre las investigaciones del FBI en Rusia.

Por separado, cuatro miembros principales del Comité Judicial del Senado escribieron al FBI y a la Casa Blanca en busca de documentos que detallaran dichas comunicaciones entre ambos.

Desde esas revelaciones, a mediados del mes pasado, las tensiones sobre los posibles vínculos de Trump con Rusia se han ido incrementando, apuntando ahora a su yerno y asesor, Jared Kushner, quien habría intentado crear un canal secreto de comunicación con los rusos, según medios estadounidenses.

Asimismo, se reveló que dos senadores demócratas pidieron en meses pasados a Comey que investigara al fiscal general, Jeff Sessions, en medio de las preocupaciones sobre su “falta de franqueza” con respecto a las conversaciones que mantuvo con el embajador de Rusia en Estados Unidos, Sergey Kislyak, cuando trabajaba para la campaña de Trump.

“Estamos preocupados por la falta de franqueza en el Comité por parte del fiscal general Sessions y su fracaso hasta ahora en aceptar la responsabilidad por un testimonio que podría interpretarse como perjurio”, escribieron los senadores Patrick Leahy y Al Franken.

Sessions no respondió de manera precisa en sus audiencias de confirmación para dirigir la Justicia estadounidense cuando fue preguntado sobre si había mantenido contactos con funcionarios rusos mientras colaboraba con el equipo electoral del magnate, algo que hizo bajo juramento.

Franken y Leahy, ambos miembros del Comité Judicial del Senado, enviaron cartas a Comey el 20 de marzo y el 28 de abril, y una más al director interino Andrew McCabe el 12 de mayo para abordar este asunto.

Ante esa situación, Sessions precisó sus declaraciones ante el Comité y se inhibió de las investigaciones sobre Rusia, delegando así en el vicefiscal general, Rod Rosenstein, quien nombró a Robert Mueller, exdirector del FBI, como fiscal especial para el caso tras una fuerte presión social y mediática.

El día de ayer, la Cámara alta publicó un adelanto de los memorandos que Comey escribió sobre sus encuentros con Trump privados, cara a cara y sin testigos.

“Espero que puedas ver claro el camino para dejar pasar esto, para dejar que Flynn se vaya. Él es un buen tipo”, le dijo Trump a Comey según las notas que redactó después de uno de sus encuentros a solas y que citará en su esperado testimonio de este jueves.

Comey además detallará a los senadores cómo el mandatario le invitó poco después de tomar posesión en enero a una cena en la Casa Blanca, en la que en un principio parecía que iba a haber más asistentes y que, sin embargo, acabó siendo un encuentro de los dos en el que el magnate le preguntó por su intención de seguir al frente del Buró Federal de Investigación (FBI).

“El presidente empezó preguntándome si quería seguir siendo el director del FBI, cosa que me pareció extraña porque ya me había dicho dos veces en conversaciones anteriores que esperaba que me quedara, y le había asegurado que tenía la intención de hacerlo. Dijo que a mucha gente le gustaba mi trabajo y, dada la presión que había tenido durante el año anterior, él entendería si yo quería irme”, escribe Comey.

“Mis instintos me dijeron que el encuentro cara a cara, y la pretensión de que nuestra primera discusión fuera sobre mi puesto, significaba que la cena era, al menos en parte, un esfuerzo para que yo le rogara por mi trabajo y crear algún tipo de relación de clientelismo. Eso me preocupó mucho, dada la posición tradicionalmente independiente del FBI del Poder Ejecutivo”, agrega.

Comey, según sus anotaciones, reiteró a Trump su deseo de continuar en el cargo cumpliendo el mandato de diez años como director del Buró, cargo al que accedió en 2013.

Seguidamente, el entonces director del FBI le aseguró que “siempre podría contar” con su “honestidad” y para decirle la verdad.

“Unos momentos más tarde, el presidente dijo: ‘Necesito lealtad, espero lealtad’. No me moví, hablé ni cambié mi expresión facial de ninguna manera durante el incómodo silencio que siguió. Nos miramos simplemente en silencio. La conversación siguió adelante, pero volvió al tema cerca del final de nuestra cena”, aseguró.

 

AAE

 

 

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