Celebran sin incidentes la marcha del Orgullo Gay en Tel Aviv, Israel

Miles de personas participaron en la marcha del Orgullo Gay en Tel Aviv

Miles de personas participaron en la marcha del Orgullo Gay en Tel Aviv. (AP)

Los actos del Orgullo Gay 2017 de Tel Aviv culminaron este viernes con un gran desfile que transcurrió por buena parte del centro de la ciudad hasta el paseo marítimo y la playa de la ciudad, donde se celebró un macroconcierto de más de tres horas de duración.

Bajo un fuerte calor y entre fuertes, pero no agobiantes medidas de seguridad unas 200.000 personas (30.000 de ellas turistas y visitantes), según los medios locales, se echaron a la calle en Tel Aviv, en un desfile que comenzó al mediodía y desembocó tres horas más tarde en el paseo marítimo y el Parque Charles Clore, junto a la playa.

Carrozas de todo tipo, desde una que abría la marcha con jubilados pertenecientes al colectivo LGTB hasta otras de grupos específicos, como los trans o los bisexuales, pasaron entre el jolgorio generalizado del público en un ambiente festivo.

Debido al intenso calor, la gente celebraba con gran alegría que les arrojaran agua desde las terrazas de los edificios que delimitaban el recorrido, a lo largo del cual era constante la presencia de efectivos de la Policía y la Guardia de Fronteras israelí y se oía el constante sobrevuelo de helicópteros de las fuerzas de seguridad.

En el desfile de Tel Aviv el aspecto reivindicativo se ha entremezclado con el lado más lúdico, de manera que una carroza podía ser al mismo tiempo una discoteca móvil, en la que un DJ tocaba y la gente bailaba sin parar, mientras se podía leer un mensaje en demanda de mayor visibilidad y el fin del hostigamiento contra el colectivo transexual.

Dentro del conglomerado LGBT, el grupo de los transexuales es quizá el que más problemas tiene, tanto en Israel como en los territorios palestinos, pues, en general, ni los árabes ni, dentro de Israel, la muy influyente comunidad ultraortodoxa los aceptan, habida cuenta en este último caso del visceral rechazo que sienten hacia todo lo que tenga que ver con la homosexualidad y otras opciones sexuales.

En este sentido, Rima, una chica palestina participante en el desfile dijo a Efe que la sociedad de la que procede “no acepta a los LGBT”.

Tanto el movimiento islamista Hamas, que controla la franja de Gaza, como el nacionalista Al Fatah, que gobierna en Cisjordania, “son iguales” sobre ese asunto, dijo Rima.

Al mismo tiempo, manifestó, “el Gobierno de Israel tiene una gran contradicción en este terreno, pues por un lado mantiene una ocupación que rechazamos, y por otro nos permite manifestarnos aquí porque sabe que en Palestina no podríamos”.

Otra chica, Reem Jarrar, que se proclama como palestina, aunque es de la ciudad árabe de Yafa (actualmente un barrio más de Tel Aviv), lleva anudada como una diadema una típica “kufiya” (pañoleta) blanquinegra.

La joven se declara heterosexual pero afirma que ha acudido al desfile en apoyo de los derechos de la comunidad LGBT en Israel y Palestina.

Judith, una joven nacida en Alemania, de padre alemán y madre mexicana, que vive en un kibbutz al norte de Israel y trabaja como voluntaria en una asociación que trata de acercar a musulmanes y judíos en Israel, se confiesa heterosexual y afirma que está encantada “con el ambiente de alegría que se respira”.

Ya en el Parque Charles Clore, donde se montó el escenario para el macroconcierto, se ven carpas donde guarecerse del sol, puestos de comida rápida y refrescos, retretes químicos y gente, mucha gente, en su mayoría muy joven que no para de bailar al ritmo de la música “tecno”, que ha sido la más escuchada de la jornada.

Javi, un jiennense que reside en la ciudad suiza de Zurich, va tocado con un gorro de marinero y lleva un escueto bañador blanco mientras flamea constantemente una gran bandera española.

“He venido con un colega de Asturias porque queríamos conocer cómo era el Orgullo de Tel Aviv. Está bien, es muy alegre, tiene mucha marcha, pero en conjunto prefiero el de Madrid; me parece más cultural, más ciudadano, no tan centrado sólo en la fiesta por la fiesta”, afirma.

Justo cuando el sol comenzaba a ponerse en el Mediterráneo, momento en el que según la tradición judía, comienza el “shabbat”, concluyó de golpe el macroconcierto.

La fiesta continuará mañana por la noche, con un concierto en el que, entre otros, actuará el dúo británico Pet Shop Boys, uno de los máximos exponentes de la música electrónica y uno de los grandes abanderados del movimiento gay.

 

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