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  • Explica INAH que rara vez encuentran los restos de un ejemplar en zonas tan altas y casi completos, como es el caso del mamut de Santa Ana Tlacotenco

CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 8, 2013.-El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que el rescate de los restos del mamut localizado en la delegación Milpa Alta de esta ciudad, avanza en un 70%.

Indicó que se trata del primer mamut que registra la arqueología en dicha demarcación, descubiertos de manera fortuita el año pasado por los pobladores de Santa Ana Tlacotenco, en Milpa Alta.

Se trata de los restos de un Mammuthus columbi, macho y adulto joven, de unos 30 años de edad al morir.

En un comunicado, la dependencia detalló que han localizado la defensa, parte del cráneo, una rama mandibular, costillas y vértebras, parte de las patas delanteras y de las escápulas, lo que representa aproximadamente 35 por ciento de los huesos del mamífero. Hasta ahora se tiene liberado 70 por ciento de los huesos encontrados pero los especialistas piensan que debajo pueden encontrar las partes del esqueleto que faltan.

Yace en un terreno arenoso rodeado de nopaleras, ubicado a 2,800 metros sobre el nivel del mar, donde el sol pega a plomo y se puede contemplar la Ciudad de México.
 
Un equipo de arqueólogos y paleontólogos excava para sacarlo de entre las cenizas que dejó una erupción volcánica hace 10,000 o 12,000 años.

Se excava a través de un proyecto de investigación en el que se aplican por primera vez en América Latina métodos magnéticos, eléctricos y de georradar en la paleontología, lo que sirvió para ahorrar tiempo en la investigación y se determinó la magnitud del hallazgo antes de comenzar la excavación.

"Los aparatos detectaron cambios en el suelo y registraron la zanja rellena de ceniza; parece que el mamut cayó en ella a consecuencia de una depresión y después fue cubierto por la ceniza", explicó la dependencia.

Agregó que el desentierro del mamut de Santa Ana Tlacotenco ha generado una gran expectativa y durante las vacaciones de Semana Santa, los especialistas fueron visitados por un promedio de 100 personas cada día, procedentes de los pueblos cercanos, así como de Xochimilco y de Tláhuac, a quienes les explicaron con detalle la anatomía del animal extinto”, detalló la dependencia en su comunicado.

La investigación es realizada de manera conjunta entre el INAH y el Instituto de Investigaciones Antropológicas (IIA) de la UNAM, con el apoyo de la delegación Milpa Alta.

El paleontólogo Joaquín Arroyo Cabrales (INAH) y el arqueólogo Agustín Ortiz Butrón (UNAM), directores del proyecto, explicaron que comúnmente se localizan piezas aisladas del esqueleto de los mamutes, ya sea una defensa, un molar, algún hueso de las patas o las costillas, pero rara vez encuentran un ejemplar casi completo; éste -dijeron- es uno de los más completos hasta ahora hallados en la Cuenca de México, lo que permitirá un estudio más integral del animal.

Joaquín Arroyo, especialista en mastofauna cuaternaria, detalló que se han descubierto restos de mamut en varios puntos de la Cuenca de México, en áreas cercanas a los lagos, que pudieran corresponder a animales que formaron parte de manadas, pero no en sitios tan altos como Santa Ana Tlacotenco, por lo que este ejemplar los ha hecho evaluar otras posibilidades.

El paleontólogo del INAH advirtió que es común encontrar vestigios que indican que los mamutes andaban en manadas, y la literatura científica refiere que estos animales se aislaban para aparearse, a cierta edad los machos se separaban del grupo para buscar pareja. "Quizá sea el caso de este mamut, por eso andaba solo en un sitio tan alto, en una pendiente lejos de los lagos", dijo Arroyo.

Joaquín Arroyo explicó que hace unos 10,000 o 12,000 años el mamut de Santa Ana Tlacotenco fue alcanzado por un derrame de ceniza procedente de algún volcán en erupción, posiblemente el San Miguel, que se encuentra muy cerca.

El paleontólogo comentó que los huesos del mamut guardan un estado de conservación muy delicado, posiblemente por daños causados por las cenizas, por lo que se les aplica un líquido consolidante que los protege de pulverizarse.

En este momento se ha comenzado a embalar los huesos ya liberados con un plástico especial de poliuretano para iniciar el traslado al Laboratorio de Arqueozoología del INAH.

Arroyo detalló que la especie de Mammuthus columbi  llegaba a medir hasta cinco metros y  pesaba alrededor de 10 toneladas, en tanto que sus defensas, las que erróneamente la gente identifica como colmillos, median unos 3 metros; “no es el mamut que la gente reconoce por la película La Era de Hielo, éste fue  pelón, parecido al elefante, habitó la región de la Cuenca de México hasta hace 10,000 años, vivía en los pastizales y zonas cercanas a los lagos”.


CPS