headerNav





Por: Alberto Tinoco Guadarrama Fuente: Noticieros Televisa 10. mar. 2014

Los unicornios del mar

  • Se trata de una especie que se creía extinta; los narvales han cautivado a científicos y exploradores. Por el planeta, un proyecto de Televisa

El unicornio del mar

Estamos en el paralelo 73, latitud norte,  en la isla de Baffin, Canadá.

Es el Círculo Polar Ártico.

Aquí no existe la noche, por lo menos no durante seis meses el año.

Debido a la inclinación del eje de la Tierra, la oscuridad de la noche no llega al Polo Norte durante el verano boreal.

El sol se pone las 24 horas del día. Cuando se aproxima la media noche, el sol, en vez de esconderse,  vuelve a subir.

Decía el escritor y poeta  Ocatvio Paz que "la irrealidad de lo mirado, da realidad a la mirada..."

Nuestro campamento se encuentra en medio de la nada,  sobre el mar congelado.

Los guías de la expedición son "Inuits", que es el nombre con el que se identifica a los primeros pobladores del Polo Norte. Inuits significa "El pueblo";  en Estados Unidos les llaman esquimales, que significa "comedor de carne cruda".

Debemos llegar al "Floe edge", la zona donde se rompe el hielo marino.

Nos trasladamos en trineos jalados por motos de nieve.

Buscamos un animal casi mítico.  Hay quienes piensan que se extinguió hace años, otros aseguran que sólo es una leyenda.

Es el unicornio del mar.

Después de cuatro días de intentos fallidos para tratar de llegar al filo del hielo, los "Inuits" encuentran una ruta segura hasta uno de los canales naturales que se forman en el mar congelado. Pero desaparecerá en tan solo unas horas.

Hemos alcanzado el llamado "floe edge", donde se rompe el hielo marino que permite que se abran canales naturales conocidos como "cracks" en donde las ballenas narvales ingresan para buscar comida.

El cielo está nublado;  hay tormenta de nieve, peor imposible.


Sólo tendremos una oportunidad.

Sería la primera vez que un equipo de la televisión mexicana logra grabar a los narvales.

A lo lejos, el sonidista Gaspar Rabadán  capta el eco indescifrable de algo que se mueve en el agua.

Escuchamos a alguien que grita: ¡Tuu-gaa-lik... Tuu-gaa-lik!... que en lengua inuit significa "Narval".

Es el momento que esperábamos.

Sobre el mar, que pareciera aprisionado por el resplandor del hielo, emergen los narvales con su imponente colmillo de marfil en forma de espiral, que asemeja un cuerno largo.

Son imágenes realmente sorprendentes, de uno de los mamíferosmarinos más enigmáticos.

Bajo el agua Manuel Lazcano capta el paso de una de las especies más difíciles de observar,  de la que hasta ahora se sabe poco. Una criatura tímida, huidiza, que pasa la mayor parte del tiempo mar adentro, a grandes profundidades. Y sólo de vez en vez,  se asoma entre las grietas del hielo marino.

Sin duda es una historia que vale la pena contar.

 

AAE