Bajan las ventas en la frontera con Texas por la ausencia de migrantes

Bajan las ventas en El Paso, Texas; migrantes temen cruzar la frontera (AP, Archivo)

Bajan las ventas en El Paso, Texas; migrantes temen cruzar la frontera (AP, Archivo)

“Es muy normal aquí en la frontera que vivan en Juárez y vengan, trabajen nada más aquí. Todos los días vayan y vengan”, dijo Juan Manuel, un taxista en El Paso, Texas.

“Con la visa láser, la que es de turista con esa nos ponemos todos los días temprano en el puente. Contestamos las preguntas de la gente de migración: ¿Qué vas hacer? Voy de compras, voy a desayunar con unos amigos o voy a revisar una carga. Cualquier cosa que no te comprometa a pensar que estás trabajando acá”, destacó Manuel, un trabajador mexicano en El Paso, Texas.

Todos los días, Manuel desafía a los agentes de migración de Estados Unidos, por eso pide el anonimato.

Desde hace 3 años inventa cualquier excusa para poder cruzar a diario la frontera con visa de turista.

Vive en Ciudad Juárez, pero trabaja sin permiso en El Paso, Texas, algo muy normal en esta frontera donde un puente es lo que divide a ambas ciudades que conforman una población de dos millones 200 mil habitantes.

“En el caso de los que cruzamos más seguido tenemos que tener una coartada. Depende muchas veces del estado de ánimo del agente de migración. Nosotros decimos: si el migra tiene muchas ganas de hacer su chamba te va atorar y te va a preguntar y va hacer lo imposible por quebrarte la mica, porque ellos saben que a eso venimos la gente de Juárez, a trabajar”, enfatizó Manuel.

Arriesgarse vale la pena, asegura Manuel, quien en dos ocasiones ya ha sido detenido en el puente fronterizo.

“Van dos ocasiones que me atoraron gacho. Te meten a un cuarto, te amedrentan psicológicamente, te están diciendo y pues tú como si nada, ahí es: Niégalo todo. Con la llegada de Trump, sentimos que les han dado la orden de que sus búsquedas, a la hora que uno llega al puente, sean más exhaustivas”, dijo.

Esa búsqueda exhaustiva se ha extendido a quienes incluso, tienen permiso de residencia.

Le llaman el Nuevo Juárez. Son decenas de comercios en el centro de El Paso, Texas, atendidos por mexicanos. La mayoría de ellos tienen residencia legal, sin embargo, las advertencias migratorias de Donald Trump también los ha cimbrado.

María lleva 28 años con residencia legal en El Paso y se dedica a vender ropa usada. Confiesa que la da miedo cruzar a México y que al intentar regresar a Estados Unidos no la dejen entrar.

Además, las ventas han bajado porque -dice- los mexicanos dejaron de cruzar a hacer compras debido al aumento del precio dólar y las advertencias migratorias de Donald Trump.

“Ahora se paniqueó más la gente con ese problema del Trump. Están asustando que si vas para Juárez que te quitan la mica, que si vienes para acá te van a checar, pues la gente no quiere venir”, comentó María García, mexicana con residencia legal en El Paso, Texas.

Juan Manuel, un taxista con 8 años de residencia legal en Estados Unidos, vive a diario las consecuencias de que la gente haya dejado de cruzar. En 2016 hacía un promedio de 12 viajes diarios, ahora hace 4, cuando bien le va.

“Con los dichos de Trump tienen miedo de cruzar a diario. Es gente que nos da trabajo porque va y vienen todos los días, toda esa gente ha bajado la afluencia”, señaló Juan Manuel.

La situación ha trastocado la vida en la frontera y ha pegado en todos los sectores, incluyendo el de los profesionistas.

Desde hace tres años Israel tiene visa de trabajo, es ingeniero y en abril próximo tiene que renovar su visa, lo cual le provoca incertidumbre.

“Mi visa es basada en el NAFTA, cada año la tengo que renovar. Ahorita el presidente de Estados Unidos está sugiriendo modificar el Tratado de Libre Comercio y sí hay una incertidumbre, el miedo de ir en abril a renovarla y me la vayan a negar”, refirió.

Israel al igual que muchos mexicanos cruza constantemente de El paso a Ciudad Juárez para visitar a su familia. Lo hace con su visa de trabajo.

Mientras que Manuel, al igual que muchos mexicanos con visa de turista, al llegar la tarde regresan a su país y al otro día de nuevo desafiarán a los agentes de migración de los puentes fronterizos.

Con información de Luis Pavón

KAH

comentarios
CARGANDO...