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La administración de Trump no cree en la ciencia

(Photo by Lukas Schulze/Getty Images)

Alerta roja para los avances medioambientales

A pocos días de que Donald Trump, el presidente electo de los Estados Unidos de América, asuma su cargo, los nombramientos de su gabinete de gobierno nos dan señales de advertencia sobre el curso político del país más poderoso del mundo.

Para la mayoría de las personas con sentido común, el calentamiento global y la evolución son hechos reales porque son susceptibles de ser investigados y probados (tal como ha hecho la ciencia desde hace muchos años), sin embargo, alguna parte de la población considera que tanto el calentamiento global como la evolución son patrañas de la ciencia. Normalmente no pensaríamos que la diversidad de opiniones sea un problema pero sí cuando estas personas (que no pueden aceptar las pruebas científicas que califican a un hecho como real) son las que representarán a la primera potencia mundial en áreas científicas y del medio ambiente.

El gabinete negacionista del cambio climático

Steve Bannon. (Photo by Spencer Platt/Getty Images)

(Photo by Spencer Platt/Getty Images)

El nombramiento de las personas que estarán a cargo de las cuestiones medioambientales en la administración de Donald Trump es, por decir poco, muy controversial. Entre los perfiles están algunos cristianos fundamentalistas, algunos negadores del cambio climático y a algunos directores de petroleras y en general grandes empresarios.

  • Harold Hamm. Candidato a Secretario de Energía: Hamm es un magnate de la industria del gas y el petróleo en Oklahoma, el auge del fraking en este estado se debe en gran parte al trabajo de su compañía Continental Resources.
  • Rex Tillerson. Secretario de Estado: Tillerson es el presidente de la gigantesca Exxon Mobil, la mayor petrolera de Estados Unidos, pertenece al Orden de Amigos de Rusia (!) quienes no firmaron el Acuerdo de París que estipula medidas para detener el cambio climático.
  • Scott Pruitt. Director de la Agencia del Medio Ambiente (EPA): Pruitt es la cabeza de la batalla jurídica contra la EPA para frenar el Clean Power Plan que funciona desde hace cinco años para proteger el medio ambiente. Como parte del equipo de transición de la EPA, Trump ha nombrado a Myron Ebell, miembro activo de la asociación Cooler Heads Coalition un grupo contra la ciencia climática que niega la veracidad y metodología que ésta utiliza para probar que el calentamiento es un hecho.
  • Steve Bannon. Asesor y estratega principal. Bannon es el ex presidente de Breitbart News, la plataforma de comunicación de tendencia conservadora que da salida a noticias que propagan la falsedad del cambio climático.
  • Betsy DeVos. Candidata a Secretaria de Educación: DeVos, filántropa multimillonaria y activista conservadora, defiende la privatización de la educación y la dirección escolar orientada a la familia, los valores cristianos y negacionista de la evolución como explicación de la vida.
  • Cathy McMorris. Secretaria del Departamento Interior: McMorris es negacionista del cambio climático y estará a cargo de la secretaría que administra y conserva el territorio nacional, es también una fuerte opositora de la regulación de la emisión de gases de efecto invernadero.

Acciones before emisiones

(Photo by Scott Olson/Getty Images)

(Photo by Scott Olson/Getty Images)

La llegada de Trump a la silla presidencial norteamericana hace tambalear los avances científicos que buscan frenar el calentamiento global, afianzar la ideología política (incluso personal) y mantener relaciones comerciales con grandes empresas es un objetivo prioritario en esta administración.

Las políticas climáticas que en el pasado han regulado la situación medioambiental serán reformadas por las mismas personas que no creen que el calentamiento global es real y que defienden que los argumentos de la ciencia son sólo una herramienta que politiza la situación.

Trump declaró en campaña que Estados Unidos se retiraría del Acuerdo de París firmado en 2015 para detener el aumento de temperatura del mundo al controlar la emisión de gases de efecto invernadero. La salida de Estados Unidos, según Trump, los pondría en una situación de desventaja frente a otras potencias como China, el presidente electo asegura que vela por la creación de trabajos en su país.

La ciencia es ese aspecto humano en donde los prejuicios, los sesgos o los intereses comerciales no tienen cabida, su metodología y pruebas evitan que los resultados que surgen de sus investigaciones sean manipuladas a conveniencia ¿por qué no creer en ella si nos ha ayudado a descubrir tantas realidades?

Los científicos del mundo están preocupados por esta tendencia sin sentido, la negación de la evidencia científica no es una cuestión menor pues las consecuencias se extienden a todos los estratos humanos: los sistemas escolares, el financiamiento de proyectos de investigación, la calidad del aire que respiramos en sí, la forma en la que recibimos esta información de los medios, entre otros.

Pensar que las inclemencias naturales son responsabilidad de Trump, sólo porque sabemos que es una horrenda persona, es una creencia falsa pero lo que es un hecho es que su administración no sólo no está comprometida con los problemas medioambientales sino que cree y trabaja bajo la premisa de que no existen.

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